El Correo de Burgos

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UNA DE LAS RAZONES que me llevan a pensar que esta vez prosperará la moción de censura en nuestro Ayuntamiento, es la apuesta de quienes la avalan. La oposición mayoritaria se lo está pensando y más que pensando. PSOE, Ciudadanos e Imagina buscan el punto de encuentro para tomar las riendas del Consistorio Burgalés. Ya hubo conatos a inicio de legislatura como es natural, cuando la marcha lleva chinas en los zapatos. Pero esta vez, llega en momento inesperado y tácticamente propicio. El primer significado de la moción puede ser un aviso al Equipo de Gobierno que se está ganando la confianza de los burgaleses, dado que la ciudad funciona con relativa fluidez sin que los réditos políticos se repartan entre todos los partidos. Resulta evidente que quien más se beneficia de algo que funciona es, quien aparentemente manda y sale a la palestra a diario. Sin embargo, la oposición aporta soluciones, las consensua o impone, y a cambio, el silencio del día después de los plenos y actas. Por tanto, no rentabilizan su imprescindible aportación de cara a la intención de voto que desde ya, comienza a moverse. Dos años y medio, vista. Esto corre que vuela o si no, que se lo digan a quienes tienen ya en mente, formar nuevos partidos que encuentren el hueco para meter media docena de concejales a la espera de que algunos de los que ahora están, se caigan. Sin olvidar que Burgos juega en la liga española y lo que pasa aquí es parecido a lo de otros sitios donde todo anda muy revuelto, es imaginable un nuevo ayuntamiento gobernado por el PSOE con apoyo de C´s e Imagina. Eso sí, con el riesgo que esto lleva para quien gobierna y se desgasta. Recordar tiempos no muy lejanos en los que Olivares sacó 9 de 27 para sumar y restar 3 de Tierra Comunera-Partido Nacionalista Castellano, 2 de Izquierda Unida de Castilla y León, más 3 de Acción Popular Burgalesa Independiente APBI y 10 del PP. Fue un gobierno que inició grandes apuestas que hoy están cuajadas y son para todos. Pero aquel encaje desgastó y eliminó de la plana mayor a Tierra Comunera. Baeza hizo lo propio con su grupo. Hablo de futuro, y toco el pasado y presente. Sin duda, de lo que hay ahora se beneficiarán otros que entren en las próximas elecciones municipales, que “están a vista de pájaro”. Son media docena de concejales los que se caerán y otros entrarán. Este fantasma empieza a llamar a la puerta de los que cada viernes se sientan en el salón de plenos. Es cosa seria y en esto, pocas bromas. Pero, hagan apuestas.

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