Fútbol / Segunda B
«El Burgos CF necesita jugadores con hambre y que soporten la presión»
FERNANDO ESTÉVEZ / El técnico granadino ha guiado al cuadro blanquinegro hacia la salvación en una campaña en la que durante mucho tiempo sobrevolaron los fantasmas de descalabros recientes / Su voluntad es la de seguir en el banquillo si tiene capacidad de decisión en la configuración de la plantilla

Fernando Estévez-Raúl G. Ochoa
Ha vivido 7 meses de vértigo cerrados con el mejor final posible. Fernando Estévez fue el elegido para reflotar una nave, la del Burgos CF, que hacía aguas. El granadino, licenciado en Medicina, recibió la misión de salvar la vida de un paciente que se desangraba en la UCI. Le costó restablecer su salud, pues el equipo no respondió de forma inmediata a los tratamientos. Pero terminó por encontrar la pócima adecuada para que el club remontara y saliera del hospital por su propio pie. Y ya piensa en objetivos más ambiciosos si recibe el encargo de seguir al frente del banquillo.
Pregunta.-Ha tocado sufrir más de la cuenta, pero finalmente se logró capear el temporal. ¿Qué valoración hace de la temporada?
Respuesta.-Entiendo que a la afición le ha quedado un saber agridulce. Agrio porque las expectativas al inicio de la temporada eran muy elevadas y dulce porque al final se ha conseguido generar una sintonía con la grada. A nivel personal me voy contento con el trabajo realizado. Me encontré a un equipo al que le costaba competir y hemos sido capaces de revertir la situación para cerrar el curso haciéndolo a muy bien nivel, lo que nos ha permitido conseguir muchos puntos en la segunda vuelta. Al final se consiguió un objetivo que en muchos momentos se percibió como algo muy complejo.
P.-Si tuviera que poner una nota a su paso por Burgos, ¿Cuál sería?
R.-Soy muy autoexigente. Diría que un notable, quizás un 7. Encontré una situación muy compleja en la que tuve que dar confianza a jugadores que estaban más fuera que dentro y convencer a futbolistas que querían salir para que se quedaran, convencer a otros para que eligieran este proyecto y no otro en enero o reconvertir a futbolistas a otros puestos. Esa búsqueda de la versatilidad y de tocar muchas teclas ha sido definitiva para que el equipo fuera competitivo. En los últimos partidos tuvimos números de play-off.
P.-¿En algún momento temió por no poder conducir al Burgos CF a la salvación?
R.-Ha habido momentos de dudas, de decir ‘dónde me he metido’, pero también hubo tiempo para la reflexión y para creer en la capacidad que uno tiene para sacar adelante el trabajo.
P.-¿Se le ha quedado alguna espinita clavada en todo este tiempo?
R.-Me voy con la sensación de que nos ha faltado algo de juego, pero por intensidad este equipo ha estado a niveles de play-off. Y también con la del hecho de no haber sido capaz de revertir la situación un poco antes, porque creo que hubiéramos sido capaces de optar a cosas más bonitas en el tramo final.
P.-¿Con qué panorama se encontró cuando se hizo cargo del banquillo a finales de octubre?
R.-La situación no era nada fácil. Desde fuera se veía al Burgos CF como un club importante, con jugadores con mucho nombre en su plantilla, pero la realidad interna que me encontré fue muy diferente, con una plantilla muy descompensada y desequilibrada, con jugadores a los que les costaba mucho competir y que no estaban en su mejor versión. Ha sido un trabajo bastante duro. Se han buscado muchas soluciones para hacerlo más competitivo y al final se ha acertado, los resultados así lo avalan. De forma particular en los últimos 20 partidos de competición, donde los números dan buena cuenta de ello.
P.-¿Le sorprendió algo de lo que se encontró?
R.-Sí, me sorprendió que desde dentro del vestuario se percibiera al entorno como un problema cuando yo creo que es una parte de la solución. O que jugadores que habían dado buen rendimiento incluso en categorías superiores aquí estuvieran bloqueados. Y por supuesto la descompensación de una plantilla con cuatro delanteros, solamente dos centrales y un lateral derecho, ningún extremo profundo, medioscentro de características muy similares... La plantilla no estaba bien configurada y tocó reajustarse. Por eso en el mercado de invierno, junto con Endika Gabiña, se equilibró el bloque y se comenzó a dar importancia a los sub 23 de Burgos. Y también se mejoró con la reconversión de jugadores a otros puestos -retrasando a Undabarrena a la defensa o adelantando a Chevi a la media punta- y dando oportunidades a jugadores que no estaban contando -como Kevin-.
P.-Muchos entrenadores sostienen que un porcentaje muy alto del éxito de una temporada radica en la confección de una plantilla, ¿lo comparte?
R.-Creo firmemente que sí. Por eso mismo una de mis condiciones para continuar en el club es que se escuche la opinión del entrenador a la hora de configurar el bloque. Sobre todo porque la Segunda B es una categoría muy peculiar. Creo que el Burgos CF necesita un perfil de futbolista con hambre y no gente acomodada. Y futbolistas que sean capaces de soportar la presión en determinados momentos. Y eso te lo da el conocimiento de la categoría y de los jugadores. Yo la conozco por mi inquietud y por la experiencia acumulada en varios grupos de competición.Continúa en edición impresa