VOLEIBOL / Superliga Femenina
El UBU suma y sigue
El conjunto burgalés supera de forma clara al Oxidoc Palma en un partido en el que el bloqueo y el saque local desmontaron a su oponente. El equipo se sigue mostrando muy sólido y contundente
UBU 3
OXIDOC PALMA 0
Universidad de Burgos: Pepu Garrido, Mariana Alves, Regi Miloserdova, Marcelina, Soraya Santos, Sara González, Ana Ramírez (líbero) -equipo inicial- y Noemí Coloma.Oxidoc Palma: Costa, Sara Pérez, Prychepa, Sevarika, Daysa Delgado, Kovacic, Gema Capel (líbero) -equipo inicial-, Argandeña y Silvia López.Árbitros: Tomás Andrés y Rafael González.Parciales: 25-18 (21 minutos), 25-20 (21 minutos) y 25-15 (19 minutos).
R. MENA / Burgos
Cada jornada que pasa el Universidad de Burgos sigue demostrando que es un aspirante a todo en una Liga loca en la que la crisis económica está haciendo estragos. El cuadro burgalés volvió a dejar claro en la tarde de ayer que es un equipo sólido, fiable, que funciona como colectivo, pero que además tiene importantes individualidades. Cuando una escuadra hace daño con el servicio, lo borda en el bloqueo y tiene un comportamiento más que aceptable en el resto de las facetas, lo más lógico es que gane. A lo anterior hay que añadir la actuación de Marcelinha, que ayer lideró a un grupo que siempre dio la sensación de ser superior a su oponente.
Este equipo se está ganando el derecho a soñar con cualquier objetivo y lo está haciendo con su juego y sus victorias. Murcia debería estar ya fuera de circulación, aunque su futuro sigue siendo una incógnita, ya que la Federación Internacional le ha otorgado unas licencias provisionales (el transfer se tiene o no se tiene, pero que te den uno provisional suena raro) a las extranjeras del cuadro pimentonero hasta el 21 de diciembre. Si el conjunto pimentonero acabara fuera de competición las opciones de las burgalesas serían muy reales tanto en Copa como en Liga si mantiene el listón.
Fue un inicio de partido muy igualado en el que ninguno de los dos equipos lograba imponer su juego. Las diferencias eran mínimas y ninguno de los dos contendientes se ‘atrevía’ a romper el intercambio de puntos. Aunque antes del primer tiempo técnico dos buenas acciones del UBU le permitieron llegar por delante (8-6). No obstante, la igualdad era protagonista, aunque las de casa siempre estaban mejor en los detalles, lo que les permitió llegar a los puntos finales con ventaja.
Los dos equipos arriesgaban en el saque, aunque era el UBU el que estaba más acertado, además de mostrar mayor solidez en las facetas del juego. La escuadra local siguió con un ritmo machacón, sin cometer errores de bulto y pronto comenzó a ver a su rival por el retrovisor. La ventaja era importante cuando se llegó a los puntos finales (20-15) y el equipo local remató la faena sin aparente dificultad.
El UBU ya había calentado motores y en el primer set había demostrado se superior a su oponente. El bloque comenzaba a funcionar de forma excelente, mientras que la dirección de Marcelinha mantenía al UBU un escalón por encima de Palma.
El bloqueo burgalés marcaba la pauta en el inicio de la segunda manga. Regi Miloserdova y Sara González parecían muros infranqueables para el Voley Mallorca, lo que otorgó las primeras diferencias a las locales y se llegó al primer tiempo técnico con 8-5. Aunque conforme fueron pasando los minutos el choque se igualó y la brecha menguó. Pese a todo, en al segundo tiempo técnico se llegó con un 16-13.
La balanza estaba equilibrada, aunque en los momentos decisivos el UBU siempre parecía tener una vuelta más de tuerca que Palma, lo que le permitía seguir con las riendas en el tanteador. Llegaron los puntos determinantes y las de casa los afrontaron con una ventaja que les permitía tener cierto margen de maniobra (19-15). Pascual Saurín, entrenador visitante, pidió tiempo muerto para apurar las opciones de las suyas. El choque se le escapaba a al conjunto balear, que tuvo una tímida reacción tras las instrucciones del entrenador. Pero el UBU se mantuvo firme en todo momento para anotarse el segundo parcial y encarrilar el encuentro.
El tercer acto no comenzó demasiado bien para los intereses burgaleses y es que fueron las visitantes las que tomaron el mando del tanteador en un intento de echar el resto. Pero bastó con que Mariana Alves estuviera al saque para que el UBU volviera a ponerse por delante y además llegara al primer tiempo técnico con ventaja (8-5). Las directrices del partido seguían siendo las mismas y cuando llegaba la hora de la verdad el equipo local seguía siendo superior a Palma. El bloqueo seguía funcionando, tenía las ideas claras en ataque, mientras que se mostraba sólido tanto a la hora de defender como cuando tenía que atacar.
A todo lo anterior se unía la efectividad en el servicio, lo que desarmaba por completo a un Palma que iba perdiendo fuelle conforme pasaban los minutos. Sus recursos eran inferiores a los del UBU y eso se notaba sobre la pista. Mediado el set la brecha en el marcador oscilaba entre los 6 y 7 puntos. La victoria estaba cada vez más cerca (16-10) y si el UBU no bajaba el pistón volvería a dar un golpe de mano ante uno de sus rivales directos.
El guión continuó de la misma forma en los puntos finales y lo único que hizo la diferencia fue crecer. El pescado estaba ya vendido y mientras el UBU se sabía superior, el cuadro balear tenía el sentimiento contrario. El marcador final lo dice todo: 25-15.