BALONCESTO / ACB
Casi una cuestión de fe
Los azules viajan a Valencia «con toda la motivación del mundo» a pesar de la falta de rotaciones interiores y del mal momento que atraviesan
El San Pablo visita al Valencia.-ECB
BURGOS
A buen seguro, el San Pablo Burgos desearía que el parón programado para el mes de febrero se hubiera adelantado un par de semanas para reorganizar sus tropas de cara a la segunda mitad de la temporada. Sin embargo, la situación actual obliga al club del Coliseum a apretar los dientes y resolver los problemas sobre la marcha para minimizar su impacto en el futuro.
Los azules se enfrentan esta tarde al Valencia (Fuente de San Luis, 18,00 horas) en una situación límite. Demasiado ruido, demasiada incertidumbre, demasiados rumores... y, para colmo, la lesión de Augusto Lima.
El equipo dirigido por Diego Epifanio ‘Epi’ se conjura para competir de la mejor manera posible a pesar de contar con un juego interior formado por Javi Vega y Goran Huskic. En este escenario, no les queda otro remedio a Paul Zipser y Vlatko Cancar que doblar sus respectivas posiciones y tapar agujeros, aunque ello implique perder gran parte de su potencial como aleros.
El grupo lo asume y aboga por mirar hacia delante. «Tenemos que hacer esfuerzos y multiplicarnos, ayudarnos, dar nuestro máximo y no conformarnos», afirma el técnico.
Ningún factor sonríe a los burgaleses antes del partido de hoy, sobre todo teniendo en cuenta el estado de calma tensa que vive el club en los últimos tiempos. «Las semanas siempre son duras cuando vienes de perder y más si la situación que rodea al equipo es convulsa o de nerviosismo», explica un Epi que apela a la responsabilidad del vestuario.
«El equipo sabe que venimos de hacer un mal partido y que no hay que poner excusas. Podríamos hablar de mil cosas, pero la única realidad es que los que estamos dentro del barco somos los que tenemos que sacar esto adelante», zanja.
La ausencia de Lima afecta aún más al planteamiento y a la planificación de un San Pablo Burgos de circunstancias. Falto de efectivos, esta ausencia añadida hace que en los entrenamientos no se pueda «trabajar ciertas cosas» o que se practiquen «en una situación que no es la idónea». Sin embargo, eso no es una justificación suficiente. «Vamos a Valencia con toda la motivación del mundo y con ganas de demostrarnos que no somos el equipo que se vio el otro día», apunta.
Y es que no queda otra que tomarse los problemas con filosofía. «Todos los equipos pasan malos momentos durante una temporada y nosotros estamos ahora en uno de esos malos momentos. Por eso debemos ser aún más fuertes como grupo y cada uno sumar aún más en lo que podamos», explica.
Y es que, en realidad, no cabe otro pensamiento para afrontar en las mejores condiciones posibles un partido tan complicado como el de hoy. Poco dado a discursos épicos y artificiales, en esta ocasión el técnico sí alude al compromiso de un proyecto consciente de la importancia de no dejarse llevar.
«Cada uno debemos representar lo mejor que podamos el escudo que llevamos en el pecho. Que nadie nos pare por la calle y nos diga que no hicimos todo lo que estaba en nuestra mano con las herramientas que tenemos», indica.
La misión encomendada es de aúpa, pero el San Pablo no se arruga. «Esto es deporte y pueden pasar muchas cosas», advierte el preparador de la nave azul.SIN MIEDO
Insiste Diego Epifanio ‘Epi’ en evitar que su equipo se deje llevar por las malas sensaciones y las dudas. Ni siquiera la visita a Valencia en uno de los peores escenarios posibles cambia el discurso del entrenador de un San Pablo Burgos que apurará sus opciones. «Vamos a Valencia a complicarles la vida. Sabemos que es un campo muy difícil, que tienen una plantilla amplia, un gran entrenador y que es un club con prestigio, pero no hay que pensar en eso», indica.
El burgalés está dispuesto a sacar una lectura positiva de un partido tan complicado en el que su equipo asume todos los «handicaps» encontrados durante el camino. «El Valencia ha ganado 14 de los últimos 16 partidos y vamos a ver si la semana que viene son 14 de 17», apunta.
Y es que, a pesar de todo, el San Pablo viaja con 10 hombres a la Fontenta para competir en un encuentro en el que jugarán «cinco contra cinco». «Los que estén en la pista darán el máximo, sea su posición natural o no, y aunque tengan enfrente a uno de los mejores juegos interiores de la liga», explica.
Los burgaleses se enfrentarán a una «gran pareja» como es la formada por Dubljevic y Thomas bajo los aros, pero el Valencia es mucho más. «Si solo focalizamos el problema en la pintura, nos equivocamos», indica.
Epi recuerda que el bloque taronja está construido «para pegarse con los grandes» de la liga. Pero no por ello su equipo saldrá derrotado de antemano. «Deberemos bloquear mejor, cuidar el balón, tener mejor timing y multiplicarnos en defensa. Las excusas y las lamentaciones no nos van a ayudar», aclara.