El Correo de Burgos

BALONCESTO / ACB

El San Pablo cae de pie

El conjunto azul se lleva una victoria al límite después de perder una renta de 15 puntos y a pesar de desperdiciar todas las ocasiones dispuestas para cerrar el partido / La salvación, a un paso

López lanza a canasta ante Lalanne, ayer, en el Nou Congost.-ACB PHOTO / J. ALBERCH

López lanza a canasta ante Lalanne, ayer, en el Nou Congost.-ACB PHOTO / J. ALBERCH

Burgos

Creado:

Actualizado:

MANRESA  83

SAN PABLO  86

Manresa: Fisher (16), Toolson (5), Zubcic (12), Tomàs (7), Lalanne (15) -quinteto inicial- Jou (2), Lundberg (17), Murphy (9), Sima (-), Sakho (-) y Muñoz (-).San Pablo: Sutton (15), Fitipaldo (6), Lima (12), Frazier (4), Zipser (7) -quinteto inicial- Benite (18), Vega (3), Huskic (11), López (6), Cancar (4).Árbitros: Pérez Pizarro, García Ortiz y Zamorano.

Eliminados: El local Murphy (min. 38) y Sutton (min. 40).

Parciales: 20-15; 39-43 (descanso); 58-68 y 83-86 (final).

BURGOS

No hay nada que reprochar al San Pablo Burgos, al contrario. Sin embargo, de vez en cuando sí sería interesante disfrutar de una tarde en la que el equipo azul mostrara la contundencia necesaria para cerrar a tiempo los partidos que tiene en la mano. Mientras tanto, lo importante es que el bloque de Epi ya está a tiro de piedra de la permanencia después de superar al Manresa en un encuentro que ganó dos veces.

El sufrimiento del final fue innecesario, puesto que el San Pablo mandaba por 15 puntos a falta de un minuto para acabar el tercer cuarto y a 1:47 del final vencía por 7 (76-83) con posesión. Desperdiciadas todas opciones gozadas para sentenciar, el rival perdió la suya para ganar. Cosas del baloncesto.

Antes de llegar a ese alocado desenlace, el equipo de Epi demostró su capacidad para amoldarse a las circunstancias. El inicio recordó al primer cuarto del encuentro contra el Andorra. Cada uno con sus matices y sus circunstancias, pero con un denominador común: al San Pablo le costaba un mundo anotar.

Una vez más, las estadísticas firmadas en el triple (26%) y en el tiro libre (69%) fueron desesperantes. Sin embargo, este proyecto tiene tantas virtudes que es capaz de llevar el juego a su terreno con otras armas. El equipo cada vez compite mejor, ayudado por una actividad defensiva que le saca de muchos aprietos.

El 7-0 de salida no era, precisamente, la mejor puesta en escena posible. En sus tres primeros ataques los negros completaron dos pérdidas y una bandeja fallada. Casi sin posibilidad de recurrir al lanzamiento exterior, Lima mostró el camino a seguir. Si la cosa no funcionaba al otro lado de la cancha, era vital echar el cerrojo al aro propio.

La presión en las líneas de pase cortaba la producción de un Manresa que tampoco estaba para tirar cohetes. Ni siquiera la rápida carga de personales de Fitipaldo (en la tercera Lundberg se tropezó y a los árbitros les faltó tiempo para castigar al San Pablo) frenó la constante progresión de un equipo burgalés que aún tuvo que tocar fondo.

El Manresa sí encontró fuentes de alimentación en el exterior en esa fase del choque. Fisher, Lundberg, Toolson, Tomàs... todos sumaban para estirar la goma hasta el 20-11, la máxima del club del Bages.

Los visitantes estaban en problemas, pero se las ingeniaron para sobrevivir. Ajustada la defensa, la precipitación y los malos porcentajes retrasaron la remontada de un equipo que anotó su primer triple en el séptimo intento.

Tuvo que ser Benite el que abriera la lata. El brasileño se multiplicó en el segundo cuarto para tirar del carro y acercar a los suyos a la orilla. Curiosamente, un triple -esta vez de Vega- sirvió para tomar el mando en el marcador con el 25-28 y minimizar el impacto de Fisher en un tramo de intercambio que ganaron los ayer negros con el 39-43.

El encuentro siguió esa tónica en el inicio de la segunda parte y, a pesar del momentáneo 3/14 desde el perímetro, el San Pablo creció hasta el 45-56 aupado por el poderío de Lima por encima del aro.

Era el momento del equipo burgalés. Por fin, la situación estaba bajo control y cada punto era un paso adelante muy importante. Sutton, de menos a más, dio otro mordisco a la manzana y un destacado Huskic -una vez más- llevó a los visitantes a su tope con el 50-65 a 11 minutos del final.

Pero la alegría no duró mucho. Como ya es habitual, el cuadro del Coliseum echó por tierra en un suspiro el botín que tanto le cuesta conseguir. Murphy, con dos triples consecutivos, inició la revolución de un Manresa que ya estaba a siete con el 62-69.

Quedaba mucha tela por cortar porque el bloque de Epi estaba en una de esas dinámicas negativas en la que se fallan mates y bandejas. Para colmo, una antideportiva de Benite acercó un poco más a un rival crecido en cada balón dividido para llevar el 72-75.

El San Pablo estaba contra las cuerdas, pero el rebote ofensivo y Sutton fueron argumentos suficientes para mantener la delantera. Asegurada la diferencia con el 74-80, López acertó desde fuera para llevar media victoria a Burgos. De la otra mitad se encargaba Cancar, pero su tiro se topó con el aro. El esloveno falló el 76-86 y lo que llegó después fue el descontrol absoluto.

Los tiros libres volvieron a mortificar al equipo castellano y a sus aficionados. Sutton falló los dos desde el 4.60 y Fitipaldo tampoco acertó con su bandeja, mientras el Manresa recortaba la diferencia hasta igualar el choque a 83 a 22 segundos del final.

Todo un mundo. Aún hubo margen para que Fitipaldo perdiera por el camino otro tiro libre y el rival tuvo posesión para ganar con 83-84, pero la enésima pérdida de balón de los catalanes -esta vez en forma de campo atrás- dio a los castellanos el oxígeno que necesitaban.

Los últimos 1.9 segundos fueron eternos por las constantes visitas de los árbitros al Instant Replay. Con solo un segundo por disputar, Zipser anotó su primer intento y tiró a fallar el segundo para consumir el tiempo, pero el balón entró y el Manresa dibujó una última acción completada con el forzado triple de Toolson sobre la bocina. El play off ya no es un objetivo descabellado, aunque aún quedan un par de pasos para amarrar la permanencia.

tracking