El Correo de Burgos

El Silbö San Pablo Burgos domina al Grupo Ureta Tizona en el derbi

El conjunto de Savignani manda en los tiempos de un partido en el que aguantó el empuje de los de Camps (73-88)

Imagen del partido entre el Grupo Ureta Tizona Burgos y Silbö San Pablo.

Imagen del partido entre el Grupo Ureta Tizona Burgos y Silbö San Pablo.TOMAS ALONSO

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El Silbö San Pablo Burgos se impuso por 73-88 ante el Grupo Ureta Tizona en el derbi burgalés de Primera FEB. Los de Bruno Savignani hicieron valer su solidez para dominar en el primer cuarto, abrir hueco en el segundo y conservar la renta en los dos últimos, pese a que el coraje de los de Salva Camps, incluso cuando el técnico catalán tuvo que abandonar el banquillo tras ser expulsado por dos técnicas, les llevó a no arrojar nunca la toalla y a llegar a tirar un triple a cuatro minutos del final que les hubiera colocado a dos puntos.

La sexta victoria consecutiva del San Pablo le mantiene en cabeza ahora ya solo empatado con Movistar Estudiantes, que en la mañana del domingo se impuso a Flexicar Fuenlabrada en el duelo entre dos de los tres implicados en el triunvirato que apunta a jugarse la plaza de ascenso directo con el que se premia al campeón de la liga regular. El Grupo Ureta Tizona, por su parte, encadena su tercera derrota seguida e iguala su balance con siete partidos ganados y otros siete perdidos.

Que hubiera que esperar más de un minuto para ver la primera canasta en El Plantío, un triple del islandés Gudmundsson, ya hizo presagiar que este derbi no sería el festival anotador que fueron los dos de la pasada temporada, las dos veces con vencedor local y siempre por encima de los cien puntos. El 0-3 inicial encontró rápida réplica por parte del Tizona, que de la mano de Caio Pacheco volteó para el 5-3. Tomó el mando de las operaciones visitantes Gonzalo Corbalán, que sumando desde la línea de tiros libres puso a su equipo cinco arriba (9-14) antes que un mate de Ramón Vila completara un parcial de 5-0 para igualar. Pero el 14-14 fue el último momento de igualdad del derbi antes que el San Pablo abriera un hueco de cinco puntos al término del primer cuarto (18-23), no tanto fruto de unos grandes porcentajes de tiro sino del dominio visitante en el rebote: capturaron quince por tan solo cuatro los locales.

Se acercó a dos puntos el Tizona en la primera acción del segundo cuarto, en una penetración de Jordi Rodríguez que dobló para el triple desde la esquina de Simeunovic. Sin embargo, la réplica inmediata de Joe Cremo con un triple tan lejano que alguien podría decir que tiró desde el Coliseum inició una serie de tres ataques consecutivos sin fallo del San Pablo, que se fue hasta el 21-30. Osciló la diferencia entre los siete y los nueve puntos, hasta que con 25-32 Dídac Cuevas falló un triple pero no ninguno de los tres tiros libres que lanzó tras recibir falta en el lanzamiento.

Llegó por primera vez la diferencia al doble dígito y se mantuvo en ella tras dos intercambios de canasta. Anotaban los locales para concebir esperanzas que la canasta fuese el inicio de un parcial que les acercara, y replicaban sin demora los visitantes con un tiro en suspensión de Gonzalo Corbalán y una canasta bajo el aro de Stumbris. No se quedó ahí el letón, que a renglón seguido clavó un triple para poner a su equipo trece arriba (29-42). Llegaron a ser quince antes del descanso (31-46), antes que la última canasta de Ramón Vila mandara a ambos equipos al vestuario con un 33-46 que era fiel reflejo de la superioridad de San Pablo -académico en la anotación con 23 puntos en cada cuarto- sin ser del todo malo para un Tizona que, siendo inferior en todos los capítulos del juego, no se había descolgado a una diferencia imposible.

El triple de Jacobo Díaz con el que se inició el tercer cuarto dibujó un Tizona distinto a la vuelta de vestuarios. Anotando con la fluidez que les había faltado en los dos primeros cuartos y con otro triple de Lance Jones firmaron un parcial de 11-5 que les colocó a siete puntos (44-51). Los casi dos minutos en los que ninguno de los dos equipos fue capaz de mover el marcador acabaron con un triple de Joe Cremo. Respondió en el siguiente ataque Jaume Lobo para devolver la esperanza a su equipo, pero al 47-54 le siguió un parcial de 0-7 para el San Pablo, con cinco tiros libres y una canasta en transición de Jon Gudmundsson cuando parecía haberse quedado sin ángulo pero encontró el hueco para levantar el balón. Dos de esos tiros libres fueron por sendas técnicas a Salva Camps, que a tres minutos del final del tercer cuarto tuvo que abandonar el banquillo y dejar a su asistente Julen Forniés a los mandos del Tizona.

Ni la ausencia de su entrenador ni la de Jaume Lobo, que cayó en el pecado de protestar con cuatro faltas y se llevó otra técnica que le sacó del partido, hicieron arrojar la toalla a los locales, que se agarraron el partido para reducir del 47-61 que amenazaba con dinamitar el duelo hasta el 57-67 del final del tercer cuarto, cerrado con una canasta sobre la bocina del mismo hombre que lo había abierto, Jacobo Díaz.

El triple de Caio Pacheco que abrió el último cuarto hizo creer a la afición local que llenó El Plantío hasta la bandera (entradas agotadas desde un par de días antes) que el 'sorpasso' era posible. Tras un intercambio de canastas, se redujo la diferencia a los cinco puntos tras anotar de nuevo el base paulista, pero el caliente 64-69 lo respondió Joe Cremo con un triplazo que silenció el ambiente. Haciendo el trabajo de la hormiguita e igualando en el capítulo reboteador (del 4-15 inicial al 26-36 total), el Tizona volvió a acercarse hasta el 69-74, marcador con el que Rodrigo Seoane tiró un triple en el que iba la esperanza local de poner el partido en un puño. No entró y lo que vino a continuación fue un parcial de 2-9 para que Silbo San Pablo abriera ya una diferencia definitiva tras un triple de Gudmundsson (71-83).

Con los doce de diferencia de nuevo en el marcado, los dos últimos minutos fueron un trámite en el que los de Savignani redondearon el triunfo marchándose hasta los quince, tras un matazo de Goloman que puso el 73-88 cuando todavía restaban por jugarse 50 segundos en los que ya no se movió el marcador.

Superado el escollo del segundo derbi de la temporada, con el mismo vencedor pero en diferente cancha del que tuvo el que abrió la Copa de España en septiembre, los dos equipos burgaleses piensan ya en la próxima jornada. En ella, el San Pablo Burgos recibirá el sábado 4 de enero a Odilo Cartagena en el Coliseum, mientras que el Grupo Ureta Tizona visitará en la matinal del domingo 5 al Flexicar Fuenlabrada.

GRUPO URETA TIZONA BURGOS - SILBÖ SAN PABLO BURGOS, 73-88

Grupo Ureta Tizona Burgos: Caio Pacheco (19), Lance Jones (13), Rodrigo Seoane, Jacobo Díaz (9), Tidjan Keita (2).

También jugaron: Jaume Lobo (12), Abdou Thiam (7), Ramon Vila (6), Djordje Simeunovic (3), Jordi Rodríguez (2), Morayo Soluade, Ayoze Alonso.

Silbö San Pablo Burgos: Gonzalo Corbalán (15), Jon Gudmundsson (12), Pablo Almazán, Roberts Stumbris (13), Luke Fischer (4).

También jugaron: Joe Cremo (16), Gyorgy Goloman (14), Dídac Cuevas (10), Emmanuel Wembi (4).

PARCIALES Primer cuarto: 18-23 Segundo cuarto: 15-23 (33-46) Tercer cuarto: 24-21 (57-67) Cuarto cuarto: 16-21 (73-88)

ÁRBITROS: Francisco José Zafra, Fernando Ibáñez y José Carlos Sierra.

Eliminado por cinco faltas: Jaume Lobo (Tizona). Expulsado por dos técnicas: Salva Camps, entrenador del Tizona.

PABELLÓN: Polideportivo Municipal El Plantío. Lleno absoluto con unos 2.500 espectadores.

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