Dar la talla
NADIE puede dudar a partir de ahora. La intención del Alcalde, seguir y apostar por la siguiente legislatura. Se siente con fuerzas y el optimismo ha inundado los engramas cerebrales que rigen el razonamiento lógico. Y también la memoria. Pequeños surcos que arañan la materia gris por los que navegan los micro impulsos eléctricos. Ha sido uno de los alcaldes más castigados mediáticamente en los últimos años y no hace falta que rememoremos «el gamonal». De nuevo prendió la llama donde ya hubo otro fuego por cosa parecida. La reciente jornada de reflexión en la que han rezado para adentro, todos y cada uno de los concejales y concejalas, al menos sirve para que salga un signo a la luz. Hay candidato a la alcaldía por el partido popular. Algo es algo, que ya es mucho a estas alturas de curso en el que no se habían puesto notas en el tablero. Otra cuestión, el celo con el que guarda la lista que seguramente cambia por horas, donde pone y quita nuevos y viejos concejales. Unos desgastados y mellados. Otros que han anunciado su salida, sí o sí. Otros que rezarán para no perder el escaño que les da esa erótica del poder y razón de ser a sus vidas. Concejales que han brillado con luz propia y han pasado a limpio las cuentas que fueron cuentos. Un Foronda que tiene madera y es correoso. Rico pudo ser un buen alcalde. Otros que recibieron las andanadas y perdigonadas que salvaron en parte las espaldas del Alcalde. Ibáñez. Otros que sueñan con ser alcaldes o alcaldesas pero saben que es cuestión de brujería y designios divinos. Buenas maneras y rol político. Blasco y Gómez. Concejales con desgaste que imprime el cargo y cuerpo a cuerpo con ciudadanos, gremios y funcionarios. Duros de roer y con capacidad de ordeno y mando. Calleja. Concejales fieles que acatan y hacen su papel sin que se note su presencia. Con más intenciones que presupuesto. Lopidana, Abajo, Antón. Otros que valen por lo mucho que saben y callan. Algún día leeremos sus memorias. Cristino. Otros que pasaron y ya no están, dejando recuerdos agridulces. Nieto, Braceras, Villanueva. Alguno queda que por no conocer, dejo para otro día. De tod@s, pasarán algunos para la siguiente repesca y lástima la incertidumbre. Algo raro pasa que se espera al final para abrir el sobre. En cualquiera de los casos, Sr. Alcalde, Burgos necesita confiar en sí misma. Ir con la cara muy alta. Ponerle difícil las cosas a otras ciudades con las que se compite. No escuchar promesas, sino realidades. Estrechar la mano, con franqueza. Decir las cosas a la cara. Ser castellanos viejos. Pensar en nuestros hijos. Dar la talla.