El Correo de Burgos

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IGUAL QUE LAS muñecas rusas encajan unas dentro de otras, así se mete un estado pequeño dentro de otro mayor y éste, en otro aún más grande. Esto pasa con nuestra tierra Castellano Leonesa que forma parte del todo español en el que está escrito su destino. Que la sede de nuestras Cortes Regionales esté en Valladolid es consecuencia de no haberla querido en nuestra ciudad, por distintos avatares y prohombres burgaleses que se equivocaron cuando no vieron el inmenso potencial de riqueza y jerarquía. No parecía hace poco más de veinte años que el asentamiento institucional y administrativo de la Autonomía, pudiera generar la suficiente geometría variable que hiciese que la línea recta se retuerza para el trazado del AVE, por poner un ejemplo. Pero es así. Miles de familias tienen cubierto su futuro en la ciudad mayor, gracias al abrigo de la función pública en la Junta de Castilla y León. Direcciones Generales y Consejerías prenden del árbol que clava sus raíces en tierra pucelana. Envidia sana me da esta historia que pudo haber sucedido en Burgos pero subió a ese tren que pasa rápido y sólo una vez. Los Castellano Leoneses tenemos un punto débil en el talón por culpa de sentir lo español por encima de lo nuestro. Somos poco regionalistas y con ese tesón nacional perdemos muchas fichas a la hora de situarnos en primera fila cuando pedimos. Ha llegado la hora de reafirmar lo que somos y sin olvidar que formamos parte de un todo, empecemos de una vez a reforzar nuestras posiciones cercanas haciendo de nuestra frontera, una fina película permeable a la bondad e impermeable a la sinrazón. Cuando esto sea así, caerán los servilismos que durante muchos años nos han hecho ser obedientes y sumisos con las escalas y roles que nuestros representantes han jugado en muchas ocasiones para beneficio propio en lugar del nuestro. Algo tenemos que aprender de Catalanes y Vascos a la hora de aprovechar el peso de la región y dignificar la palabra nacionalismo. Se nos abre una oportunidad de oro para ser nacionalistas de verdad sintiéndonos castellano leoneses y españoles a la vez y vender nuestro ejemplo al resto. Son tiempos de cambio y el nuevo juego enseña que serán las partes las que hagan el todo, y no al revés como hasta ahora. Tenemos suficiente autonomía para dictar nuestro futuro en Economía y Hacienda. En empleo. En fomento y medio ambiente. En agricultura y Ganadería. En sanidad. En familia e igualdad. En educación. En cultura y turismo. Casi en todo somos reyes de nuestra tierra. ¿Qué nos falta?

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