El Correo de Burgos

El Mirandés se agarra a la esperanza

El conjunto de Muneta se impone al Zaragoza en un duelo directo por la salvación

Los jugadores del Mirandés celebran el triunfo.

Los jugadores del Mirandés celebran el triunfo.LALIGA

Burgos

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El Mirandés se agarra a la lucha por la permanencia tras llevarse los tres puntos del Ibercaja Estadio, el recinto modular construido con la única misión de albergar los partidos como local del Real Zaragoza mientras se procede a la remodelación integral de La Romareda. Los de Antxon Muneta se impusieron por 1-2 gracias a dos tantos de Unax del Cura y Carlos Fernández que voltearon el que, mediado el primer tiempo, había adelantado a los aragoneses de penalti. La permanencia sigue lejos de los de Miranda de Ebro, pero que duda cabe que seis puntos son menos que nueve y que, más importante aun, haber derrotado a domicilio a un rival que también venía en línea ascendente como el Zaragoza consolida la recuperación de los rojillos, que encadenan cuatro jornadas sin perder en las que han sumado ocho de los doce puntos en juego.

Protagonizó el Mirandés una muy buena puesta en escena, que tomó cuerpo en las dos primeras ocasiones de las que dispusieron los rojillos en los ocho minutos iniciales. A los cinco de juego un remate de Juan Gutiérrez acabó en saque de esquina, y tres más tarde fue Toni Tamarit el que probó fortuna con un disparo que se marchó por encima de la portería de Esteban Andrada.

Como era de esperar, el Zaragoza fue encontrando poco a poco la manera primero de igualar y luego de revertir el buen arranque de los de Miranda, que al paso por el cuarto de hora de juego ya no disfrutaban tanto del balón y más bien corrían detrás de él tratando de evitar que las posesiones de los de David Navarro les empezaran a hacer daño.

Pese a haber perdido el fuelle inicial, el partido parecía bajo control para el Mirandés, pero de poco sirvió ante lo que llegó en el minuto 21. Un saque largo del portero local llegó en dos pases al área visitante, donde Rober le ganó la posición a Fer Medrano y, cuando se disponía más a centrar que a ensayar el disparo, fue agarrado por el brazo por Fer Medrano. El colegiado andaluz Manuel Jesús Orellana Cid indicó un penalti tan indiscutible como innecesario y Dani Gómez se encargó de transformarlo desde los once metros con un lanzamiento con su pierna diestra por el centro de la portería mientras Juanpa se batió hacia su lado derecho.

Hizo daño el 1-0 al Mirandés, que pudo dar por bueno no encajar el segundo poco después en otra llegada amenazante del Zaragoza. Pero para ocasión la de El Jebari al paso por la media hora, cuando se internó a la carrera en el área, se deshizo con un recorte de El Yamiq y resolvió con un disparo que solo la manopla en alto de Esteban Andrada, que envió el balón a córner, evitó que se convirtiera en lo que hubiera sido un auténtico golazo.

Pese a no serlo, sí fue el punto de inflexión a partir del cual el Mirandés pasó a ser el dueño del partido. Los de Antxon Muneta mandaron en los minutos siguientes ante un Zaragoza que solo pudo replegarse para minimizar los mejores minutos de los rojillos, que pese a que no tradujeron su fase de primacía en muchas ocasiones de gol sí que acertaron en el momento clave. Esperaban ya los maños irse al descanso con ventaja cuando la presión alta del Mirandés surgió efecto, la zaga blanquilla se complicó la vida cerca del córner y Rafa Bauza fue el más listo robando un balón que de inmediato puso en el área para Unax del Cura. El bilbaíno no definió bien en el primer remate, pero aun de espaldas a la portería el esférico siguió siendo suyo y resolvió con una oportuna semichilena que puso el cuero donde Andrada no podía llegar.

No conformado con haber restablecido la igualdad, en los tres minutos del añadido todavía tuvo tiempo el Mirandés ocasión de volver a pisar el área maña, cuya afición acabó recibiendo con alivio el pitido del colegiado indicando el camino hacia los vestuarios. A su vuelta, ambos equipos presentaron novedades, dos en el caso de los aragoneses y la de Novoa en el puesto de Tamarit por parte rojilla.

Quizás porqué ambos técnicos apostaron por agitar el árbol, los primeros minutos de la reanudación derivaron en una especie de ruleta de la suerte que marcó el devenir del encuentro y a la postre el destino final de los tres puntos. Salió el Zaragoza dispuesto a recuperar el mando del juego y por momentos lo consiguió, encerrando en su parcela al Mirandés y creando una clara ocasión de gol en un remate de Kenan Kodro que se estrelló en el palo de la portería de Juanpa.

Y como reza el tópico, del posible 2-1 se pasó poco después al 1-2. Pese al dominio blanquillo, el Mirandés no renunció a la opción de correr hacia delante y a los ocho de la reanudación armó una contra en la que Javi Hernández asistió a Carlos Fernández, que con una certera definición en el interior del área coocó el balón, raso y ajustada al palo, en la honda red del marco zaragozano.

De ahí en adelante, ambos equipos actuaron con las ideas claras. El Zaragoza supo lo que hacer para merodear con frecuencia el área rojilla, pero crear ocasiones de las que levantan al público fue ya otro cantar, porqué también el Mirandés tuvo claro que debía hacer para protegerse del previsible dominio maño en un partido que la afición zaragocista veía como la gran oportunidad de colocarse a un solo punto de salir del descenso.

Un remate a bocajarro de Kenan Kodro que detuvo con una gran intervención Juanpa Palomares fue el momento de mayor apuro que pasó la portería rojilla. El resto del repertorio ofensivo de los locales, que alternó acciones elaboradas con otras que buscaron su suerte a base de centros laterales y disparos lejanos, lo neutralizó bien un Mirandés que hasta por momentos dio la sensación de sentirse cómodo en su papel de defensor de la corta renta. Contribuyeronn a ello las buenas prestaciones de los hombres de refresco, Varela y Siren por El Jebari y Unax del Cura mediado el segundo tiempo, y Selvi y Aarón Martín por Rafa Bauza y Carlos Fernández ya en una recta final que, con seis minutos de añadido, se les hizo larga a los de Antxon Muneta, pero todo se dio por bueno cuando el pitido final confirmó una victoria que sigue alimentando el sueño de una permanencia que ya no parece tan quimérica como cuatro jornadas atrás.

Si algo ha dejado claro el Mirandés con la reacción de las últimas jornadas y con esta valiosa victoria ante un rival histórico es que no se rinde, y con la confianza en sus propias posibilidades bien apuntalada recibirá el próximo domingo en Anduva al Castellón.

REAL ZARAGOZA - CD MIRANDÉS, 1-2

Real Zaragoza: Andrada; Aguirregabiria, El Yamiq, Radovanovic, Larios; Rober (Tasende, 80’), Kaidi Bare, Saidu (Mawuli, 46’), Hugo Pinilla (Marcos Cuenca, 46’); Kenan Kodro y Dani Gómez (Mario Soberón, 73’).

CD Mirandés: Juanpa; Tamarit (Novoa, 46’), Juan Gutiérrez, Cabello, Fer Medrano; Javi Hernández, Rafa Bauza (Selvi, 83’), Thiago, El Jebari (Varela, 68’); Carlos Fernández (Aarón Martín, 83’) y Unax del Cura (Siren, 68’).

GOLES: 1-0 (23’): Dani Gómez, de penalti. 1-1 (45’): Unax del Cura. 1-2 (53’): Carlos Fernández.

ÁRBITRO: Manuel Jesús Orellana Cid (comité andaluz). Tarjeta amarilla a los locales El Yamiq, Saidu, Tasende (en el banquillo) y Dani Gómez; y a los visitantes Fer Medrano, Rafa Bauza, El Jebari, Juan Gutiérrez, Unax del Cura, Varela y Juanpa.

CAMPO: Ibercaja Estadio, con la presencia de 17.410 espectadores.

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