Ahora vamos a por el 102
HACE UN AÑO justo celebrábamos un siglo. Toda una vida plena de vivencias, risas, llantos, abrazos, suspiros ahogados... Toda una vida marcada en cada surco de la belleza de tu cara y de tu cuerpo que delata la intensidad vivida. Hace un año te reías y al mismo tiempo llorabas. Suspirabas por los que no estaban y te preguntabas qué te quedaba por vivir.
En estas mismas líneas te recomendaba iniciar una nueva página en tu libro de la vida y te aseguraba que seguramente te faltaría espacio para plasmar los 365 días de vivencias nuevas. Y ya ves, tienes que darme la razón. Sí, has sobrevivido, desde el punto de vista político, a una República, monarquía, dos guerras mundiales, dos dictaduras, democracria, golpes de Estado... ¿Qué más te quedaba por ver? Escribe en tu libro de la vida: la abdicación de un rey en favor de su hijo, la dimisión de un Papa que no finalizó su papado y se lo dejó a otro que está revolucionando con su charleta a toda la curia romana.
¿Y que decirte de tu propia existencia? Una mudanza, triste por alejarte de tu hogar de tantos y tantos años, pero feliz por estar más cerca de los tuyos... Has podido reencontrarte con uno de tus hermanos al que hacía largo tiempo que no veías porque os separa un océano. Nuevo verano, nuevas navidades.... Sigues construyendo tu vida a golpe de risas y porqué no también engujándote lágrimas y sufrimiento. Pero precisamente por todo ello, tienes el humor de contestar a un colega periodista sobre cualquier tema que te ponga encima de la mesa y hasta intuyo que algo le toreaste. Porque eres así, genio y figura.
Y por eso mismo y porque en este año has seguido escribiendo tu historia que creías que ya nada tenías que contar; porque sigues siendo esa mujer luchadora para hacer honor al día de tu nacimiento y enarbolas la bandera de cada una de nosotras; porque tienes ese don de hacernos reir, de sorprendernos con ciertas ocurrencias, de recordar cada pasito dado en tu vida; porque eres hija, madre, abuela, bisabuela, trabajadora, señora, dama, esposa y MUJER.
Pero sobre todo porque eres la ‘BISA’ que continúas arrancándonos esas sonrisas y esas carcajadas por el mero hecho de seguir existiendo y porque te queremos en toda tu extensión, hoy volvemos a celebrar ese siglo y un año más.
Y abrimos a partir de ahora un nuevo cuaderno. En blanco, cómo el anterior, como el de hace un año. Verás cómo cuando terminemos la última página, nuevamente nos verás reunidos en torno a tí. Porque es lo que toca hoy y porque es lo que todos queremos: besarte, abrazarte, desearte feliz cumpleaños y decirte que sin tí la vida sería muy distinta. Por eso vayamos a por el 102. Felicidades Juana y feliz día de la Mujer.
Felicidades abuela. ¡Feliz 101 años!