El Correo de Burgos

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AÚNARIESGOde que me tilden de retrógrada y anti feminista, hoy toca ser políticamente incorrecta y calificar de chiste y demagogia la presencia de un bebé en el puesto de trabajo de su madre, Carolina Bescansa. Un golpe de efecto que responde más a una estrategia de un partido que, a mi entender, ha mezclado churras con merinas. Se puede ser revolucionario, social y liberal sin tener que martirizar a un niño de seis meses con una sesión plenaria porque su madre ha puesto a su retoño al servicio del partido en el que milita.

Más allá de lo que muchos consideran un ‘chiste’, mi indignación va por otro camino. Bescansa ha dilapidado en tan sólo diez segundos de imágenes televisivas la lucha de las mujeres que durante más de un siglo se han dejado la piel y la vida en defender la igualdad de género. Ninguna madre trabajadora puede acudir a su empresa con su bebé en los brazos y desempeñar su tarea acunando al niño o dándole de mamar. Y aunque pueda quedar políticamente incorrecto, bien podrían decir a esa mujer que hiciera lo mismo que ha hecho Bescansa que si quiere estar con su hijo se quede en casa. De un plumazo, con un sólo chasquido de dedos esta mujer se ha cargado la lucha por la igualdad. Como a los hombres, nos pagan por cumplir con nuestras tareas en nuestro trabajo. No tenemos guarderías gratis, ni salas de lactancia; las debemos buscar y pagarlas aunque nuestro sueldo no sea, ni de lejos, el que se abona a una parlamentaria para que nos represente y trabaje en mejorar nuestra vida y nuestra sociedad y que bien puede buscarse la guardería más selecta del mundo.

Si lo que quiere esta mujer y su grupo político es trabajar por que el colectivo femenino tenga la igualdad efectiva que reclamamos, dejen a sus niños en lugares adecuados a su edad y trabajen para que haya leyes que favorezcan esa igualdad; para que la baja maternal se prolongue para poder cuidar y alimentar a nuestros lactantes; para que haya unos horarios adecuados que logren la ansiada conciliación familiar; luchen por mejores leyes sociales... Trabajen para que todo eso sea una realidad en esta legislatura y así podremos dejar de ver con estupor cómo se utiliza a un menor para protagonizar al día siguiente las páginas de los periódicos.

De un plumazo se han cargado todo lo conseguido hasta ahora porque las mujeres en nuestros puestos de trabajo somos responsables y válidas. Igual de válidas que los hombres. Nos pagan con dinero de verdad y trabajamos de verdad. Queremos que nos sigan respetando y contratando porque sabemos discernir entre lo personal y lo profesional. No necesitamos una Bescansa en nuestras vidas que venga a mofarse de asuntos tan serios como la igualdad y se dedique a pasear a su hijo por los escaños en vez de remangarse y ponerse a trabajar por la sociedad que la ha votado.

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