El Correo de Burgos

desafío en viena

Kipchoge persigue la última frontera

El keniata persigue la marca imposible de menos de dos horas en una maratón que correrá en un circuito cerrado junto a 41 liebres. Esla segunda vez que el plusmarquista mundial aborda el desafío en una prueba que no cuenta con la homologación de la Federación Internacional

Kipchoge, con las 41 liebres que le ayudarán a bajar de las dos horas.-

Kipchoge, con las 41 liebres que le ayudarán a bajar de las dos horas.-

Publicado por
Gerardo Prieto
Burgos

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Nunca una batalla contra el tiempo contó con tanta infantería. Hasta 41 corredores de primer nivel se relevarán para formar una V y tirar de un solo atleta, Eliud Kipchoge, campeón olímpico y plusmarquista oficial de maratón (2h.01m.39s. en Berlín 2018) en su segundo intento para ser el primer humano en correr en menos de dos horas los 42 kilómetros y 195 metros, un maratón completo en una prueba extraoficial que se celebra este sábado en Viena."El ser humano no tiene límites", repite Kingchoge, apodado así por quienes le consideran el rey de la larga distancia, el mejor maratoniano de siempre. Su marca personal (2h.00m.25s.), que no está homologada por la Federación Internacional, quedó a tan solo 26 segundos de su objetivo, menos de lo que se tarda en recorrer esos malditos 195 metros. Tal profusión de marcadores del ritmo no está permitida por el reglamento en las carreras homologadas y tampoco los avituallamientos entregados sobre la marcha desde una bicicleta, entre otros detalles a favor de la salud del corredor.El primer intento en correr sub dos horas tuvo lugar el 6 de mayo del 2017 en el autódromo de Monza, patrocinado por Nike (Breaking2). La salida se dio a las 6.45 con 12 grados y lluvia ligera e intermitente. Seis atletas marcaban el ritmo delante de Kipchoge, del eritreo Zersenay Tadessey, del etíope Lelisa Desisa, estos dos últimos fuera de ritmo al primer cambio. Las liebres se relevaban cada 4.8 kilómetros (dos vueltas al circuito) y trataron de mantener un ritmo constante de 2.51 minutos por kilómetro para finalizar en 1.59.59. Calzado con las codiciadas Vaporfly, el keniano de Eldoret acabó feliz por atisbar la última frontera del running, pero insatisfecho por desconocer que hay al otro lado.Kipchoge llegó a Viena el martes y tras corretear por el circuito y consultar el pronóstico del tiempo para el fin de semana, se fijó definitivamente la fecha de su celebración para el sábado. La nueva aventura del keniano en territorio desconocido (denominada INEOS 1:59 Challenge) buscaba las mejores condiciones. Cada segundo cuenta y en Monza, con el horario fijado de antemano, las lecturas ambientales no fueron las ideales ese día. En Viena, el horario de salida se ha acotado entre las 6 y las 8 de la mañana. A esa hora, la previsión para mañana sábado junto al Danubio es de 9 grados, 68% de humedad, ausencia de viento y precipitaciones. Condiciones sensiblemente mejores que en Monza."A Berlín fui a superar un récord del mundo, a Viena vengo a intentar hacer historia", recalcó el corredor keniano en la conferencia de prensa previa a su desafío de mañana. "Todos los kilómetros serán críticos y fallar es humano, pero mi preparación ha sido buena, estoy bien física y mentalmente. Me gustaría lograrlo sobre todo para decirle a mis vecinos en África, a todo el mundo, que los límites solo están en nuestra mente".Kipchoge, muy relajado, se permitió incluso hacer bromas cuando se le preguntó si había notado mucha presión, dado su descomunal desafío. Forma parte de la condición humana, respondió el filósofo, apodado así por sus compañeros de entrenamiento en Kaptagat.Por primera vez desde que compite a nivel internacional, Kipchoge ha viajado con su familia desde Eldoret a Viena, consciente de la importancia del momento. En la reunión con los medios parecía el humano más tranquilo. "Intento estar calmado, he corrido a esa velocidad (para bajar de dos horas) durante los pasado dos años, no es que no sepa cómo lo tengo que hacer".El maratoniano insistió en que busca la gloria deportiva y superar un muro insuperable hasta ahora. "Me gustaría inspirar a toda una nueva generación, especialmente en mi continente. Corro para avanzar, para mostrar que no hay límites, espero que lo vean 3.000 millones de personas el sábado. No se trata de dinero, sino de correr, hacer historia y cambiar la vida de la gente", remató antes de permitirse una broma cuando un inoportuno le preguntó por su retirada.El corredor que supo ganar en pista a dos invencibles como El Gerruj y Bekele deberá completar cuatro vueltas a un circuito diseñado sobre el Prater de la capital austriaca a más de 21 kilómetros por hora, en el escenario en el que Orson Welles y Joseph Cotten se encuentran en la noria en El tercer hombre, el clásico cinematográfico que rodó Carol Reed en la Viena de posguerra.Entrenado por Patrick Sang, medallista en Barcelona-92, Kipchoge, 34 años de edad y padre de tres hijos, campeón del mundo de 5.000 metros en pista hace 16 años, dio el primer paso hacia la distancia completa ganando la Mitja Marató de Barcelona en el 2013 con un nuevo récord de la prueba. Dos meses más tarde ganaba el maratón de Hamburgo en su debut (2.05.30). Y en otoño solo cedía ante Wilson Kipsang en Berlín. Kipsang logró una nueva plusmarca mundial (2.03.23) pero desapareció pronto del asfalto. Desde entonces, Kipchoge ha ganado todos los maratones en los que ha competido, 12 de 13 en total, incluyendo el que le dio el título de campeón olímpico en Río.

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