COLEGIOS PROFESIONALES / MÉDICOS
El Colegio de Médicos alerta de un sistema sanitario «al límite» y exige «la profesionalización de la gestión»
Fernández de Valderrama incide en la necesidad de suprimir las guardias de 24 horas y pone en valor la Medicina de Familia

Joaquín Fernández de Valderrama es el presidente del Colegio de Médicos de Burgos.
«Llevamos años alertando de la situación de un sistema sanitario que está al borde del colapso». Así lo asegura Joaquín Fernández Valderrama, presidente del Colegio de Médicos de Burgos, quien critica duramente que la sanidad se utilice como «arma arrojadiza» entre partidos. Para el representante de la entidad, es «urgente un pacto político nacional que profesionalice la gestión y aleje los criterios ideológicos de la planificación sanitaria, priorizando la seguridad del paciente y la estabilidad de los profesionales».
Dentro de esa planificación, señala que uno de los puntos clave es «actualizar el Estatuto Marco, vigente desde 2003». Explica que «la medicina y la demografía han cambiado radicalmente en estos 20 años y que es imperativo negociar un nuevo marco con los profesionales». Entre las demandas más urgentes destaca «la regulación de las guardias de 24 horas, que actualmente suponen un detrimento para la salud del médico y empeoran la calidad asistencial». La profesión reclama, además, que «estas horas computen como tiempo trabajado de cara a la jubilación».
Especial mención merece la contratación de médicos sin especialidad (MIR), una práctica a la que el colegio «se opone frontalmente por la seguridad del paciente». Valderrama critica que, más a menudo de lo que parece, los políticos locales presionan para tener «un médico a cualquier precio», anteponiendo la imagen electoral a la calidad y regulación profesional.
La falta de profesionales en algunas especialidades es otra de las grandes preocupaciones del colegio burgalés. «Mientras que Dermatología o Cirugía Plástica son las primeras en elegirse y para terminar mayoritariamente en la sanidad privada», otras áreas críticas quedan desatendidas, como la Medicina de Familia, una especialidad clave en prevención, «asfixiada por la sobrecarga asistencial y la falta de profesionales».
Esta falta de tiempo impide que los facultativos desarrollen su formación continuada, esencial para estar al día en los avances médicos. Además, Valderrama denuncia el agravio comparativo en la clasificación profesional. «Exigimos la creación de un grupo A+ que reconozca los seis años de carrera más la formación MIR, diferenciándolos de grados de cuatro años»..
El deterioro del sistema no solo afecta a las listas de espera, tanto en la pública como en la privada, sino que está derivando en «un aumento de las agresiones a sanitarios», un punto que «también debe abordarse en la revisión del estatuto».
Pese al escenario crítico, el colegio, que cuenta con 2.600 miembros, reafirma su compromiso social. Valderrama destaca el éxito en la implantación de la nueva Facultad de Medicina en Burgos y el papel en formación de sus médicos y en divulgación ciudadana, con la organización de charlas y cursos.