Fútbol / Segunda
El Mirandés reacciona tarde
El cuadro rojillo rescata un punto frente a un Málaga CF que impuso su ley en la primera mitad / Merquelanz hizo el tanto del empate en el 76 / Los burgaleses tuvieron opciones para haberse llevado la victoria en el tramo final de la contienda

El centrocampista del Mirandés Antonio Sánchez trata de golpear el balón en el choque de ayer contra el Málaga CF en Anduva-La Liga
CD MIRANDÉS 1 – 1 MÁLAGA CF
Un serio aunque irregular CD Mirandés no pudo pasar del empate ante el Málaga CF en Anduva en un partido en el que mereció más. Los burgaleses completaron una floja primera parte en la que sin pasar grandes apuros sí jugaron siempre a remolque de su oponente.
En el reinicio, cuando el partido estaba más igualado y plano, el cuadro rojillo volvía fallar en una jugada a balón parado y encajaba gol en un saque de esquina. Sin embargo su reacción fue muy buena y de ahí al final además de conseguir el empate con toda justicia, encerró a los malacitanos en su área y generó ocasiones de sobra como para remontar el resultado.
El choque comenzó a buen ritmo y con un tempranero susto en el área andaluza. Con todo, los de Víctor Sánchez del Amo respondieron con prontitud a esta primera afrenta de los locales y lo hicieron a base de buen toque y verticalidad.
Así, durante el primer cuarto de hora el dominio de la situación lo ejerció con superioridad manifiesta el conjunto blanquiazul, que controló el cuero con mucha solvencia obligando a su oponente a desgastarse en lo físico y además avisó con peligro en jugadas de Adrián González y Sadiku.
Nada varió en el siguiente tramo del enfrentamiento y los de Miranda de Ebro continuaron incómodos con la pelota en su poder y siempre a remolque sobre el césped de Anduva, jugando muy encerrados en su parcela del terreno de juego y siendo cada vez más exigidos, pues ahora los visitantes acumulaban acciones a pelota parada y de estrategia. De hecho Boulahroud tuvo la mejor ocasión hasta el momento y de toda la primera mitad a la salida de un córner con un disparo franco, pero su remate desde buena posición se fue muy alto.
Superado el ecuador de la primera parte el local Álvaro Rey despertó a la grada con una gran jugada individual que sin embargo quedó en nada gracias al buen repliegue de la zaga andaluza. Pero esta acción dio aire a los anfitriones y llegados a la media hora de partido el juego estaba más igualado.
Poco más tarde el propio Álvaro Rey estrellaba un balón en la barrera en un lanzamiento de falta. El duelo se ajustaba porque los rojillos apretaban más, pero lo cierto es que ahora el Málaga contaba con mayores espacios para montar buenas contras, algo que no tardaría en producirse.
Sin embargo, en la parte final del primer periodo se impuso la precaución y ambos equipos optaron por contemporizar y dejar pasar los minutos, manteniendo el orden en todo momento y sin arriesgar lo más mínimo. La última, poco clara por otro lado, la tuvo el Mirandés en los últimos segundos en un córner embarullado.
El tono pobre y plano del final de la primera se mantuvo en el reinicio del juego tras el paso por los vestuarios. Pero apenas si duró diez minutos porque en el minuto 53, en un saque de esquina después de tres rechaces consecutivos y mucha pasividad de la defensa burgalesa, Sadiku conseguía perforar la red y abrir la lata. El Málaga se adelantaba en el marcador y la dinámica del encuentro cambiaba por completo.
Andoni Iraola no tardó en reaccionar y antes de cumplirse la hora movió su banquillo. El Mirandés trató entonces de adelantar sus líneas y de no dejar a Marcos André tan solo en punta, algo que se tradujo de inmediato pues en minutos Mario Barco generó una muy buena en la que sólo le faltó un buen pase final. Segundos después Guridi gozaba de una doble oportunidad. Todavía quedaba mucho para la conclusión, poco menos de media hora, y el Málaga ahora resultaba un equipo muy conservador y atravesaba su peor momento.
El equipo no reaccionaba y el míster removió su banquillo introduciendo a un Juanpi que prácticamente en su primera intervención dirigía una veloz contra que Adrián González finalizó con un potente disparo que rozó la madera de un afortunado Limones. Los malagueños perdonaban el segundo y eso daba alas a un Mirandés que continuó apretando con fuerza. Así, superado el 70 Guridi bien pudo empatar, pero un defensor rival rechazó in extremis. Poco más tarde Marcos André recibió un gran pase de Guridi y tras avanzar unos metros cedió a un Merquelanz que lo tuvo fácil para superar a Munir y empatar la contienda.
La igualada hizo mucho daño a los visitantes y Mario Barco o Guridi pudieron conseguir la remontada casi de inmediato, pues tuvieron dos inmejorables oportunidades en las que Munir se lució. Los últimos diez minutos fueron un suplicio para un Málaga que se vio obligado a recluirse en su área y tirar de oficio y físico para mantener el empate, pues los burgaleses, un equipo distinto con Barco y Matheus, no dejaron de buscar un segundo tanto.