Perspectivas / Cajaviva Caja Rural
Burgos ante el futuro: una economía real, cercana y con raíces sólidas
El presidente de Cajaviva Caja Rural destaca la necesidad de mantener el crédito productivo en un contexto de crecimiento moderado, pero sostenido, para que empresas, pymes y explotaciones familiares de Burgos y Castilla y León puedan afrontar los retos tecnológicos, climáticos y logísticos actuales. Por: Jesús María Hontoria, presidente de Cajaviva Caja Rural

Jesús María Hontoria, presidente de Cajaviva Caja Rural.
Como Presidente y socio de Cajaviva Caja Rural, tengo la fortuna de ver la economía desde muy cerca. Esa mirada cotidiana permite entender que, más allá de los grandes titulares, la economía real se sostiene en el trabajo diario de empresas, explotaciones, autónomos y familias.
España encara ahora un horizonte de crecimiento más moderado, pero aún robusto. Según las previsiones de Funcas, el PIB podría situarse entre el 2 y el 3% en 2025, con una evolución más contenida hacia 2026-2027. De hecho, en el tercer trimestre de 2025, el PIB español creció un 2,8% interanual, mostrando una economía sólida pese a la incertidumbre global.
En este escenario, la verdadera batalla por la competitividad se libra en el terreno local: en ciudades industriales como Burgos, y en el medio rural que la rodea, donde la economía productiva y el esfuerzo cooperativo siguen siendo su mejor activo.
En Castilla y León, el PIB podría crecer un 2% en 2025, apoyado en el dinamismo industrial y de servicios, especialmente en ciudades como Burgos, que refleja un modelo de crecimiento sólido. Castilla y León cuenta con más de 50.000 empleos en el sector agroalimentario, que mueve alrededor de 14.300 millones de euros anuales, consolidándolo como uno de los principales motores económicos del norte de España. La provincia de Burgos representa el 16,46% del PIB regional y el 0,78% del PIB nacional, subrayando su importancia en la economía local y regional.
“El PIB de Burgos representa el 16,46 por ciento del regional y refuerza su peso como motor económico del norte”
Burgos ocupa un lugar destacado en este panorama. Su parque industrial, la disponibilidad de suelo, su tradición en la industria agroalimentaria y su potente sector auxiliar del automóvil le confieren un perfil industrial único. Esto se traduce en empleo de calidad y en una cadena eficiente de proveedores que sigue impulsando la actividad económica de la provincia. Burgos figura entre las provincias españolas con mayor peso industrial por habitante, y esa fortaleza se refleja en su estabilidad económica.
En este contexto, nuestra prioridad en Cajaviva es clara: mantener la financiación productiva. El crédito no puede cerrarse justo cuando más se necesita. Las empresas deben poder invertir en inteligencia artificial, eficiencia energética, modernización de plantas y adaptación al cambio climático. Por eso, gestionamos el riesgo con conocimiento del territorio, diseñando productos flexibles y adaptados a los objetivos de modernización de pymes y explotaciones familiares.
La situación internacional, marcada por tensiones geopolíticas, la volatilidad energética y la reconfiguración de las cadenas de suministro, nos obliga a ser prudentes. Muchas empresas burgalesas exportan o dependen de componentes importados, especialmente en el sector del automóvil. Para ellas, contener costos y gestionar bien los inventarios seguirán siendo vitales. Sin embargo, Burgos tiene una ventaja competitiva que pocos lugares pueden igualar: una ubicación estratégica, buena conectividad y un tejido industrial sólido que, combinado con inversión en logística y digitalización, refuerza su resiliencia.
Hay dos fuerzas transformadoras que afectan a todos los sectores: la inteligencia artificial (IA) y el cambio climático. La IA ya no es un concepto futurista. En la industria, se utiliza para analizar datos, anticipar averías o controlar procesos en tiempo real. En el agroalimentario, permite mejorar la trazabilidad, reducir desperdicios y optimizar la producción. Pero para aprovechar estas oportunidades se necesita inversión y formación, y ahí la banca tiene que estar: facilitando financiación que vincule rentabilidad con innovación.
El cambio climático redefine la forma de producir y de gestionar. Exige inversiones en eficiencia energética, riego sostenible y seguros agrarios. Las pymes y explotaciones familiares deben incorporar la resiliencia climática en su modelo de negocio si no quieren perder competitividad. Estos desafíos tecnológicos y ambientales abren la puerta a nuevos mercados de financiación verde y alianzas público-privadas, auténticas palancas de crecimiento regional.
“El sector agroalimentario en Castilla y León sostiene más de 50.000 empleos y mueve 14.300 M€ al año”
El empleo también se transformará. Se crearán puestos ligados a la tecnología -IA, digitalización, ingeniería de procesos o I+D agroalimentaria- y desaparecerán otros más rutinarios. España ya supera los 22 millones de ocupados, y el reto no es solo mantener el número, sino garantizar la calidad del empleo y la formación necesaria para que territorios como Burgos se adapten a esta nueva economía del conocimiento.
La política monetaria, el coste del dinero, la situación geopolítica o el calendario climático condicionan el ritmo de las decisiones. Pero ninguna de estas circunstancias es insalvable. Con voluntad política, compromiso empresarial y entidades financieras como Cajaviva, valientes y dispuestas a apoyar proyectos productivos bien planteados, la economía burgalesa puede mirar el futuro con confianza.
Desde Cajaviva Caja Rural, creemos firmemente que Burgos y Castilla y León están bien posicionadas para convertir los riesgos en oportunidades. Pero hace falta decisión: apostar por la modernización de nuestras pymes, la profesionalización del campo, la digitalización y la sostenibilidad.
Seguimos un modelo que funciona, haciendo una banca cercana -abriendo oficinas donde están nuestros clientes, escuchando, tomando decisiones rápidas y conociendo los ritmos del territorio- con el objetivo de proteger a nuestras empresas y colaborando para que Burgos consolide su papel como una de las capitales industriales y rurales más dinámicas de España.
Y, sobre todo, estamos haciendo lo que siempre ha sido nuestra razón de ser: crecer junto a nuestra gente.