El Correo de Burgos

Creado:

Actualizado:

BURGOS SE MANTIENE vivo y despierta del letargo de estos diez años, a ritmo mayor que el resto de España. Ante todo, somos ciudad industrial con dos polígonos que ocupan tanta superficie como la que destinamos a vivir. Bien viene la “chorimorci”, el museo de la evolución humana, Catedral y Huelgas. Pero lo que nos mantiene vivos y ha evitado que estemos como Soria o Palencia, es la proyección empresarial y la capacidad de sacrificio de nuestros industriales. Estamos en una posición geográfica privilegiada, dentro de un nodo de comunicaciones que mira hacia el norte de Europa. Comercializar nuestras mercancías y guardar las que vengan de paso. Hacia el sur, nuestra hija mayor, la Aranda de Duero, puerta de entrada al gran Madrid de los Austrias y Capital de España. Más que nunca, se entiende el concepto de red interconectada en todo, no solo en información, sino en transporte de las cosas y las gentes. Pero a pesar del privilegio en el que nos colocó nuestro visionario fundador, Diego Porcelos, hace más de mil años un la vega mágica del Arlanzón, no hemos sabido aprovechar el tirón y somos serviles ciudadanos que nos conformamos con los designios de quienes nos representan. Que a su vez, juegan las reglas del partido que manda en España y aceptan el callar, para seguir. El ferrocarril es el futuro para el transporte de mercancías pesadas, contamos con una de las líneas más blandas en cuanto a pendiente media. Es decir, lo que los ingenieros de RENFE miran como prioridad a la hora de estudiar las inversiones en renovación de infraestructuras. El tren Aranda – Madrid es el símbolo de “Burgos existe”. La credibilidad hacia una ciudad moderna y competitiva. Hace pocos horas, el Ministerio de Fomento nos ha cortado la carótida y cierra definitivamente este sueño imprescindible. Al margen del coste de una catenaria nueva y refuerzo de túneles y demás, se nos siega por los pies el suelo que pisamos. Y a hurtadillas, nuestros representantes burgaleses con voz y voto, aceptan la disciplina de partido. A saber si por esto se sufre en los escaños igual que andando por la calle. Nos hace falta un partido político nuevo que mire por nuestra ciudad con alma nacionalista. Un partido que se fragüe aquí y exporte la franquicia al resto de nuestra comunidad autónoma. Que plante cara a Madrid con la fuerza de una región castellana y española. Un partido que reparta con mano sabia las verdades de nuestra tierra. Que ponga a León, Palencia, Burgos, Zamora, Valladolid, Soria, Salamanca, Segovia y Ávila, en el mapa.

tracking