El Correo de Burgos

Fútbol / Segunda B

El Mirandés tropieza en Anduva

El cuadro rojillo encaja una inesperada derrota ante su afición, la primera de la temporada, frente al ya descendido Vitoria / Los de Borja Jiménez pierden la segunda posición de la general, que ahora ocupa la UD Logroñés

El CD Mirandés encarará ahora la última jornada de la liga regular en la tercera posición del Grupo 2 de Segunda B-Jose Esteban Egurrola

El CD Mirandés encarará ahora la última jornada de la liga regular en la tercera posición del Grupo 2 de Segunda B-Jose Esteban Egurrola

Burgos

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Desastre del Mirandés en el segundo periodo. El cuadro rojillo encajó una inesperada derrota frente a un Vitoria condenado al descenso que deja ahora a los de Borja Jiménez en tercera posición de cara al play-off cuando solo falta una jornada para el final del campeonato.

La primera derrota liguera del Mirandés en Anduva llegó en el peor momento posible para alejar ventajas en las eliminatorias de ascenso. Álvaro Rey pudo empatar con un penalti a diez minutos del final del tiempo reglamentado, pero su disparo fue a la madera, una clara imagen de lo que fue un nefasto segundo periodo.

La primera parte, como era más que previsible, fue de dominio absoluto de los locales. El CD Mirandés, por pura inercia, tenía la pelota y el control de las operaciones ante un Vitoria ya descendido y con ganas únicamente de acabar la temporada.

Desde los primeros compases llegadas de los rojillos, que basculaban bien hacia las bandas. Yanis, que estaba de cumpleaños, tuvo la primera en un buen disparo despejado por la defensa, acción después anulada por fuera de juego. Entraban por las dos bandas los de Borja Jiménez, con una primera respuesta vasca de Obieta en un zapatazo muy desviado.

Gorka Cerrajería volvió a probar una de sus famosas voleas a la salida de un córner, pero no empalmó bien el esférico en una dinámica de constantes llegadas de los mirandesistas ante los dominios de Jon Mikel, bien guarnecido por la seriedad de su defensa.

El arquero del filial del Eibar salvaba en dos tiempos un intencionado disparo de Antonio Romero al paso por el minuto 23, una fase de buen juego del Mirandés con otra opción clara para Claudio Medina, cuyo disparo se perdía alto por muy poco, una hermosa volea.

Esta oportunidad fue el prólogo al gol del Mirandés, ya que apenas un minuto más tarde Álvaro Rey cogía la pelota, profundizaba en una fenomenal carrera y definía bien ante el guardameta del Vitoria. Se hacía justicia y el segundo puesto estaba ya un poco más cerca.

El tanto permitió a los de Borja Jiménez levantar un poco el pie del acelerador, lo que aprovechó la escuadra visitante para acercarse un poco más a los dominios de Limones. Xesc Regis tuvo la mejor oportunidad alavesa, pero su disparo ya al borde del receso salía alto por muy poco. Al descanso, justicia en el mando rojillo con ese golazo de Álvaro Rey.

Pero la segunda mitad comenzó con una caraja absoluta de los locales, pensando que estaba ya todo hecho. Pero este negocio del fútbol no es tan sencillo. Koldo Obieta acertaba con su remate a los cuatro minutos y devolvía unas tablas sorpresivas al marcador. Un gol que hizo daño, a pesar de algún acercamiento más a base de coraje que de otra cosa.

Pero la realidad es que el joven equipo vasco estaba más motivado y así una contra perfecta del filial del Eibar la enviaba a las mallas Jaime Dios a los 20 minutos de juego, dejando cariacontecidos a los locales. Peligraba seriamente el segundo puesto de la tabla, pues las noticias desde Las Gaunas no eran positivas en un tropiezo que nadie podía prever.

Borja Jiménez había realizado ya los tres cambios preceptivos, buscando profundidad por la izquierda con Gorka Kijera y el Mirandés comenzó a generar peligro buscando las tablas. Rodrigo obligaba a la gran intervención del meta Jonmi y apenas dos minutos más tarde el intento de Matheus se estrellaba en el lateral de la red con Anduva cantando gol.

Rodrigo y Matheus volvían a desperdiciar sendas ocasiones en una fase de acoso total del Mirandés que acabó con un penalti por manos de un zaguero vasco. Suspiros de alivio en la grada, pero había que marcarlo y Álvaro Rey ajustó tanto su lanzamiento que se estrelló en la madera.

Manos en la cabeza, el Mirandés seguía por detrás. Se marchó por encima del travesaño la última oportunidad rojilla para Hugo Rama ya cerca del 90. Y el partido acababa con una inesperada derrota que dejó un poso muy amargo en la afición de Anduva.

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