El Correo de Burgos

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El Mirandés acaricia la zona de play off

La escuadra que entrena Julio Bañuelos logró una nueva victoria en el campo del Racing de Ferrol. El cuadro gallego jugó en inferioridad numérica desde el minuto 11 de juego por la expulsión de Juan Martínez

Burgos

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RACING DE FERROL    1

MIRANDÉS    3

Racing de Ferrol: Reguero; Jesús Varela, Jonathan, Manuel (Nico, min. 26), Garrido (Matas, min. 56), Malafaia (Curro Vacas, min. 53), Juan Martínez, Carlos, Rubén, Marcos y Rudy Carlier.

CD Mirandés: Iván Gómez; Raúl García, Raúl Lozano, Iván Agustín, Candelas (Gamiz, min. 82), Haritz, Pablo, Tato (Randy, min. 66), Matamala (Senel, min. 87), De la Plata y Cabero.

Árbitro: ernández Pérez (comité asturiano). Expulsó por doble amarilla al local Juan Martínez (min. 11). Mostró tarjeta amarilla a los locales Nico, Malafaia, Jesús Varela y Reguero. Por los visitantes la vieron De la Plata, Tato y Gamiz.

Goles: 0-1 min. 18: Candelas; 0-2 min. 45: Nico (p.p); 1-2 min. 45 Rudy; 1-3 min. 54: Iván Agustín.

JUAN GALEGO / El Ferrol

El Mirandés sumó una nueva victoria. Supone la duodécima jornada consecutiva sin perder y está ya empatado con el Palencia, que es cuarto, aunque con un partido menos. Ante el Racing de Ferrol el Mirandés mostró una muy buena imágen y se fue sobreponiendo a los malos momentos que tuvo en el partido, pues a pesar del resultado, los hubo. Lo peor, la lesión de Senel que se tuvo que retirar en camilla tras un encontronazo con el portero local Reguero. Puede sufrir una lesión importante en su rodilla. También acabó lesionado Haritz, aunque en principio podría quedarse en un esguince de tobillo.

El juego arrancó con dos equipos que desde el principio tenían intención de agradar. El dominio se repartió en los primeros compases, aunque con un cuadro local con algo más de profundidad. A los siete minutos Pablo avisó con una buena colada por el centro que detuvo sin problemas Reguero. En la siguiente acción fue el local Marcos el que lo intentó, aunque no generó excesivo peligro ante Iván Gómez. A los once minutos cambió totalmente el rumbo del partido. Una entrada a destiempo de Juan Martínez fue suficiente como para que el colegiado le mostrara a segunda amarilla en menos de dos minutos y dejara a los locales en inferioridad numérica.

La expulsión fue como un jarro de agua fría para el Racing pues poco a poco se fue abajo, causando el efecto contrario en su rival. Tanto que pocos minutos después consiguió adelantarse en el marcador con un tanto rodeado de cierta fortuna, pues una falta lateral de Candelas se fue al fondo de la red tras tropezar en la nube de futbolistas que se encontraban dentro del área. El Mirandés siguió dominando la situación, aunque sin crear ocasiones. Entre medias, los pupilos de Luisito llegaban a la portería contraria a trompicones y siempre con acciones rápidas por medio de balones largos a su punta.

Pronto el entrenador local realizó un cambio para paliar la expulsión anterior y se la jugó dejando a tres hombres en la última línea y reforzando el medio campo con la entrada del francés Nico. Dicha entrada consiguió frenar un poco el ímpetu visitante, aunque quizás el motivo real no era otro que el de ordenar un poco el medio campo para que fluyera el juego.

Antes del final del primer tiempo una buena acción por banda izquierda de los visitantes finalizó con un remate de Iván Agustín que se fue fuera por poco. En tres minutos de prolongación decretados por un protestado colegiado, dieron para mucho. El Mirandés consiguió el segundo tras una serie de rechaces dentro del área. Al final entre Matamala y Nico introdujeron el balón en la portería. Tras el saque de centro los locales acortaron distancias. El francés Rudy Carlier se encontró con un balón dentro en el área y a la media vuelta engatilló un disparo que se fue al fon de la red.

En la reanudación el Racing salió muy enchufado, pero de nuevo una acción discutida del colegiado frenó de inmediato las intenciones racinguistas. Una colada de Pablo fue objeto de un discutido penalti del meta Reguero, que además vio la amarilla. Iván Agustín fue el encargado de lanzar la pena máxima y batir al propio Reguero. Este tanto acabó con las esperanzas de la parroquia local. El Mirandés movía con tranquilidad el balón y de vez en cuando se quedaba a las puertas de remate. Pablo tuvo cerca el cuarto, pero su remate salió desviado. El partido se fue muriendo con el paso de los minutos y el Mirandés se limitó a nadar y guardar la ropa para llevarse tres importantes puntos.

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