Fútbol / Segunda División / Jornada 11
Derrota con orgullo: el Mirandés planta cara pero no puede con el Racing
El CD Mirandés ofreció una primera parte de gran nivel y se adelantó en el marcador ante el Racing, pero acabó pagando sus errores defensivos. Los cántabros remontaron tras el descanso y sellaron un 1-3 que prolonga la mala racha de los rojillos en casa

se adelantó en el marcador ante el Racing, pero acabó cayendo con claridad.
El CD Mirandés afrontó en Mendizorroza un duelo que resumió a la perfección la dificultad de medirse al líder de la Liga Hypermotion. Frente al Racing de Santander, equipo sólido, experimentado y eficaz, los rojillos dejaron claro que no iban a rendirse sin luchar. Con dominio alterno, oportunidades para ambos y momentos de brillantez individual, el partido se decidió por la eficacia del visitante y los pequeños errores defensivos locales. El Mirandés buscó con insistencia imponer su estilo, generando peligro con balones largos y disparos lejanos, pero el Racing, más contundente en la zona clave, se llevó finalmente un 1-3 que deja lecciones y esperanzas para los rojillos.
Los primeros compases fueron de mucho movimiento, con un Mirandés decidido a no encerrarse y a intentar sorprender al líder mediante transiciones rápidas. Aún así fue Jeremy, una de las referencias ofensivas del Racing, puso a prueba a Igor Nikic en un par de disparos desde fuera del área. El portero rojillo respondió con seguridad en ambas ocasiones, mostrando reflejos y concentración, evitando que los cántabros se adelantaran en los primeros minutos.
Sin embargo, lejos de achantarse, el Mirandés comenzó a reaccionar pasados los primeros minutos. Los rojillos empezaron a dominar el juego mediante balones largos y transiciones rápidas que obligaban al Racing a replegarse con rapidez. Poco a poco, Mendizorroza fue viendo cómo los de Fran Justo se acercaban con peligro al área rival. La primera gran ocasión llegó en el minuto 18, cuando Alberto Marí remató un centro lateral y su disparo se estrelló en el larguero, provocando un suspiro de alivio entre los cántabros y un rugido de emoción entre la afición rojilla. Un minuto después, el Mirandés volvió a rozar el gol. Una excelente jugada colectiva culminada por Alex Cardero encontró la intervención providencial de Facundo González, que evitó el tanto con una gran parada.
La insistencia rojilla no se detuvo, y en el minuto 23, Cardero volvió a probar fortuna desde la frontal del área, pero su disparo se marchó rozando el poste. El Racing respondió al dominio local con una contra fulgurante liderada por Andrés Martín. El extremo cántabro avanzó con potencia, superó a su marcador y se plantó cerca del área, pero su disparo final no encontró portería. Aun así, el dominio seguía siendo rojillo.
El conjunto de Fran Justo mostraba personalidad y ambición, controlando el ritmo del encuentro y jugando la mayor parte del tiempo en campo rival. El Mirandés se sentía cómodo, presionando alto, ganando los duelos y generando sensación constante de peligro. El premio llegó en el minuto 30, y fue para quien más lo estaba buscando. Alex Cardero, el jugador más inspirado del Mirandés en la primera media hora, cazó una pelota dividida dentro del área tras un rechace y definió con frialdad ante Jokin para poner el 1-0 en el marcador. Tras el gol, el ritmo del partido se frenó ligeramente.
El Mirandés, consciente de la importancia del tanto, bajó una marcha para proteger su ventaja, mientras el Racing trataba de reaccionar con contrataques y jugadas rápidas por las bandas. Los cántabros buscaban sorprender en velocidad, especialmente por medio de Jeremy y Andrés Martín, aunque sin llegar a inquietar demasiado a Igor Nikic. Por su parte, los rojillos mantenían su plan: atacar con criterio a través de centros laterales y segundas jugadas, intentando que el partido se jugara más cerca del área rival que de la propia. Pero al borde del descanso, el Racing demostró por qué es el líder de la categoría.
En una acción individual brillante, Jeremy se inventó una jugada de pura calidad: sorteó a varios defensores rojillos, amagó hasta en tres ocasiones dentro del área y, con un potente disparo con la pierna izquierda, batió a Igor Nikic para establecer el 1-1. Un jarro de agua fría para el Mirandés, que había hecho méritos suficientes para marcharse por delante, pero que vio cómo su esfuerzo se veía neutralizado justo antes del descanso.
La segunda parte comenzó con un tono muy distinto. El Racing se mostró más sólido en defensa y con una posesión más controlada del balón, buscando enfriar el encuentro y reducir los espacios. El Mirandés, por su parte, esperó con más orden, intentando no precipitarse tras el golpe del empate. Los cántabros dominaron territorialmente en los primeros minutos, aunque sin generar peligro real sobre la portería de Nikic.
Con el paso de los minutos, el Mirandés empezó a crecer nuevamente. Los rojillos se apoyaron en su arma más reconocible: los balones largos hacia sus hombres más rápidos y los disparos lejanos que obligaban a la defensa del Racing a estar siempre alerta. Sin embargo, el equilibrio se rompió en el minuto 59. En una acción iniciada por Andrés Martín, el Racing hiló una jugada rápida que generó confusión en la defensa rojilla.
Tras una sucesión de rebotes dentro del área, la pelota acabó en los pies de Peio Canales, que no perdonó y empujó el balón al fondo de la portería, poniendo el 1-2 en el marcador. El Mirandés buscó entonces mayor atrevimiento. Los rojillos subieron líneas, presionaron más arriba y trataron de generar peligro constante mediante balones al área y disparos desde fuera del área. Sin embargo, en el minuto 72, el Racing volvió a golpear con contundencia.
Un pase al espacio dejó a Peio Canales solo ante la portería y el delantero cedió el balón al recién incorporado Asier Villalibre, que remató a placer y estableció el 1-3. A partir de ese momento, el Mirandés buscó con insistencia un gol que les metiera de nuevo en el partido.
Los rojillos subieron líneas y multiplicaron los balones largos y los disparos lejanos, pero el Racing se mostró sólido, seguro en defensa y bien organizado, sin conceder espacios que pudieran ser aprovechados. Mendizorroza se convirtió en un escenario de presión constante, pero la eficacia del líder y la falta de puntería local impidieron que el marcador se moviera de nuevo.
SEGUNDA DIVISIÓN - JORNADA 11
CD MIRANDÉS - RACING DE SANTANDER, 1-3
Real Racing Club: Jokin Ezkieta, Álvaro Mantilla, Mario García, Iñigo Vicente (Javier Castro, 85´), Andrés Martín (Suleiman Camara, 85´), Gueye Maguette (Iñigo Sáinz, 72´), Facundo González, Peio Canales (Yeray Cabanzón, 90´), Gustavo Puerta, Pablo Ramón, Jeremy Arévalo (Asier Villalibre, 72´).
GOLES: 1-0 (30´) Álex Cardero. 1-1 (40´) Jeremy Arévalo. 1-2 (59´) Peio Canales. 1-3 (72´) Asier Villalibre.
ÁRBITRO: Andres Fuentes (Colegio valenciano). Tarjetas amarillas a los locales Alberto Marí, Iker Córdoba, Pablo Pérez, Juan Gutiérrez y Carlos Fernández. A los visitantes Maguette Gueye y Gustavo Puerta
CAMPO: Mendizorroza. 3.200 espectadores.