FÚTBOL SALA
El HCB se queda sin premio
Merece un mejor resultado ante el líder Albense, que pone tierra de por medio. Los de Taxio lo intentaron por todos los medios, sin suerte

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HOTEL CIUDAD DE BURGOS 3
ALBENSE 4
Hotel Ciudad de Burgos: Víctor, Fernando Pascual, Diego Encinar, Rodri, Edu Pérez -equipo inicial- Moro, Diego Muñoz, Del Val.
Albense: Flores, Luis, González, Yagüe, Blázquez -equipo inicial- Coque, Pedro, Sierra, Ramos, Tejedor, Rodríguez y Francisco.
Árbitros: Rodríguez y Moreno (Segovia).
Goles: 0-1, min. 3: Blázquez; 1-1, Diego Encinar; 1-2, min. 18: Luis; 1-3, min. 24: González; 1-4, min. 28: Pedro; 2-4, min. 29: Rodri; 3-4, min. 39: Edu Pérez.
DIEGO ALMENDRES/ Burgos
El deporte no entiende de justicias. El fútbol sala solo atiende a los goles y en la tarde de ayer fue el Albense el que anduvo más fino de cara a gol. Suficiente para llevarse tres puntos de oro ante un Hotel Ciudad de Burgos que lo intentó de todas las maneras posibles, pero no fue el día de los locales.
Los salmantinos, líderes de la clasificación, ponen tierra de por medio ante la incredulidad de un conjunto blanquinegro cuyo ejercicio de fe máxima no le permitió, al menos, arañar un merecido punto.
Los blanquinegros se vaciaron en pos de un triunfo vital para sus intereses en la zona noble. Sólo la mala fortuna y la falta de acierto le impidieron alcanzar su objetivo. Al otro lado de la pista, el primero de la tabla supo martillear el alma burgalesa en los momentos precisos. Picotazos de avispa que encarrilaron el encuentro a su favor con el momentáneo 1-4, renta reducida a la mínima expresión por un Hotel Ciudad de Burgos que luchó hasta el último segundo hasta reclamar una mano en el área rival cuando el partido ya agonizaba.
Desde el comienzo, los locales dejaron muy claro que no iban a especular ni a dejar el control de la situación al favorito Albense. Fernando Pascual dio el primer aviso tras el pitido inicial, pero fue Edu Pérez quien dio la bienvenida al líder con un disparo que murió en el larguero. El equipo salmantino ni siquiera pestañeó. Tres minutos tardó el cuadro verde en hacerse con el balón y, en su primera jugada hilvanada, Blázquez incrustó el 0-1 en el corazón blanquinegro.
Los de Taxio siguieron a lo suyo, sin bajar el pistón. El trabajo realizado en la creación charra dio alas a los locales, quienes consiguieron el empate gracias a su buena presión. Partido abierto, momento para que el HCB encarrilara la situación. Edu Pérez lo tuvo, pero su remate a bocajarro no encontró el premio.
Había dos cosas claras. El cuadro burgalés estaba en el camino correcto, pero el Albense no desaprovecharía más mínima ocasión, como cuando se puso otra vez por delante tras una serie de rechaces. Volver a empezar para un equipo que se fue al descanso maldiciendo su fortuna después de que Moro tampoco supiera resolver una acción en la que sólo cabía cantar el gol.
El inicio de la segunda parte tampoco ayudó al ánimo del Hotel Ciudad de Burgos. Un contragolpe sellado por González y otra transición rápida de Pedro helaron a los de Taxio, obligados a enarbolar la bandera de la épica para rascar un resultado positivo (1-4).
Por suerte para los blanquinegros, Rodri estrechó el marcador a renglón seguido. Volvieron a creer. Con 11 minutos por delante, los locales se volcaron en una guerra sin cuartel. Sólo valía cabía la gloria para un equipo que dispuso de mil y una ocasiones, encerrando al líder en su campo.
David Cerdá y Moro tuvieron dos opciones que, de forma incomprensible, no acabaron en las mallas. Poco después el 8 se encontró con la madera y, finalmente, fue Edu Pérez el que metió a los blanquinegros en el banquillo con 1:41, tiempo suficiente para reclamar un penalti y para que Pascual quemara el último cartucho con un disparo que se marchó por poco. Y con él, las ilusiones locales.