Fútbol /Primera División RFEF - Grupo 1 / Jornada 1
«Nos ha faltado mordiente arriba», admite Muneta tras caer en Cáceres y pide «más colmillo»
El técnico rojillo lamenta que el gol encajado en el minuto cinco condicionara el estreno y reclama mejores decisiones después de llegar con frecuencia a tres cuartos.

Muneta lamenta que el mal inicio condenara al Mirandés.
«Nos vamos con sensación de rabia, de bastante rabia», admitió Antxon Muneta después de la derrota del Mirandés ante el Cacereño, decidida por un gol encajado en el minuto cinco que el técnico rojillo atribuye a que «no hemos salido al partido como tocaba y una acción nos ha penalizado mucho».
Después de ese golpe inicial, el Mirandés consiguió llevar durante diferentes fases el peso del encuentro y avanzar con cierta facilidad hasta las inmediaciones del área extremeña, pero ahí apareció el problema que más preocupa ahora al entrenador que señala que existe «un debe en el último tercio, ya cerca del área, para tomar mejores decisiones y mejores acciones», consciente de que pese a todo ese dominio de los jabatos apenas obligó a intervenir al portero Diego Nieves.
Numerosos centros que atravesaron el área sin encontrar rematador y otras situaciones en las que el Mirandés pudo sacar bastante más rendimiento llevaron al técnico vasco a pedir a sus jugadores al final del partido. «algo más de colmillo ahí cerca del área», porque considera que se llegó «a las suficientes situaciones como para haber exigido más al portero».
Un gol demasiado pronto
El tanto que terminó decidiendo el partido tampoco sorprendió al Mirandés por la zona desde la que se originó, ya que el cuerpo técnico conocía la capacidad del Cacereño para atacar por las bandas buscando profundidad con sus extremos y cargar después el área con centros, aunque calificó la jugada concreta del 1-0 como «un poco desafortunada», con «un centro un poco extraño» y un despeje que tampoco terminó de resolver la acción antes de que Tellechea aprovechara el balón.
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El Mirandés arranca con derrota por la mínima ante el Cacereño
El Correo de Burgos | El Mundo
El conjunto extremeño volvió a encontrar espacios por ese costado durante algunos momentos, pero el técnico considera que el Mirandés defendió razonablemente bien su área, pero el problema estuvo en tener que perseguir el marcador desde prácticamente el comienzo y no encontrar después la contundencia suficiente cuando consiguió instalarse cerca de la portería rival.
También hubo opciones en la segunda mitad, con un disparo de Iker Unzueta desde la frontal y una última fase en la que el Cacereño se quedó con diez futbolistas después de la lesión de José Alonso, cuando ya había agotado los cambios, pero el Mirandés tampoco logró aprovechar esa superioridad para rescatar un punto.
«Somos un equipo en construcción»
La condición de recién descendido coloca al Mirandés entre los equipos llamados a pelear por la zona alta, aunque Muneta no quiere que esa etiqueta determine la lectura de cada jornada cuando acaba de reunir una plantilla prácticamente nueva con «20 jugadores nuevos que vienen cada uno de un equipo». «Estamos en construcción, pero eso no significa que hoy no hayamos competido», respondió cuando fue preguntado por la presión que puede acompañar al conjunto rojillo durante la temporada.
El entrenador considera que durante determinados tramos sus jugadores llevaron el peso del partido sin pensar «ni en favoritismos, ni recién descendidos, ni nada» y recuerda que las cuentas importantes se harán bastante más adelante. «Los objetivos se cumplen en mayo o junio. Hoy teníamos claro que el objetivo era ganar hoy», enfatizó, sin dejar de señalar las carencias que dejó el estreno, sobre todo en los últimos metros, donde Muneta admite que todavía quedan «varios pasos adelante» antes de que un grupo formado este verano termine de reconocerse como equipo.
Anduva debe ser fuerte, pero no basta
El estreno en casa ante el UD Ourense ofrecerá al Mirandés un escenario más propicio al encontrado en Cáceres, donde el estado del terreno de juego tampoco facilitó la circulación del balón. Muneta evitó utilizarlo como justificación y recordó incluso que el principal perjudicado es el propio Cacereño, que tiene que jugar y entrenar habitualmente allí.
«En Anduva será diferente», anticipó antes de recordar que hacerse fuerte como local será necesario, pero insuficiente si el Mirandés quiere pelear por los puestos de arriba, por lo que «si queremos estar arriba, fuera tenemos que ganar», señaló tras perder los primeros tres puntos lejos de Miranda.