El clic perfecto también se construye
Lo que comenzó como el regreso de dos profesionales a Burgos tras adquirir experiencia en Barcelona se ha convertido en una agencia premiada por su forma de entender la publicidad digital
David Campillo Rodríguez y Blanca Ester López.
La publicidad digital ha dejado de consistir únicamente en diseñar anuncios y decidir dónde publicarlos. La creciente competencia en internet, la multiplicación de plataformas y la posibilidad de medir el comportamiento de los usuarios casi en tiempo real han convertido la gestión de campañas en una disciplina donde el análisis de datos resulta tan importante como la creatividad. Hoy, la diferencia entre una campaña rentable y otra que no lo es suele encontrarse en la capacidad para interpretar la información y tomar decisiones basadas en ella. Cada clic, cada búsqueda y cada compra generan datos que permiten ajustar las estrategias con un nivel de precisión impensable hace apenas unos años, lo que ha cambiado por completo la forma de entender la inversión publicitaria.
En este escenario han surgido empresas especializadas en publicidad digital de pago, un ámbito que engloba desde el posicionamiento patrocinado en buscadores (SEM) hasta las campañas en redes sociales o marketplaces. Entre ellas se encuentra CrackPPC, la agencia fundada por Blanca Ester López y David Campillo Rodríguez, que acaba de recibir el premio en la modalidad Startup de los Santander X Spain Awards, un reconocimiento que se suma a otro de mayor alcance conseguido hace apenas unos meses.
La trayectoria de Blanca Ester López comenzó en la Universidad de Burgos, donde cursó el grado en Comunicación Audiovisual entre 2011 y 2015. Tras finalizar sus estudios obtuvo una beca del Banco Santander que, junto con el apoyo del Servicio de Empleo de la UBU, le permitió incorporarse al mercado laboral prácticamente de forma inmediata. Se graduó a finales de junio, inició sus prácticas el 1 de julio en una agencia de marketing y, apenas dos meses después, firmó su primer contrato. Aquella oportunidad marcaría el inicio de su carrera en el ámbito del marketing digital.
En 2016, López y Campillo tomaron una decisión que condicionaría su futuro profesional. Convencidos de que necesitaban ampliar experiencia, dejaron Burgos para instalarse en Barcelona y trabajar en un mercado mucho más competitivo. Sin embargo, después de tres años llegaron a una conclusión distinta. Querían regresar y demostrar que era posible desarrollar un proyecto tecnológico desde una ciudad de tamaño medio sin renunciar a trabajar para empresas nacionales e internacionales. Su intención era trasladar a Burgos el conocimiento adquirido durante esos años y construir una empresa capaz de competir con agencias asentadas en grandes capitales.
Así nació CrackPPC, una agencia especializada en publicidad digital de pago con un doble objetivo. Por un lado, ofrecer un servicio altamente especializado basado en el análisis de datos y, por otro, contribuir a retener talento joven en Burgos ofreciendo oportunidades profesionales ligadas a clientes de ámbito internacional.
Su especialización responde a una combinación de capacidades técnicas y estratégicas. El trabajo de la empresa consiste en diseñar y optimizar campañas publicitarias apoyándose no solo en los datos que proporcionan Google, Meta o los distintos marketplaces, sino también en la información propia de cada negocio. Variables como el volumen de stock, los márgenes comerciales, la capacidad de suministro o el comportamiento de cada categoría de producto forman parte del análisis que realizan antes de decidir dónde y cómo invertir el presupuesto publicitario. El objetivo es que cada euro destinado a publicidad responda a criterios de rentabilidad y no únicamente al rendimiento que muestran las plataformas. Ese conocimiento del negocio les permite adaptar cada campaña a la realidad de la empresa y no limitarse a aplicar soluciones idénticas para todos los clientes.
Los fundadores de CrackPPC también quisieron romper con algunos modelos tradicionales del sector. Detectaron que muchas agencias funcionaban con estructuras muy jerarquizadas que alejaban a los responsables técnicos de los clientes. Su respuesta fue crear un equipo horizontal, donde todos los profesionales gestionan directamente las cuentas. La empresa prescinde además de un departamento comercial y basa gran parte de su crecimiento en las recomendaciones de sus propios clientes. A ello suma una política de tarifas fijas que evita sobrecostes cuando una empresa decide ampliar campañas, abrir nuevos canales o explorar otros mercados.
La inteligencia artificial también forma parte de su actividad diaria, aunque como herramienta de apoyo. La utilizan para automatizar procesos repetitivos, agilizar el análisis de grandes volúmenes de información y estandarizar determinadas tareas, mientras las decisiones estratégicas continúan dependiendo del conocimiento técnico del equipo y de las necesidades específicas de cada cliente.
El reconocimiento obtenido en los Santander X Spain Awards supone un impulso para la empresa, aunque no es el primero. En noviembre del pasado año, Google distinguió a CrackPPC con el premio al Impacto Creativo por una campaña desarrollada junto a la firma Cocunat. En aquella convocatoria competían agencias de toda la región EMEA, que incluye Europa, Oriente Próximo y el norte de África. La empresa burgalesa se convirtió así en la tercera agencia española en recibir este galardón y en la de menor tamaño en conseguirlo hasta la fecha. Para sus responsables, ambos reconocimientos suponen un respaldo al modelo de trabajo que han desarrollado desde su regreso a Burgos y una oportunidad para seguir ganando visibilidad en un sector especialmente competitivo.
Entre los desafíos que afronta la compañía destaca la incorporación de talento especializado en un sector con una demanda creciente de profesionales cualificados. Para responder a esa necesidad, CrackPPC apuesta por formar nuevos perfiles dentro de la propia empresa, ofreciendo un proceso de aprendizaje adaptado a su forma de trabajar y favoreciendo su desarrollo profesional a largo plazo. El objetivo es consolidar un equipo sólido y altamente especializado, capaz de dar respuesta a las necesidades de un mercado en constante evolución.
Para López y Campillo, el crecimiento no se mide únicamente por el número de clientes o la facturación. Consideran que mantener un equipo estable, seguir incorporando talento y conservar una relación cercana con las empresas que confían en ellos forma parte del mismo objetivo. Una filosofía con la que aspiran a consolidar un proyecto de largo recorrido sin perder la cercanía que caracteriza a una empresa nacida y desarrollada en Burgos, pero con capacidad para trabajar con compañías de cualquier parte del mundo.