BALONCESTO / ACB
Epi mantiene el rumbo
El técnico transmite tranquilidad a pesar de los rumores, a la espera de que el San Pablo le comunique sus planes de futuro / «Ya veremos cuándo pasa a ser importante, pero hoy no lo es para mí», indica, centrado en el Breogán

Los jugadores del San Pablo compartieron escenario con Arkano en el comienzo del festival.-ISRAEL L. MURILLO
BURGOS
No resulta sencillo trabajar ajeno a los comentarios y abstraerse por unas semanas de la incómoda realidad, pero Diego Epifanio ‘Epi’ gestiona con habilidad su delicada situación a la espera de que el San Pablo le transmita sus planes de futuro una vez concluya mañana la temporada.
El entrenador que ha llevado al baloncesto local a sus cotas más altas aún no sabe si el club cuenta con él para el próximo proyecto. Ahora toca armarse de paciencia y esquivar los rumores, casi todos negativos para sus intereses. Y, a pesar de todo, el burgalés no pierde la sonrisa. «Lo llevo bien. Siempre lo llevo bien», zanja.
Si algo molesta a Epi en su rutina es el ruido que se genera alrededor del equipo en algunos momentos de las campañas, ya sea por situaciones deportivas o por circunstancias ajenas al trabajo en la cancha. Por eso, el entrenador del CB Miraflores mantiene su discurso para frenar esta escalada de comentarios. «A día de hoy lo importante es el partido contra el Breogán. Lo es para todos los que formamos parte de la familia del San Pablo. Para el club, para el vestuario y para Epi», explica.
El técnico considera que «eso es de lo que hay que hablar», sin hacer caso a lo que ocurra fuera de las paredes del pabellón. «Hay que dejar eso a un lado. Ya veremos cuándo pasa a ser importante, pero hoy no lo es para mí», insiste, antes de transmitir su estado de ánimo. «Estoy encantado de haber trabajado cuatro temporadas en el club de mi ciudad, dos de ellas en la Liga Endesa, y de hacerlo codo con codo con esta gente cada día», apunta.
Sea como fuere, asume que la atención generada sobre su futuro es una consecuencia de la dimensión adquirida por el San Pablo Burgos. «A mí me gusta hablar de lo que hace mi equipo, de lo que necesita y del rival al que se enfrenta, aunque entiendo que hay que escribir mucho...», desliza. «Está bien estar todo el día en el candelero porque significa que le importamos a alguien, pero para mí lo fundamental es el equipo y el siguiente partido», subraya.
Pase lo que pase dentro de unos días o de unas pocas semanas, Epi será una pieza insustituible de un proyecto aún joven. «Podemos hablar del día 1 de este club, cuando no teníamos balones o ropa para entrenar, y podemos hablar de su cuarto año, el segundo consecutivo en ACB y con 9.000 personas en el pabellón», señala. «Ahora solo se habla de baloncesto y es meritorio lo que se ha hecho por parte de todos, en especial el club y de los jugadores», concluye, para volver a un segundo plano.EL EQUIPO SE DESPIDE DEL COLISEUM CON UNA GRAN FIESTA. Aunque aún queda por disputar un partido de liga, el San Pablo Burgos se despidió ayer de su afición con una gran fiesta de fin de curso. La ‘Noche Azul’ resultó un éxito, con 4.000 personas presentes en una actividad que contó con la presencia de Arkano, Maldita Nerea y Celtas Cortos. La plantilla del equipo azul subió al escenario y participó del espectáculo durante el turno del rapero español. Los seguidores congregados mostraron su cariño a los jugadores y cuerpo técnico en una iniciativa que promete emociones fuertes en el futuro y que ayer lamentó la ausencia del técnico, Diego Epifanio, por un problema personal.