El Correo de Burgos

Noche fatídica para el San Pablo Burgos

El conjunto de Fisac cae de forma estrepitosa ante el Rostock Seawolves en su cita europea

Dani Díez lanza a canasta ante la oposición de un rival.

Dani Díez lanza a canasta ante la oposición de un rival.© TOMÁS ALONSO

Burgos

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Noche negra, aciaga y para olvidar en el baloncesto burgalés. El Recoletas Salud San Pablo Burgos encajó un severo y doloroso varapalo en la sexta jornada de la BKT EuroCup tras caer barrido sin contemplaciones por un implacable Rostock Seawolves (59-86). 

El feudo del Coliseum fue testigo mudo de una de las peores actuaciones de la temporada del cuadro azulón, que encadena ya su quinta derrota consecutiva en la competición continental. El conjunto dirigido por Porfi Fisac completó un encuentro plano, inerte y falto de garra, condicionado por un colapso ofensivo monumental desde la larga distancia -registrando un desastroso 1/18 en triples en los momentos clave del choque- y una absoluta desconexión defensiva. 

Ni siquiera el esperado debut del belga Retin Obasohan ni los fogonazos aislados de DJ Steward sirvieron para frenar la sangría ante un rival alemán que, sin hacer nada extraordinario, dominó el choque a su antojo de principio a fin y llegó a ganar por 31 puntos de diferencia.

El choque arrancó con un San Pablo buscando marcar territorio con un quinteto inusual formado por Audige, Koprivica, Díez, Radosavljevic y Taboada. La puesta en escena pareció prometedora durante los primeros compases. Zach Copeland abría el fuego para los alemanes, pero las acciones de Koprivica en la pintura y un reconfortante triple de DJ Steward permitieron a los castellanos tomar la delantera en el marcador (13-12) superado el ecuador del primer periodo. Fue, trágicamente, el único atisbo de luz de toda la noche para la afición burgalesa.

A partir de ese instante, la luz se apagó de forma drástica en el bando local. El Rostock Seawolves, espoleado por su reciente y sorprendente victoria en la Bundesliga ante el Bayern de Múnich, subió el listón físico y comenzó a acribillar el aro burgalés desde el perímetro. 

Apoyados en la dirección de DeAndre Lansdowne y el acierto de Crockett Jr., los alemanes endosaron un sangriento e incontestable parcial de 1-15 en el tramo final del acto. La defensa de Fisac se agrietó en cada desajuste y el ataque entró en un estado de pánico. Un contundente 14-27 al término de los primeros diez minutos dejó helada la grada del Coliseum.

La sangría lejos de frenarse se agudizó en el segundo cuarto. La inercia negativa derivó en una parálisis colectiva del San Pablo Burgos. Sin fluidez en la circulación, sin ideas en la dirección y con una falta de tensión dramática en la lucha por el rebote, el equipo local fue una marioneta en manos del bloque germano. 

Mientras el banquillo azulón probaba variantes sin éxito -dando la alternativa a un activo pero desatinado Retin Obasohan para cubrir la baja del lesionado Ziga Samar-, el Rostock convertía el Coliseum en una fiesta del tiro exterior.

Cinco triples casi consecutivos en este periodo por parte de la escuadra dirigida por los bávaros hicieron mella en la moral burgalesa. Un abrumador parcial en la primera mitad de 9 triples anotados por el Rostock frente a un paupérrimo 1 del San Pablo reflejaba a la perfección el abismo entre ambas propuestas. La ventaja visitante escaló de forma implacable (19-35, min 13; 23-40, min 15) hasta alcanzar una brecha sonrojante de 24 puntos al llegar al descanso (27-51). La pitada que acompañó a los jugadores locales al túnel de vestuarios fue el fiel reflejo del descontento de un Coliseum al borde del colapso.

Tras el paso por los vestuarios, la consigna burgalesa de buscar una heroica remontada se evaporó en apenas dos minutos. Lejos de atisbarse una conjura o una subida de intensidad defensiva, el San Pablo Burgos regresó al parquet adormilado y falto de contundencia. El Rostock Seawolves, sin necesidad de forzar la máquina, siguió castigando la apatía local con las incursiones de Bent Leuchten en la pintura y la efectividad exterior de Todd Withers.

El marcador alcanzó cotas sonrojantes a mediados del tercer cuarto, situando una renta máxima de 31 puntos a favor del bando alemán (27-58). Los fantasmas de las cuatro derrotas europeas anteriores sobrevolaron un Coliseum completamente decepcionado. Solamente algunas acciones aisladas de Dusan Radosavljevic bajo el aro y destellos individuales de Christian Sengfelder consiguieron recortar tímidamente la diferencia (41-63), pero el Rostock aplastó de inmediato cualquier amago de rebelión. Con un inapelable 48-74 a falta de diez minutos, el partido estaba visto para sentencia.

El último periodo careció por completo de historia deportiva y se convirtió en una agónica cuenta atrás para la conclusión del trámite. Con el choque resuelto, Porfi Fisac rotó el banquillo dando minutos a Sekou Doumbouya y Raúl Lobaco, pero la dinámica de despropósitos continuó dominando el juego local. 

Para colmo de males, Dusan Radosavljevic cometió su quinta falta personal a falta de dos minutos y medio para el final, teniendo que abandonar el terreno de juego de forma prematura.

Los minutos finales solo sirvieron para certificar una noche catastrófica. Las pérdidas de balón tontas, las faltas antideportivas —como la señalada a Pablo Almazán— y la desesperación en los tiros libres maquillaron ligeramente un marcador que cerró con el definitivo y doloroso 59-86.

Con esta abultada derrota, la quinta en seis jornadas de la BKT EuroCup, el Recoletas Salud San Pablo Burgos queda sumido en una profunda crisis de juego y resultados en el ámbito continental. El equipo de Fisac, que se marchó del pabellón entre pitos y abucheos de sus propios aficionados, queda obligado a realizar un severo ejercicio de autocrítica para recomponer su imagen antes de que el calendario continental termine por descarrilar sus aspiraciones.

RECOLETAS SALUD SAN PABLO BURGOS - ROSTOCK SEAWOLVES, 59-86

Recoletas Salud San Pablo Burgos: Audige (0), Koprivica (2), Díez (0), Radosavljevic (8) y Taboada (0) —quinteto inicial—. También jugaron Steward (14), Obasohan (5), Sengfelder (7), Doumbouya (2), Almazán (0), Guerrero (6) y Lobaco (5).

Rostock Seawolves: Copeland (12), Lansdowne (4), Stove (10), Konontsuk (8) y Leuchten (11) —quinteto inicial—. También jugaron Baggette (2), Withers (9), Lockhart (3), Amaize (3), Crockett Jr. (12) y Hartwich (2).

PARCIALES Primer Cuarto: 14-27 Segundo Cuarto: 13-24 Tercer Cuarto: 21-23 Cuarto Cuarto: 11-12.

ÁRBITROS: Igor Dragojevic, Uros Obrknezevic, Can Mavisu.

Sin eliminados en el bando visitante. Por el bando local, fue eliminado Dusan Radosavljevic por cinco faltas personales en el último periodo.

PABELLÓN: Coliseum.

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