Trampas sin castigo
LAS LEYES parecen tener carácter meramente orientativo para las grandes corporaciones. De manera especialmente sangrante en el caso del sector de la construcción. Y no escapa Burgos al poderoso influjo de las tentaciones urbanísticas. El último capítulo pretende escribirlo todo un gigante del sector, adjudicatario de las obras de remodelación integral del campo de rugby de San Amaro.
Ganó el concurso convocado por el Ayuntamiento gracias a la introducción en su pliego de licitación de una mejora que le dio los puntos necesarios para superar al resto de empresas que optaban a los trabajos, con un presupuesto cercano al millón de euros -una cifra lo suficiente jugosa para que hasta 12 firmas concursaran-. La construcción de un nuevo graderío sobre los pilares que sustentaban la antigua bancada para los espectadores marcó la diferencia.
Las obras comenzaron con normalidad, pero los potentes servicios jurídicos de la adjudicataria entraron en acción a punto de cumplirse el plazo de recepción de las obras (fijado para el 31 de diciembre) con el objeto de ‘arañar’ lo posible para incrementar el beneficio económico de su representado. Una estratagema que se repite una y otra vez. En este caso la empresa se niega a llevar a cabo la ejecución de la mejora planteada en contrato alegando defectos estructurales de los pilares sobre los que debe construirla.
La dirección de obra les requirió el cumplimiento del contrato, alertándoles de las posibles penalizaciones por retrasos en la entrega. Pero no han surtido efecto, puesto que su postura parece ser la de dilatar el final de los trabajos de instalación del césped artificial. ¿Chantaje?. La batalla legal está servida. Pero las sanciones para los infractores son tan leves que les permiten incurrir una y otra vez en las mismas trampas. Quizás habría que plantearse medidas drásticas contra quienes incurren en estas prácticas.
Y los paganos, los de siempre. En este caso, el UBU Aparejadores, que a este paso terminará la temporada como la comenzó, en el destierro del anillo interior de la pista de atletismo del complejo de San Amaro.