BALONMANO / Primera
No hay quien pare al UBU San Pablo
Los rojinegros enlazan su octava victoria consecutiva y afianzan su liderato / Tras el toma y daca de la primera parte, los castellanos lograron un margen insalvable para el Gijón

Alejandro González marca la acción de disparo en un lance del encuentro de ayer.-ISRAEL L. MURILLO
UBU SAN PABLO 36
DKV GIJÓN 30
UBU SAN PABLO: Aleix Toro, Alberto González (3), Raúl Blanco (2), Julián Rasero, Ernesto López (2), Pablo García (4), Alejandro González (4) -equipo inicial- Moral, Pablo Gastón (2), Javier Espinosa (2), Iker Antonio (1), Javier Rodríguez (6), Álvaro Torres (8), Juan Tamayo (2), Sergi Germán.DKV GIJÓN: Madrazo (2), Álvarez(1), Ignacio García (2), Suárez-Otero, Saltos (5), Diego Cruz (6), Canal (3), Basante (4), Álex Cortina (1), Iván Suárez, Fernández (3), Arias, Nicolás García, Álvarez, De la Puente (4) y Óscar Álvarez.ÁRBITROS: Vela y Soto. Amonestaron al local Pablo García y al visitante Canal.EXCLUSIONES: A los locales Javier Espinosa y Juan Tamayo y a los visitantes Arias, Canal y Álex Cortina.PARCIALES CADA CINCO MINUTOS: 4-3,7-5, 9-8, 12-11, 13-14, 17-16 (descanso); 21-19, 24-23, 29-23, 32-29, 36-30 (final).BURGOS
El UBU San Pablo Burgos arranca hojas del calendario enlazando victorias semana tras semana para afianzar su condición de líder en el Grupo B de la Primera Estatal. En esta ocasión, los rojinegros se impusieron al DKV Gijón Jovellanos por 36-30 para afrontar con las mayores garantías posibles los próximos duelos directos a salvar en esta fase de la primera vuelta.
A pesar de la contundencia del resultado, los locales trabajaron hasta el final para asegurar su objetivo en un partido que comenzó con un ritmo endiablado. El UBU San Pablo buscó el contragolpe y el rival dio la réplica en un ida y vuelta que los locales controlaron a partir del minuto 8 gracias a las incursiones de Javi Rodríguez por la izquierda (7-5).
Entonces, el encuentro entró en una fase más tranquila donde empezaron a tener más protagonismo las defensas y los visitantes se sintieron cómodos para situarse con el 9-10 en el minuto 16. Sin un dominador claro, los pequeños detalles y la exclusión en el minuto 27 de Luis Madrazo permitieron a los castellanos llegar al descanso con el 17-16.
Ya en la segunda mitad los cidianos aumentaron su ventaja hasta los tres goles para ganar un margen de maniobra decisivo. El Gijón empezó a dar muestras de frustración y volvió a competir en inferioridad. El rival arriesgó, pero la renta local se estiró con el 27-23.
Esta nueva inferioridad fue demoledora para Gijón, que vio cómo el marcador cada vez marcaba una distancia mayor a medida que sus fuerzas decrecían. Ni por esas se rindió el cuadro visitante, el cual situó una defensa 5-1 para cortar las alas a los rojinegros y dar emoción a los últimos minutos.
El bloque visitante tuvo la oportunidad para ponerse a dos de diferencia, pero el fallo en el remate supuso un contraataque local en el que Álvaro Torres convirtió en el 33-29 para evitar agobios.
La superioridad física de los hombres de Nacho González hizo el resto en los instantes finales y el cuadro asturiano ya no pudo frenar a un UBU San Pablo que sigue lanzado.