BALONCESTO
España se despide con triunfo
La selección concluye su concentración en Burgos tras superar a Turquía en un partido marcado por los errores acumulados por ambos equipos / El bloque de Mondelo sobrevive a sus malos porcentajes

Laura Gil lanza a canasta entre las turcas Senyürek y Köksal, ayer.-SANTI OTERO
ESPAÑA 58
TURQUÍA 55
España: Nicholls (4), Palau (-), Xargay (16), Cruz (6), Gil (4) -quinteto inicial- Ouviña (8), Abalde (8), Pina (-), Casas (5), Conde (5), Lo (2).Turquía: Yaya (-), Köksal (10), Yalçin (-), Hollingsvorth (9), Senyürek (3) -quinteto inicial- Bilgic (4), Cora (-), Turgut (14), Uzun (), Erat (6), Canitez (3), Güçlü (4).Árbitros: Castillo, Mendoza y Torres.
Eliminadas: La española Nicholls (min. 37) y las turcas Erat (min. 34), Cora (min. 38) y Hollingsvorth (min. 39).
Parciales: 13-14; 20-28 (descanso); 39-38 y 58-55 (final).BURGOS
Fue bonito reencontrarse con el baloncesto femenino de máximo nivel cinco años después. Los aficionados disfrutaron con España y el bloque de Lucas Mondelo dio por bueno el esfuerzo realizado en esta primera toma de contacto con la competición en su camino hacia el Eurobasket. Cierto es que Burgos pinchó en su intento de conseguir el récord de asistencia, pero los espectadores reunidos ayer en el Coliseum demostraron que la ciudad echa de menos a su equipo entre las más grandes.
El inicio de las concentraciones tiene cosas como las vividas en el encuentro frente a Turquía. España, que se caracteriza por un juego alegre y dinámico, no encontró el camino del aro en una tarde marcada por los errores. Ganar con un 26% de efectividad en tiros de campo no es habitual, pero las 33 pérdidas del rival y su 10/24 en tiros libres ayudaron a la causa.
El cuadro de Lucas Mondelo quiso ser fiel a su estilo a pesar de las dificultades. Nadie puede negar al conjunto anfitrión el derroche de energía protagonizado para enderezar un encuentro embarrado desde el comienzo.
España movió el balón con criterio y encontró con cierta facilidad la posición más cómoda para probar el lanzamiento. De poco sirvieron las buenas intenciones porque el aro escupió cada intento rojo. El 6/34 en tiros de campo resume con contundencia lo ocurrido en la primera mitad.
A la espera de hallar la inspiración necesaria en campo contrario, el combinado nacional echó el resto en defensa para ganar confianza y agarrarse a un partido en el que Turquía tuvo su oportunidad.
Eso sí, las otomanas tampoco estaban para tirar cohetes y se contentaron con la ventaja mínima al término del primer cuarto después de que María Conde diera una alegría a la grada con el único triple anotado en 10 intentos (13-14).
Lejos de mejorar la situación, la tendencia acabó por afectar a un grupo ofuscado por la escasa recompensa obtenida. Los malos porcentajes se agudizaban y ni siquiera la meritoria carga del rebote ofensivo alivió a una España negada ante el aro rival. A pesar de tener segundos y terceras opciones en sus ataques, el bloque de Mondelo sudó tinta para sumar puntos a su casillero.
Mientras Turquía tampoco encontrara la fórmula para hilar dos acciones positivas España saldría airosa. Pero las blancas acabaron por aprovechar la inercia del juego para despegarse en el marcador. Entre Köksal y Erat fabricaron un parcial de 0-8 y con el 15-26 a cuatro minutos del descanso exigieron soluciones inmediatas.
Mondelo probó mil y una rotaciones y la intensidad mostrada no fue suficiente para limar la desventaja, pero el 20-28 no era una mala noticia visto lo visto.
La reacción debía llegar antes o después. Cierto es que las rojas merecieron mejor suerte y en su mano estaba el cambio de marcha que demandaba la situación. Turquía contuvo el amago de reacción del inicio del tercer cuarto con el 23-34 firmado por Hollingsvorth y fue entonces cuando el conjunto español dio el ansiado paso adelante. La enésima vuelta de tuerca en defensa elevó la presión y el trabajo sobre la línea de pase. Con esas premisas las locales pudieron correr con un 6-0 en un visto y uno visto.
Lejos de disfrutar de un buen porcentaje y frenado por el tiro libre, el conjunto de Mondelo ganó en seguridad y confianza para crecer en la pista. España fue a por el partido y Anna Cruz completó la remontada con un triple que fijó el 35-34.
En poco más de dos minutos las rojas salieron del atolladero. Sin embargo, quedaba un mundo por delante y los números aún eran insuficientes. Eso sí, Turquía puso su parte con una bandeja y cinco tiros libres fallados en una nueva fase de sequía que llevó el partido al 39-38 con el que comenzó el periodo definitivo. Para entonces, el rival ya acumulaba la friolera de 28 pérdidas de balón.
No hubo manera de que España acabara de asentarse. Al contrario, el equipo anfitrión entró en un nuevo agujero negro que cortaba de raíz la progresión ofensiva. Y en el otro lado, Köksal demostró todo su talento y peligro anotador para devolver la delantera a las otomanas, quienes se situaron con el 42-47. Cuando mejor lo tenía, España se desinfló y era un mal momento para perder el sitio con 7 minutos por jugar.
Xargay marcó el camino a seguir y el ímpetu de Ouviña hizo el resto para cerrar una nueva remontada. El arreón de 9-0 fabricado entre las dos exterior debía ser definitivo en vista de los continuos errores de las turcas desde la línea de personal.
Después, todo podía pasar con el 52-52 y la suerte del 4.60 favoreció al equipo de Mondelo. Turquía falló y falló y con el 56-55 a 41 segundos solo quedaba el último esfuerzo.
Xargay perdió el balón, pero la recuperación posterior de Abalde y la incomprensible pasividad defensiva del rival para parar el crono con una falta sellaron la victoria española. La ‘10’ acertó desde el tiro libre y con 5 segundos las blancas se la jugaron a la desesperada para cerrar un positivo reencuentro con el mejor baloncesto femenino.