Atletismo
Arce logra la mínima para Tokio
El del UBU debuta en la Diamond League en Roma pulverizando su plusmarca en los 3.000 obstáculos parando el crono en 8:20.16

Dani Arce posa ante el cartel anunciador de la Golden Gala de Roma-ECB
Confiaba ciegamente en su buen momento de forma. Tenía una espinita clavada y llevaba mucho tiempo esperando la oportunidad para desquitarse. Y le llegó en Roma. Dani Arce (UBU Campos de Castilla) debutó a lo grande en la Diamond League. El burgalés brilló con luz propia en la Golden Gala disputada en el Estadio Olímpico de la capital de Italia, donde consiguió la marca mínima para los Juegos de Tokio 2020 en la prueba de los 3.000 obstáculos.
Fue décimo en una carrera rapidísima y paró el crono en 8:20.16, rebajando los 8:22 exigidos para poder optar a un billete para la cita de Japón del próximo verano. Y consiguiendo ampliamente la mínima para tomar parte en el Campeonato del Mundo de Doha, su gran cita internacional de la temporada.
Pulverizó literalmente su plusmarca anterior (8:27.71 en 2018), rebajando en nada menos que 7 segundos su mejor actuación en la distancia. Increíble. Más todavía en su puesta de largo sobre el tartán en la campaña estival.
El sueño de las Olimpiadas está ya más cerca para un atleta de incuestionable calidad y que está demostrando una gran progresión en las últimas temporadas.
Arce llegaba con los deberes hechos tras una campaña invernal en la que acumuló muchos kilómetros, pero en la que no pudo despuntar como hubiera deseado por unas molestias que le privaron de llegar en el mejor estado en el momento decisivo. Tras un breve periodo de descanso realizó un mes de concentración en altura el CAR de Sierra Nevada. Y los resultados han llegado muy pronto.
Para el burgalés debutar en una prueba de la máxima categoría de la IAAF era todo un reto. El año anterior había hecho las veces de liebre en una carrera en Birmingham, pero en Italia tomaba la alternativa como fondista de élite internacional. Y bien que lo aprovechó.
«Venía a Roma a por esta marca. Sabía que la tenía en las piernas. Pero una cosa es haber entrenado para ello y otra hacerla realidad en una competición. Lo esperaba y lo he conseguido. estoy muy satisfecho. Es la primera vez que hago una mínima olímpica, un registro muy exigente al alcance de muy pocos», asegura.
«Fue una carrera muy rápida. La liebre salió marcando un ritmo de 2:38 el kilómetro. Nunca había participado en una prueba así y tenía la incertidumbre de cómo podría gestionarla. Salí atrás, controlando los tiempos de paso. Sabía qué tiempos necesitaba para bajar de 8:22 y me encontré muy cómodo, saltando los obstáculos con mucha seguridad», agrega Dani Arce.
El atleta del Grupo del Río, vigente subcampeón de España absoluto de los 3.000 obstáculos, considera que lo conseguido es tan solo «el comienzo». «La constancia es lo más importante para el atleta. Y mantener lo conseguido es incluso más difícil que llegar. Me ha costado mucho alcanzar este nivel. Hay que saber reponerse de los golpes y no rendirse nunca. Esta marca me da tranquilidad para el resto de la temporada», señala.
Haber conseguido la meta marcada para la primera parte de la campaña en su debut sobre el tartán despeja notablemente el camino hacia el Campeonato de España y el Mundial -las dos grandes citas de la temporada al aire libre-. «A las siguientes pruebas ya no tendré que ir con el freno de mano echado. Creo que haré una prueba más antes del Nacional en la que intentaré salir a por todo para bajar de 8:20».Y a buen seguro, junto a los compañeros de fatigas, a los que atribuye buena parte del mérito de su hazaña, tomará parte próximamente en otra concentración en altura en Sierra Nevada o Navacerrada.