El Silbö San Pablo Burgos se impone a Valladolid tras un gran primer cuarto
Los de Savignani ahondan en la irregularidad de los de Lolo Encinas

Imagen del partido entre Valladolid y Silbö San Pablo Burgos.
Una victoria para enmarcar. El Silbö San Pablo Burgos asaltó el histórico polideportivo Pisuerga de Valladolid (que se vació minutos antes del final) con un triunfo fácil de esos que sirven para dar un golpe sobre la mesa por encima de los maravillosos 100 puntos. Un gran primer cuarto (9-32) le valió al conjunto de Savignani para sumar su décimo triunfo en la Liga y evidenciar que cuando la máquina funciona engrasada es difícil de batir.
El cuadro burgalés coral comandado por los 13 puntos de Gudmundsson y Díaz de Faya dejó sin ideas a un Real Valladolid inútil y al que deja tocado de muerte. Se jugó muy bien en ataque con mucha movilidad y bloqueos perfectos, pero sobre todo se hizo un gran partido en defensa que evitó el cuerpo a cuerpo con los pívots locales. Además con varias rotaciones que son ideales para el calendario cargado de esta semana.
El Silbö San Pablo Burgos entró pisando fuerte en el Pisuerga y con muy buenas sensaciones. Una labor fortísima en defensa y un acierto pleno con tres canastas consecutivas de un equipo en forma. Un nuevo buen arranque para los de Savignani frente a un Real Valladolid dormido hasta el punto de que a los cuatro minutos de juego el cuadro burgalés ya mandaba por ocho puntos (2-10).
El acierto en ataque era máximo con un inspirado Cremo y con Gudmundsson brillando con fuerza. El marcador se elevó hasta el 5-14 (minuto 15) que tuvo que cortar el ex de San Pablo, Lolo Encinas, con un tiempo muerto. De nada sirvió para el Pucela que era un saco de nervios con pérdidas de balón ante un San Pablo que era una locomotora con un acierto ofensivo tremendo con un llamativo 11/13. Sin duda, un primer tiempo para enmarcar con una ventaja de 23 puntos (9-32) con el alero norteamericano Cremo como baluarte con 11 puntos y Stumbris con 5 rebotes.
El segundo cuarto siguió por los mismos derroteros. Aunque es cierto que el San Pablo Burgos se veía tan sobrado que se permitía ya el lujo de lanzar triples sin sentido, algo que no sentó bien a Savignani, que pedía cabeza y tranquilidad. Pero es que el Real Valladolid se lo ponía muy fácil con una blanda defensa donde los bases rivales podían entrar como un cuchillo en mantequilla. Era el momento de las entradas de Cuevas, muy inspirado, que mantenía la renta sin complicaciones (14-38, minuto 24).
El Real Valladolid solo se encomendaba a su juego exterior y era Kovacevic el que se echaba al equipo a las espaldas con tres triples consecutivos. Savignani se volvió a enfadar porque no había marcaje en sus lanzamientos, pero estaba claro que la renta de 20 puntos hacía bajar la tensión a los burgaleses.
La atención en la grada de Pisuerga a un aficionado provocó un parón de varios minutos que no sacó del choque al equipo visitante pese al lógico despertar de los vallisoletanos. Todo lo contrario. El 31-55, es decir, 24 puntos de ventaja, dejaba unos números para el San Pablo más dignos de la NBA que de la Primera FEB. Savignani repartía minutos para todos y ellos lo aprovechaban. El dato más llamativo de los primeros 20 minutos fue un acierto en los lanzamientos de dos de 17/20 que lo dice todo. Mientras que el Real Valladolid hubo 12 pérdidas.
Quizás lo mejor de este partido es que pese a la renta, el Silbö San Pablo Burgos no se descentró y siguió metido en el choque. Sobre todo con una intensa defensa de esas que demuestran que este equipo sabe con buenas ayudas e intensidad. En ataque acciones rápidas, aprovechando numerosos bloqueos para asegurar canastas fáciles.
Aunque como es lógico, el listón se bajaba sobre todo por un rival que picado en el orgullo, ante la pasividad de Pisuerga, intentaba maquillar el resultado con algún triple ocasional. El tercer cuarto también tuvo color azulón con un parcial de 23-27 con jugadores brillantes como un 3+1 de Lapornik, que estuvo en su salsa.
El último cuarto no deparó nada nuevo. Un intercambio de canastas y un plácido final hasta esos 31 puntos que demuestran la diferencia que hay entre un equipo y otro, muy lejos de lo que se vivió el pasado año. Y es que San Pablo se permitió el lujazo de ganar todos los cuartos y estar por encima de los 100. Por su parte, Lolo Encinas está cada vez más cuestionado en Valladolid.
Además, hubo reparto de minutos para todos los jugadores que en una semana tan cargada de partidos se agradece de cara al choque del fin de semana contra Castellón.
UEMC REAL VALLADOLID BALONCESTO - SILBO SAN PABLO BURGOS, 73-104
UEMC Real Valladolid Baloncesto: Sans, Manchón (10), García Abril (4), Kovacevic (10), Vucetic (6) – cinco inicial-. También jugaron: Puidet (3), Rozitis (7), Demers (9), De la Fuente (5), Atencia (6), Torres (13).
Silbo San Pablo Burgos: Gudmundsson (13), Corbalán (9), Cremo (12), Stumbris (11) y Fischer (8) -cinco inicial- . También jugaron: Cuevas (7), Wembi (8), Almazán (3), Díez de la Faya (13), Golomán (5), Lapornik (9), Barrera (6).
PARCIALES
Primer Cuarto: 9-32
Segundo Cuarto: 22-23 (31-55)
Tercer Cuarto: 23-27 (54-82)
Cuarto Cuarto: 19-22
ÁRBITROS: Javier Ávila Zurita (Colegio andaluz), Rodrigo Palanca Page (Colegio madrileño) y Asunción Langa De Martín (Colegio madrileño).
Eliminado por cinco faltas el jugador local Demers.
PABELLÓN: Polideportivo Pisuerga. 2500 espectadores.