Final cruel en Anduva que convierte en empate una victoria que ya se celebraba en la grada
El CD Mirandés dejó escapar en Anduva una victoria que tenía en la mano ante la UD Las Palmas, pero un latigazo de Jesé Rodríguez en el minuto 91 equilibró el marcador y silenció a una grada que ya celebraba los tres puntos. El 1-1 final castigó a los jabatos, que habían sostenido el pulso durante ochenta minutos

Bauzà adelanta al Mirandés y Jesé firma el empate en el último suspiro.
El fútbol volvió a mostrar su cara más amarga en Anduva. El CD Mirandés vio cómo se le escapaban dos puntos de oro en el tiempo de descuento ante la UD Las Palmas, en un duelo donde los locales hicieron méritos suficientes para llevarse el botín completo. Un zapatazo de Jesé en el minuto 91 aguó la fiesta de una afición que ya celebraba un triunfo estratégico en la lucha por sus objetivos.
Un golazo de Bauzà en la segunda mitad fue neutralizado en la prolongación por el ´10´ amarillo (1-1). El Mirandés saboreaba una victoria vital que se escapó de la forma más cruel en el último suspiro.
El conjunto de Miranda de Ebro acarició los tres puntos tras un golazo de Rafel Bauzà, pero sucumbió ante el talento individual del ´10´ canario en el descuento (1-1). La crueldad del fútbol castigó a un Mirandés que fue superior en orden y entrega durante ochenta minutos.
El fútbol, en su versión más descarnada, le robó esta tarde al CD Mirandés una victoria que ya saboreaba y que suponía un bálsamo vital en sus aspiraciones ligueras. En un duelo de alto voltaje donde el descenso y el ascenso se miraban a la cara, la UD Las Palmas logró rescatar un punto en el minuto 91 gracias a una genialidad de Jesé Rodríguez, neutralizando el tanto inicial de Rafel Bauzà y dejando un silencio sepulcral en un Anduva que ya festejaba el triunfo.

Anduva pasa de la euforia al silencio con el empate de Las Palmas en el añadido.
El encuentro comenzó con la tensión propia de las grandes citas. Conscientes de lo que había en juego, ambos conjuntos priorizaron no cometer errores antes que buscar la portería contraria. El Mirandés, muy bien plantado con un bloque medio-bajo, desactivó por completo el fútbol asociativo de Las Palmas.
Durante los primeros 45 minutos, las defensas fueron las protagonistas absolutas. Ni Pejiño por banda ni Jesé entre líneas lograban conectar con claridad, mientras que el Mirandés buscaba con balones largos a Carlos Fernández y Alberto Marí, quienes pelearon cada duelo con los centrales amarillos. Sin goles y con pocas ocasiones claras, el partido se marchó al descanso con la sensación de que cualquier detalle rompería el equilibrio.
Tras el paso por vestuarios, el Mirandés dio un paso al frente. La charla técnica surtió efecto y los jabatos salieron con una marcha más. En el minuto 56, la insistencia local tuvo su recompensa. Una excelente transición conducida por Alberto Marí terminó en las botas de Rafel Bauzà. El joven centrocampista, con una sangre fría impropia de su edad, se perfiló dentro del área y mandó un derechazo teledirigido a la escuadra derecha, haciendo inútil la estirada del guardameta visitante.
Anduva estalló. El 1-0 hacía justicia a un equipo que estaba sabiendo interpretar mejor las necesidades del guion. A partir de ahí, el Mirandés se resguardó con inteligencia, multiplicando las ayudas defensivas y achicando balones ante el asedio constante de una Unión Deportiva que introdujo toda su artillería: Kirian, Estanis Pedrola e Iker Bravo.

Un derechazo de Rafel Bauzà en la segunda mitad encarrilaba un triunfo que parecía estratégico para los rojillos.
El partido entró en una fase de 'querer y no poder' por parte de los canarios. El Mirandés, centrado y sin fisuras, repelía cada centro lateral. Sin embargo, el infortunio se cebó con los locales en el minuto 76, cuando Fernando Medrano tuvo que abandonar el campo lesionado, obligando a reajustar la línea defensiva con la entrada de Martín Pascual.
Pese a los cambios y al empuje visitante, con ocasiones claras de Loiodice y Manu Fuster que se marcharon desviadas por milímetros, el Mirandés parecía tener el botín asegurado. Pero en el fútbol profesional, la calidad individual siempre es el último juez.
Con el tiempo cumplido y el cuarto árbitro señalando cinco minutos de añadido, apareció la figura de Jesé Rodríguez. En el minuto 91, tras una asistencia de Estanis Pedrola, el ex del Real Madrid controló en la frontal, encontró un resquicio entre la zaga rojilla y soltó un latigazo con la diestra que se coló por la misma escuadra que antes había besado el balón de Bauzà.
El 1-1 fue un mazazo psicológico, pero el Mirandés, lejos de venirse abajo, buscó el milagro en un final de infarto. En el minuto 95, la épica estuvo a punto de consumarse: Juan Gutiérrez puso un centro medido y Javi Hernández, libre de marca, conectó un cabezazo a quemarropa que se marchó rozando el palo derecho. Fue el último suspiro de un partido vibrante que terminó con un reparto de puntos insuficiente para el Mirandés, dada la forma en que se produjo.
SEGUNDA DIVISIÓN - JORNADA 26
CD MIRANDÉS - UD LAS PALMAS, 1-1
UD Las Palmas: Horkas; Marvin Park (Viti Rozada, 74´), Sergio Barcia, Mármol, Clemente; Loiodice, Pejiño (Iker Bravo, 82´), Amatucci (Kirian, 64´), Manu Fuster; Myashiro (Estanis, 64´) y Jesé Rodríguez.
GOLES: 1-0 (57´): Bauzá. 1-1 (91´). Jesé Rodríguez.
ÁRBITRO: Gorka Etayo (Colegio vizcaíno). Tarjetas amarillas a Cabello, Javi Hernández, Clua; Pejiño.
CAMPO: Anduva.