Sin más
POR CULPA DE la persecución feroz que está sufriendo por parte de la oposición, sin pausa y sin tregua según dice literalmente, Fernando Gómez deja su Partido y se pasa a ese lugar que no es de nadie y es de todos a la vez. De ser Popular, a no adscrito. Pierde patria y bandera pero mantiene lo más preciado y querido, el voto. Los mentideros que hacen nido en tabernas y rincones de casas grandes, siguen varias teorías basadas en la conspiración que se esconde detrás de este simple caso de desliz político destapado por la presa. Desconozco si en Burgos hay periodismo de investigación, cuestión que sin dura sería más que necesario. Será que los procesos denunciados arrancan con notas dobladas con ocho pliegues en el bolsillo trasero. Pasan de mano en mano hasta caer en las de un comunicador con suficiente respaldo que lo lance a la luz, previo consentimiento del responsable de la línea editorial. Es así, siempre ha sido así y así seguirá siendo. Gómez se tenia que haber marchado hace muchos meses y no prolongar la agonía de un grupo municipal que se lo pedía de manera tácita e implícita. Ahora serán muchos los que digan que ellos decían. Pero cierto es que no actuaron con la firmeza que hay que usar con los amigos o colaboradores que se han equivocado estrepitosamente, como es el caso. Melchor siempre me dijo que a los amigos hay que defenderles a muerte y sacarles de apuros, pero nunca seguirles el juego y mirar para otro lado. Espero que cuando yo me equivoque, el mejor de los míos me abra los ojos y haga reconocer lo que uno mismo no es capaz. El Alcalde, como responsable municipal ha mantenido artificialmente una situación indefendible en los tiempos que corren, de la que ahora se libera y a seguro, descansará. El hombre de Atapuerca guarda su acta de concejal y no abandona la política porque sería injusto tener que salir sin honra y privado de honor. Según se trascribe de su comunicado. Una venda en los ojos oscurece su cordura y le pone en una posición tácticamente impensada. Ahora puede actuar con la libertad que le permite el no estar dentro del partido y votar lo que le venga en gana. La aritmética municipal le empujará a sumarse a planteamientos del PSOE, C´s e imagina sin la debida disciplina Popular. Quizás algún pleno en el recuento, desborde la sorpresa. Quiere mantener la frente alta y dice que aguantará hasta que el tiempo y la justicia ponga las cosas en su lugar. Se va pero se queda. Algo sabe y algo calla. Se sienta y se levanta. La política tiene unas reglas que en este caso, sin más y para nada.