BALONCESTO

El San Pablo pisa el acelerador

El conjunto de Joan Peñarroya se prueba ante un Euroliga -19,00 horas- / El técnico cuenta por primera vez con toda la plantilla

Huskic se hace un sitio en la pintura.-MARÍA GONZÁLEZ / SPB

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DIEGO ALMENDRES
Burgos

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De nada le servirá al San Pablo lamentar su mala fortuna y la acumulación de circunstancias desfavorables a lo largo de una pretemporada que enfila su recta final. No le queda otro remedio al combinado castellano que adaptarse y acelerar en el corto espacio de tiempo disponible para llegar al inicio de curso en buenas condiciones.

Antes de encarar el terrible calendario con la disputa de cinco partidos oficiales en 10 días, los azules aún disponen de dos ensayos para afinar la orquesta. El primero de ellos será el Trofeo Ciudad de Valencia, a disputar en la tarde de hoy en La Fonteta -19,00 horas- ante un rival de Euroliga.

El proyecto taronja promete ser una vez más una de las principales alternativas a los favoritos y este envite será una buena piedra de toque para un San Pablo que contará por primera vez durante esta fase de preparación con toda su plantilla disponible.

Las recientes incorporaciones de Jasiel Rivero, Vitor Benite y Augusto Lima permiten al cuerpo técnico trabajar con el plantel al completo, aunque los dos brasileños apenas han tenido tiempo para acoplarse al grupo.

De hecho, el pívot solo ha completado dos sesiones de entrenamiento junto a sus compañero. Las tres novedades de esta semana forman parte de la expedición y estarán a disposición de Peñarroya si este lo considera oportuno, al igual que el miembro del Grupo De Santiago Kareem Queeley.

«No estamos para dar más descansos porque la competición está a la vuelta de la esquina», zanja el entrenador. «Por fin estamos todos. Quedan pocos días para empezar la competición y tenemos mucho trabajo para llegar en las mejores condiciones», recuerda.

Por su parte, el Valencia vivirá su particular partido de presentación en La Fonteta con bajas en sus filas. Vanja Marinkovic, uno de los refuerzos firmados este verano, se pederá el amistoso a causa de las molestias que arrastra en las espalda. Además, los internacionales Louis Labeyrie (Francia) y Quino Colom (España) disputarán hoy los partidos por la medalla de bronce y por el título, respectivamente, en el Mundial de China.

Sea como fuere, Jaume Ponsarnau cuenta con un plantel de gran nivel y, a buen seguro, exigirá al San Pablo la mejor versión que pueda ofrecer en esta fase de preparación. «Es un rival que, en teoría, está en un escalón superior. Eso me da igual porque vamos a hacer nuestro partido y siempre que desarrollemos nuestro juego tendremos opciones», explica el entrenador del conjunto del Coliseum, centrado en «asentar» sobre la pista los conceptos trabajados en la rutina diaria.

Ese es, precisamente, uno de los aspectos que más valora el técnico catalán. La sensación de haber recuperado la «normalidad» alivia a un San Pablo Bugos dispuesto a aplicar las lecciones aprendidas en el Torneo EncestaRías de Villagarcía. «Esos dos partidos nos vinieron bien porque nos dieron información», indica. «Nos pillaron muy verdes. Todos sabemos las dificultades que hemos tenido hasta la semana pasada y a partir de ahí hay que mejorar. Llevamos unos días en los que nuestro nivel ha subido», destaca.

Con 13 jugadores disponibles en la rotación, Joan Peñarroya confía en que los últimos en llegar se adapten pronto a la filosofía que quiere aplicar este San Pablo Burgos. Benite demostró en el Mundial que está «fino», mientras que Lima no pudo reflejar en competición su «gran preparación previa» al evento desarrollado en China. Ambos no tendrán problema para seguir el ritmo, si bien necesitan margen para adaptarse «al nuevo entrenador, a los nuevos compañeros y a las nuevas jugadas». «Vamos justos de tiempo, pero tienen experiencia», comenta.

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En este sentido, el caso de Jasiel Rivero es diferente. Peñarroya exige «paciencia» con el cubano, «un chico con mucha ilusión que viene de hacerlo muy bien». Eso sí, todo tiene un proceso que debe ser respetado. «Viene a un país, a una cultura y a un baloncesto muy diferentes para él. Creemos que lo puede hacer bien, pero se equivocaría el que piense que debe tener un impacto inmediato», concluye.