BALONCESTO / LEB Plata
El UBU Tizona da muestras de su potencial

Imobach Pomares fuerza el lanzamiento a canasta ante el jugador del Palencia Kacinas, ayer, en El Plantío.-RAÚL OCHOA
UBU TIZONA 66
PALENCIA 87
UBU TIZONA: Kody (12), Martínez (9), Ruiz de Galarreta (3), Ndjiakim (8), Alonso (15) -Turi Fernández (4), Nacho Fernández (2), Román (-), Pape (4), Salinas (-) y Carpintero (-).PALENCIA: Bader (19), Pradilla (10), Grimau (6), Niang (-), Jasaitis (12) -quinteto inicial- Reyes (1), Jorgensen (13), Antúnez (3), Larsen (6), Kacinas (11), Dani Rodríguez (6).PARCIALES: 22-17; 32-48 (descanso); 49-64 y 66-87 (final).
BURGOS
A buen seguro, el UBU Tizona dispondrá de muchas oportunidades para brillar en su nueva aventura en la LEB Plata. De momento, el conjunto local saca las conclusiones positivas del partido que le enfrentó anoche al Palencia, un ensayo dominado por el equipo visitante una vez sofocado el incendio azulón del primer cuarto.
Estaba claro que el bloque de José Luis Cubillo iba a apostar por un planteamiento ambicioso de salida. Por potencial, porque era el día del estreno ante su público y porque se enfrentó a un equipo de superior categoría.
Los anfitriones cumplieron con estas premisas y apostaron por un quinteto de garantías. Los de El Plantío salieron decididos y jugaron sus mejores minutos en un primer cuarto en el que el Palencia no pudo controlar el ímpetu local.
Ese 22-17 era el mejor punto de partida posible y, de repente, la máquina se paró. Cubillo se desgañitó en la banda con el objetivo de que su equipo se centrara en hacer los sistemas. Poco a poco, el UBU Tizona se enredó y tomó malas decisiones ante un rival crecido en defensa.
El Palencia subió el nivel físico y a los azulones les costó un mundo anotar. Para colmo, no tuvieron la puntería necesaria en los tiros liberados o en situaciones cercanas a canasta. Todo lo contrario que el conjunto negro, el cual clavó cinco triples en el segundo cuarto para poner tierra de por medio. El parcial de 10-31 resume el apuro pasado por un equipo que cedía por 32-48 al descanso.
Poco o nada cambió tras la vuelta de vestuarios. El Palencia dio un nuevo arreón de salida para estirar la goma hasta el 32-56, aunque los anfitriones poco a poco se crecieron atrás para ganar confianza en ataque.
Un 12-0 cambió la dinámica con 13 minutos por jugar. Sin embargo, la falta de acierto desde el perímetro y la esperada reacción palentina frenó la escalada burgalesa con 10 minutos por jugar (49-64).
El Palencia zanjó la cuestión con dos nuevos aciertos exteriores. Eso sí, el UBU Tizona nunca se fue del partido a pesar de las dificultades y con el 62-74 cogió de nuevo impulso. Era un toma y daca constante y el rival cortó rápido esta tendencia para cerrar el partido sin sobresaltos.