El Correo de Burgos

BALONCESTO / ACB

Un tropiezo inoportuno

El San Pablo pierde gran parte de sus opciones de jugar la Copa al caer ante un Bilbao Basket que siempre tuvo el control gracias a su acierto

Lima y Lammers luchan por el rebote en un lance del partido de ayer.-SANTI OTERO

Lima y Lammers luchan por el rebote en un lance del partido de ayer.-SANTI OTERO

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DIEGO ALMENDRES
Burgos

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SAN PABLO 93

BILBAO BASKET  95

San Pablo Burgos: Tokoto (15), Clark (14), Fitipaldo (14), Benite (14), Lima (8) -quinteto inicial- Barrera (-), Vega (3), McFadden (6), Bassas (15), Stevic (4).Bilbao Basket: Schreiner (10), Martínez (9), Balvin (8), Bouteille (34), Kulboka (8) -quinteto inicial- Brown (12), Rodríguez (2), Rigo (2), Cruz (-), Lammers (10).Árbitros: Perea, Serrano y González.

Eliminados: No hubo.

Parciales: 24-20, 43-45 (descanso); 69-71 y 93-95 (final).BURGOS

El San Pablo perdió ayer el AVE rumbo a la Copa del Rey de Málaga. Quién sabe si disfrutará en el futuro próximo de una ocasión tan buena como la desperdiciada ayer para subirse a un tren en marcha en la fase más dura del calendario. De momento, rumia la decepción sufrida en un partido en el que el Bilbao Basket fue justo vencedor. Los vascos, guiados por la inspiración de Bouteille, disfrutaron de grandes porcentajes de acierto y gestionaron con habilidad la ansiedad burgalesa.

Tenía razón Joan Peñarroya cuando advirtió del peligro vizcaíno. De nada sirvió lanzar 25 veces más canasta ni provocar el doble de pérdidas del adversario. Los locales ofrecieron muchas facilidades en retaguardia y mantuvieron sus opciones gracias al talento individual.

Clark interpretó en el comienzo el nivel que exigió el encuentro para frenar la inercia positiva de los blancos. El americano contuvo el chaparrón provocado por Bouteille y Balvin y provocó un intercambio de golpes que desperezó a los locales (2-7). El francés dio un recital ofensivo con balón y se fue a los 10 puntos de salida, una amenaza sofocada por un instante con la aparición en escena de Tokoto y el control del rebote ofensivo (15-14).

El Bilbao tenía todo bajo control y, sin embargo, era el San Pablo el que llevaba la delantera en el marcador. El tiro de tres tampoco fue de gran ayuda y solo Bassas ofreció soluciones fiables desde el arco para llevar a los azules a un 24-20 que no tuvo continuidad.

El San Pablo, de repente, se paró. El acierto exterior del base catalán fue el único recurso del cuadro de Joan Peñarroya, superado con un parcial de 3-11 que premió el buen hacer del Bilbao. El cuadro visitante jugó fácil, todos sus jugadores aportaron en ataque y demostraron una mayor fluidez que los anfitriones. Ese 33-36 alertó a los castellanos, quienes situaron a su primera unidad en pista para acelerar y llevar el choque al 43-45 del descanso. Fitipaldo dio un paso adelante y dio otro aire a un espeso ataque estático.

Poco o nada cambió en un tercer cuarto que confirmó el dominio vasco sobre la cancha. Bouteille siguió a lo suyo, alcanzó los 20 puntos y los vizcaínos estiraron la goma hasta 45-52. Más problemas, solucionados con dos triples oportunos de McFadden y Bassas. Con más errores que aciertos, los de Peñarroya se agarraron al encuentro para darse un pequeño respiro con el 64-64.

No contaron con los árbitros. La cuarta de Benite, adornada con la técnica sobre el técnico local, confirmó la espiral sin justificación en la que había entrado el choque. Los de naranja, desatados, ofrecieron un nuevo espectáculo sin sentido.

Su actuación llevó la situación al terreno emocional. Era fundamental mantener la calma en momentos de tanta pasión y Tokoto asumió el liderazgo en su mejor interpretación de la temporada. A 6 minutos del final los azules disfrutaban de un 79-77 muy valioso, pero el partido aún ofreció un último golpe de efecto.

Los de Peñarroya se mantuvieron en pie en el peor escenario y después fallaron en una situación favorable. El San Pablo se la jugó al triple y los constantes fallos ante el aro cavaron su tumba. El Bilbao, mucho más entonado, mató el choque con un parcial de 2-10 con 3:38 por delante.

Ese 81-87 obligó al bloque local a jugársela a la desesperada y a punto estuvo de salirle bien. Benite, hasta entonces irreconocible, tiró de orgullo y apareció en una situación delicada para anotar diez puntos consecutivos que dieron vida a los suyos.

Todo se decidió en el último minuto con el 91-93 en el marcador. Clark falló bajo el aro la primera opción, pero la defensa dio otra oportunidad para empatar o ganar con 23 segundos por jugar. Como ocurriera en Tenerife, la ansiedad mató al San Pablo y McFadden se sacó un tiro totalmente precipitado que apenas tocó aro cuando restaban 10 segundos en el marcador. Derrotado, el San Pablo cedió la puntilla a Bouteille desde el tiro libre para alejarse de la Copa en un tropiezo de lo más inoportuno.

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