El Correo de Burgos

Pinchazo del Burgos en El Molinón ante un correoso Sporting

Un solitario gol de Otero en el minuto 5 frena en seco el buen arranque del conjunto blanquinegro, que aun así intentó buscar el empate hasta el final

David González lucha por un balón con el sportinguista Pablo Vázquez.

David González lucha por un balón con el sportinguista Pablo Vázquez.LALIGA

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El Burgos Club de Fútbol no pudo prolongar este domingo su buen inicio de temporada y cayó derrotado por 1-0 ante el Sporting de Gijón en El Molinón durante la segunda jornada de LaLiga Hypermotion. Un tanto de Otero en el minuto cinco, tras una gran asistencia de Cuenca, fue suficiente para que el conjunto asturiano sumara su primera victoria del curso. Por su parte, los de Sergio Francisco dominaron buena parte de la posesión y buscaron el empate con insistencia, especialmente durante la segunda mitad, pero volvieron a acusar su falta de precisión en los metros finales.

El conjunto blanquinegro mostró carácter y no bajó los brazos pese al temprano golpe recibido. Después de un inicio en el que el Sporting llevó claramente la iniciativa, el Burgos se fue creciendo con el paso de los minutos, consiguió hacerse con el balón y comenzó a acercarse con mayor frecuencia al área local. Sin embargo, esa superioridad territorial no terminó de traducirse en ocasiones claras ni, sobre todo, en goles.

El Sporting, entretanto, supo jugar con el resultado a favor. Los rojiblancos fueron capaces de administrar su ventaja, cerrar espacios y aprovechar los momentos en los que el Burgos se lanzó hacia arriba. En la segunda parte, los locales cedieron metros y apostaron por el contragolpe, una estrategia que les permitió disponer de alguna ocasión para sentenciar el encuentro.

El partido arrancó con un Sporting más decidido que en su estreno liguero. El conjunto rojiblanco saltó al campo con intensidad y pronto comenzó a acercarse a la portería defendida por Ander Cantero. En el minuto cuatro llegaron a celebrar un primer tanto, aunque la jugada quedó invalidada por una salida previa del balón. El aviso, sin embargo, fue serio y apenas un minuto después llegaría el gol que sí subiría al marcador.

Cuenca encontró un espacio en la defensa burgalesa y filtró un pase preciso hacia Otero. El delantero rojiblanco aprovechó la falta de contundencia de los centrales visitantes, se plantó ante Cantero y no perdonó. El atacante asturiano superó al guardameta blanquinegro y puso el 1-0 en el marcador cuando apenas habían transcurrido cinco minutos de partido. El Molinón estalló de alegría y el Burgos se vio obligado a remar desde muy pronto.

El tanto no hizo que los visitantes se descompusieran. Cantero tuvo bastante trabajo durante el primer cuarto de hora, especialmente en acciones a balón parado y centros laterales, pero el Burgos poco a poco comenzó a encontrar espacios. Forés y Curro retrasaron su posición para entrar más en contacto con el balón y ayudar a sacar al equipo de la presión inicial del Sporting.

Poco después fue Javi Llabrés quien tuvo una buena oportunidad. El centrocampista recibió dentro del área y probó fortuna con una volea, aunque su disparo se marchó por encima de la portería del Sporting. El Burgos empezaba a dar muestras de reacción y conseguía trasladar el juego hacia campo contrario.

El Sporting, correoso de principio a fin, respondió recurriendo a los centros desde los costados aunque sin generar excesivo peligro sobre la portería de Cantero. El encuentro entró entonces en una fase de mayor igualdad, con muchas disputas en el centro del campo y pocas ocasiones realmente claras. Grego Sierra vio la primera tarjeta amarilla del Burgos por una entrada sobre Otero.

Al descanso, el marcador continuaba reflejando el 1-0 conseguido por los locales en los primeros compases. El Burgos había tenido más balón, con un 56,5 % de posesión, pero esa superioridad no se había traducido en demasiadas oportunidades. Los blanquinegros habían realizado dos disparos, mientras que el Sporting había probado en cuatro ocasiones.

Tras el paso por los vestuarios, el Burgos dio un paso adelante. Los visitantes adelantaron sus líneas y trataron de asumir un mayor protagonismo ofensivo, mientras que el Sporting optó por esperar algo más atrás. La intención del conjunto burgalés era clara: encontrar cuanto antes una ocasión que le permitiera igualar el encuentro.

Los primeros minutos de la segunda mitad mantuvieron el mismo guion. El Sporting intentaba llegar a la portería de Cantero, aunque sin demasiado éxito, y el Burgos buscaba salir con velocidad al ataque. Los disparos desde fuera del área fueron las primeras aproximaciones de ambos equipos, aunque ninguno de los dos guardametas tuvo que emplearse a fondo.

Alrededor de la hora de juego, los dos técnicos comenzaron a mover sus banquillos en busca de soluciones. Las sustituciones introdujeron nuevas piernas y modificaron el ritmo del encuentro. El Sporting encontró entonces algunos espacios a la espalda de la defensa burgalesa y dispuso de una ocasión especialmente peligrosa en un mano a mano. Cantero respondió con una gran intervención que evitó el segundo tanto y mantuvo con vida a su equipo.

El Burgos no se rindió y siguió buscando el empate. Dadie probó con un disparo tras recibir un centro, mientras que Álex Forés estuvo cerca de encontrar el premio en una acción dentro del área. Su remate a bocajarro pasó rozando el poste, en una de las ocasiones más claras de los visitantes durante el partido.

A medida que avanzaba el encuentro, la necesidad de marcar obligó al Burgos a asumir cada vez más riesgos. Los blanquinegros adelantaron todavía más sus líneas y comenzaron a acumular jugadores en campo contrario. Gaspar intentó sorprender desde fuera del área y David González también puso a prueba a Yáñez con un disparo centrado que el guardameta local atrapó sin demasiados problemas.

El Sporting, dirigido por Larcamón, entendió que el partido entraba en su fase decisiva y optó por proteger su ventaja. Los rojiblancos se replegaron y buscaron aprovechar los espacios que dejaba el Burgos. Iosifov y Otero dejaron su sitio a Ferreres y Sarco, mientras que los visitantes continuaron introduciendo cambios para intentar encontrar una última solución ofensiva.

El paso de los minutos comenzó a pesar sobre el Burgos. Las prisas y las imprecisiones dificultaron la construcción de sus ataques y, aunque el equipo seguía teniendo el balón, le costaba transformar esa posesión en peligro real. El Sporting defendía con orden, cerraba los caminos hacia su área y obligaba a los burgaleses a buscar alternativas desde posiciones cada vez más alejadas.

En el tramo final, el Burgos se volcó definitivamente sobre la portería local. El equipo de Sergio Francisco intentó aprovechar tanto el juego elaborado como las acciones a balón parado, pero ninguna de las alternativas permitió encontrar el ansiado empate. El Sporting resistió bien plantado y aprovechó cada interrupción para ganar segundos y enfriar el ritmo del partido.

El colegiado añadió cuatro minutos de prolongación. El Burgos lo intentó hasta el último instante, pero no encontró el camino hacia el gol. El pitido final confirmó la victoria del Sporting, que sumó sus primeros tres puntos de la temporada ante un Burgos que regresó de Gijón con las manos vacías.

La derrota deja como principal conclusión la capacidad de reacción mostrada por el conjunto blanquinegro después del gol tempranero, pero también vuelve a poner de manifiesto sus dificultades para convertir el dominio en ocasiones verdaderamente peligrosas. El Burgos tuvo personalidad, especialmente tras el descanso, y compitió hasta el final, pero le faltó claridad en los metros decisivos.

El Sporting fue más efectivo y supo aprovechar su mejor momento del partido. El gol de Otero, conseguido cuando apenas habían transcurrido cinco minutos, terminó siendo suficiente para decidir un encuentro en el que los locales defendieron su ventaja con solvencia. El Burgos, pese a dominar la posesión durante buena parte del choque y buscar el empate hasta el último minuto, no encontró la precisión necesaria para rescatar al menos un punto de El Molinón.

El conjunto burgalés tendrá ahora que pasar página y corregir sus errores de cara a la próxima jornada. La temporada acaba de comenzar y el equipo ha demostrado que tiene capacidad para competir, aunque necesitará mejorar su producción ofensiva y, sobre todo, su eficacia ante la portería rival si quiere transformar su dominio en resultados.

SPORTING DE GIJÓN - BURGOS CF, 1-0

Sporting: Rubén Yáñez; Rosas, Duñabeitia, Pablo Vázquez, Andrés Cuenca; Konrad (Nacho, 61´), Corredera, Manu Rodrígue (Pablo García, 61´), Iosifov (Sarco, 82´); Gelabert (Campos, 73´) y Otero (Ferreres, 82´).

Burgos CF: Cantero; Dadie, Sergio González, Grego Sierra, Vilarrasa (Mollejo, 62´); Del Cerro (Brais, 77´); David González, Gragera (Expósito, 68´), Curro (Lencina, 68´), Llabrés (Galdames, 61´); Álex Fores.

GOL: 1-0 (5´): Otero.

ÁRBITRO: Gonzalo Romero, del Comité de Árbitros de Cataluña. Tarjetas amarillas a Gragera, Grego Sierra.

CAMPO: El Molinón. 25.000 espectadores.

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