El Mirandés se agarra a la épica para pasar la eliminatoria de Copa
El conjunto rojillo levanta un 3-0 ante el Atlético Tordesillas y se impone en la tanda de penaltis

Imagen del partido entre el Tordesillas y el Mirandés.
El Mirandés protagonizó una de las páginas más épicas y sufridas de la presente edición de la Copa del Rey al sellar su clasificación en una agónica tanda de penaltis (2-4). Los visitantes obraron un milagro inolvidable al levantar un categórico 3-0 en contra durante una segunda mitad frenética. Bajo los palos, la figura de Édgar Badia emergió como un muro para sostener las esperanzas burgalesas. Sin embargo, el camino hacia la gloria estuvo a punto de convertirse en una trampa mortal tras desaprovechar dos penas máximas en los instantes decisivos que habrían evitado el drama final. Un ejercicio de resiliencia extrema que premia el carácter competitivo de un equipo dispuesto a sufrir hasta el último suspiro para seguir soñando en el torneo del K.O.
El encuentro comenzó de la peor manera posible para el Mirandés, encajando el primer tanto a los cinco minutos de juego. Un centro medido de Samu encontró la cabeza de Chatún, quien remató sin oposición para enviar el balón al fondo de la red. Los visitantes mostraron una evidente falta de capacidad de reacción ante este mazazo inicial. Antes de cumplirse la primera media hora de partido, el conjunto local ya había ampliado su ventaja con el segundo tanto. Chatún volvió a aparecer para conectar un gran disparo nada más recibir el balón tras el lanzamiento de una falta ejecutada por Herrador.
A pesar de dominar el marcador, los locales sufrieron un contratiempo importante al verse obligados a realizar dos sustituciones por problemas físicos. Aun así, el Atlético Tordesillas estuvo a punto de conseguir el tercero con un potente disparo al larguero de Samu Aparicio. Las gradas de Las Salinas vibraban con el espectáculo y la intensidad del encuentro que se estaba disputando.
Ante este panorama adverso, Aday Benítez se vio obligado a dar un vuelco total al planteamiento en la segunda mitad. El técnico visitante realizó cuatro cambios de una sola vez aprovechando el descanso reglamentario. Sin embargo, el equipo siguió mostrando una preocupante falta de claridad y eficacia en la parcela ofensiva. Para empeorar las cosas, su rival golpeó de nuevo en el arranque mismo de este segundo periodo. Un rápido contragolpe de manual fue culminado por Conejo con un remate letal. Este tercer tanto parecía dejar totalmente sentenciado tanto el enfrentamiento como la eliminatoria.
Sin embargo, en el minuto 71, el Mirandés insufló un soplo de esperanza gracias a un tanto de Riki. Antes del gol, tanto Uzkudun con un remate de cabeza como Dela con un disparo al palo rozaron el gol. Las opciones de remontada aumentaron considerablemente con el 3-2 materializado por Arambarri. En pleno desconcierto del conjunto local, el colegiado señaló un penalti favorable al Mirandés. Riki asumió la responsabilidad en el minuto 83, pero desaprovechó la pena máxima tras una gran parada del cancerbero navarro. Esta ocasión fallada supuso una auténtica lástima, ya que habría significado el empate definitivo en el marcador. Hubiera sido un premio más que justo para un equipo que mostró gran superioridad en la segunda mitad.
Cuando muchos ya daban por muerto al conjunto burgalés, llegó la reacción definitiva en el tiempo de añadido. Jorge G. se encargó de enmendar los errores previos firmando el agónico 3-3 que forzaba la prórroga.
Ya en el tiempo extra, ambos contendientes dispusieron de buenas oportunidades para desequilibrar la balanza. Sin embargo, la falta de acierto de los delanteros en los metros finales mantuvo la igualdad. En la segunda mitad de la prórroga, el guardameta Édgar Badía evitó el cuarto tanto del conjunto vallisoletano. Poco después, el jugador local Dani Rodríguez estrelló un balón contra el larguero en una acción de mucho peligro. En el minuto 110, el colegiado anuló un gol a Sekou por una clara posición de fuera de juego. El Atlético Tordesillas apretaba con todo en busca de la victoria ante un Mirandés visiblemente castigado por el cansancio.
Cuando expiraba el tiempo reglamentario del tiempo extra, el árbitro pitó un nuevo penalti a favor del Mirandés. Nuevamente la fortuna dio la espalda a los visitantes desde los once metros, ya que Dela erró el lanzamiento. Tras este carrusel de emociones y con el empate persistiendo, la eliminatoria tuvo que decidirse en la tanda de penaltis.
En el momento de la verdad desde los once metros, los jugadores burgaleses demostraron estar mucho más acertados. La tensión se palpaba en el ambiente mientras cada lanzamiento definía el destino de ambos conjuntos. Los porteros trataron de intimidar a los lanzadores, pero la presión recaía sobre los futbolistas de campo. El esfuerzo físico acumulado durante los ciento veinte minutos pasó factura en la precisión de los disparos. Finalmente, la balanza se decantó del lado visitante tras una eliminatoria absolutamente vibrante e impredecible. El Mirandés celebró con euforia el pase tras un ejercicio de supervivencia y fe inquebrantable. Por su parte, el Atlético Tordesillas despidió la competición con la cabeza alta tras rozar la machada histórica.
ATLÉTICO TORDESILLAS - CD MIRANDÉS, 3-3 (2-4)
Atlético Tordesillas: Farolo (Jon Arrasate, 33’); Brain, Javi Bueno, Joan Castaño, Herrador (Fer, 33’); Samu Aparicio (Torres, 54’), Conejo, Dani Díez (Abraham, 91’), Manjarres; Chatún (Sekou, 65’) y Miguel (Dani Rodríguez, 54’).
CD Mirandés: Édgar Badía; Pedernales (Jorge G, 46’), Martín (Rodri Val, 46’), Arambarri (Arriola, 103’), Arrillaga (Peru, 46’); Nico (Carlos Navarro, 46’), Verde, Dela; Riki, Rodrigo y Uzkudun.
GOLES: 1-0 (5’): Chatún. 2-0 (28’): Chatún. 3-0 848’): Conejo. 3-1 (69’): Riki. 3-2 (77’): Arambarri. 3-3 (94’): Jorge G.
ÁRBITRO: Cueto Amigo, del colegio leonés. Amonestó a los locales Joan Castaño, Sekou, Chatún; y a los visitantes Uzkudun, Riki y Verde.
CAMPO: Municipal Las Salinas.