Cambio de discurso
MIENTRAS EL equipo busca salir del lodazal en el que se ha metido después de un inicio de campaña desastroso, las elecciones a la presidencia del Burgos CF van tomando cuerpo. Incluso aquellos que temían que Juan Carlos Barriocanal no tuviera relevo, están ya convencidos de que las riendas del club no se quedarán sin dueño. Primer temor derribado. De momento Félix Sancho es el único que ha dado un paso adelante y ya ha confirmado que está dispuesto a presentarse a unas hipóteticas elecciones que necesitarán de otro candidato para que los socios acudan a las urnas.
Los rumores son muchos, aunque también existe la certeza de que hay más interesados además de Sancho. Gonzalo Antón es uno de ellos. Está sondenado el terreno, aunque no está confirmado que se convierta en aspirante. La era Barriocanal está cerca de ser historia y, de momento, el primer proyecto que ha visto la luz dista mucho de lo que ha ofrecido el hostelero en los últimos años.
El discurso ambicioso de Sancho supone un soplo de aire fresco para una entidad sumida en la penumbra deportiva en las últimas campañas. El Burgos puede ser algo más que un equipo comparsa en el grupo I de la Segunda B o el poderoso en el grupo B VIII de la Tercera División.
Y es que en los últimos años el club ha perdido caché deportivo. Es un dato objetivo, ni una opinión, ni un comentario malintencionado. Equipos como el Caudal, el Izarra, el Somozas o el Coruxo se plantan en el Plantío para jugar de igual a igual, sin miedos, ni temores y es que se miden a uno de sus rivales directos.
Por otro lado, el Burgos se juega 200.000 euros en la próxima Asamblea del 7 de noviembre, un buen pedazo de su presupuesto y un dinero indispensable para sobrevivir en esta temporada. Confío en la cordura de unos socios que castigaron en la primera reunión a un presidente que no quieren y, sabedores de que no continuará, aprobarán las cuentas con la única intención de no perder un dinero que pertenece al Burgos CF. Lo mismo que animaron sin reproches durante el pobre encuentro del Pontevedra. El amor al club se demuestra de muchas formas.
Aunque lo que más urge es que el equipo salga del infierno en el que se ha metido. Si lo deportivo marcha por el camino adecuado,el resto camina con menor dificultad. Las justificaciones, el orgullo y las pataletas no llevan a ningún sitio. En breve se abrirá un nuevo horizonte para el club blanquinegro. Como suele suceder en estos casos, el tiempo dirá si mejor o no. Lo que está claro es que el discurso es distinto. Son los goles los que generan la ilusión y a la larga tienen una influencia positiva en la economía de una entidad futbolística. Es mi opinión, sin más, aunque algunos que no la entiendan.