El Correo de Burgos

FÚTBOL / Segunda

El CD Mirandés asoma la cabeza

El conjunto rojillo logra un triunfo vital ante el Fuenlabrada y toma aire en la parte de baja de la tabla /Marcos André adelantó a los locales en una contra de libro y Merquelanz sentenció en el tramo final / El rival recortó distancias sin tiempo para la remontada

Antonio Sánchez protege el balón.-LALIGA

Antonio Sánchez protege el balón.-LALIGA

Publicado por
DIEGO ALMENDRES
Burgos

Creado:

Actualizado:

MIRANDÉS  2

FUENLABRADA  1

CD Mirandés: Limones; Alexander González, Odei, Sergio, Kijera; Guridi, Malsa; Álvaro Rey (Matheus Aiás, min. 69), Antonio Sánchez (Galder Cerrajería, min. 90), Íñigo Vicente (Merquelanz, min. 58); Marcos André.

Fuenlabrada: Biel Ribas, Iribas, Chico Flores, Juanma, Glauder (Álex Vallejo, min. 84); Hugo Fraile, Clavería (Pathé Ciss, min. 62), Cristóbal, José Fran; Nteka, Jeisson (Oriol Riera, min. 53).Árbitro: Muñiz Ruiz (Colegio gallego). Tarjetas amarillas a los locales Malsa (min. 30) y Kijera (min. 77); y a los visitantes Glauder (min. 71) y Biel Ribas (min. 73).Goles: 1-0, Marcos André (min. 9). 2-0, Martín Merquelanz (min. 83). 2-1, Nteka (min. 93).

El CD Mirandés toma aire en la parte baja de la clasificación después de lograr una importante victoria ante el Fuenlabrada. El conjunto madrileño, una de las grandes revelaciones de este inicio de campaña, llegó a Anduva dispuesto a aprovechar las posibles dudas de un equipo local necesitado. Sin embargo, los rojillos jugaron a la perfección sus bazas y se llevaron el gato al agua.

El encuentro siguió el guion esperado en los primeros compases. Los ayer blancos se hicieron con el control del balón y del terreno en busca de la referencia ofensiva de Nteka. El Mirandés tuvo que emplearse a fondo para resolver los problemas que planteaba este juego directo y sabía de la importancia de la solidez defensiva. La meta de Limones no pasó apuros y el bloque de Andoni Iraola esperó su momento para lanzarse a la yugular madrileña.

Corría el minuto 8 cuando Guridi inició un contragolpe convertido en el 1-0. El talentoso centrocampista rojillo lanzó a su equipo después de romper la primera línea de presión y buscó en profundidad a Iñigo Vicente en el perfil izquierdo.

El Mirandés dispuso de espacios para atacar y no perdonó tras una bella maniobra. El interior encontró a Marcos André con un toque de primeras y el delantero resolvió a lo grande para cruzar el balón ante la salida del portero.

La contra, de libro, premió a un conjunto local que ya había conseguido su primer gran objetivo de la mañana. Sin embargo, quedaba un mundo por delante y la respuesta del Fuenlabrada no se hizo esperar.

Los madrileños mantuvieron la compostura y fueron fieles a su estilo, pero sin la mordiente que requería la situación. El Mirandés lo probó desde lejos con un disparo de Alexander y a partir de entonces el adversario dio un paso adelante. Los rojillos apenas pasaron apuros y solventaron con firmeza todos los intentos del conjunto blanco, el cual tampoco encontró opciones a balón parado, uno de sus puntos fuertes.

Tan solo un par de incursiones de José Fran en banda izquierda aceleraron el corazón de Anduva. En la primera acción encontró la parada de Limones y en la segunda su centro raso se paseó sin que conectara ningún rematador.

De hecho, el Mirandés acabó mejor una primera parte que debía aportarle tranquilidad de cara a lo que quedaba por delante.

Todo marchaba bien en la segunda mitad. El partido estaba abierto, pero los minutos pasaban sin que sucediera nada reseñable. Eso sí, en cualquier momento todo podía cambiar. El Fuenlabrada tuvo el empate en el minuto 56 a la salida de un córner botado por Iribas. Nteka apareció en el primer palo libre de marca y, con todo a favor, cabeceó con fuerza para estrellar el balón en el larguero.

No tuvo tiempo para lamentarse el conjunto blanco, puesto que en el 58 el Mirandés pudo sentenciar. También en un saque de esquina, Marcos André se encontró un balón muerto y remató a las nubes cuando lo más fácil era encontrar la puerta visitante.

El Fuenlabrada arriesgó con los cambios y el planteamiento, un movimiento lógico que benefició al bloque de Iraola. El equipo ferroviario alejó el peligro de su portería y se sintió a gusto con espacios. A los locales les faltó remate, aunque mientras la situación estuviera controlada en fase defensiva no había nada que temer.

La figura de Marcos André se hizo grande en este tramo del encuentro. El delantero jugó de espaldas, dio oxígeno y fue un incordio para un Fuenlabrada que solo le paró con faltas. En una de ellas, en la frontal y escorada, Merquelanz puso el balón al corazón del área. Guridi no llegó al remate y la pelota siguió su trayectoria para colarse en la portería madrileña.

Era el minuto 82 y el partido estaba resuelto. O debía estarlo. Para este Mirandés no hay un momento de respiro y el conjunto local aún se llevó un pequeño sobresalto en el tramo final. Nteka, tras una jugada personal, soltó un latigazo raso desde fuera del área ante el que nada pudo hacer Limones.

Afortunadamente, no hubo tiempo para más y los castellanos lograron tres puntos fundamentales para sus aspiraciones.

tracking