La vida sigue igual
LAS SOMBRAS se ciernen sobre El Plantío. El nuevo proyecto blanquinegro no acaba de cuajar y corre el riesgo de quedarse sin opciones a las primeras de cambio. Solo han pasado 6 jornadas de Liga, aunque las sensaciones no son buenas. Son muchos los que apuntan a José Manuel Mateo.
Varias son las preguntas que surgen y la primera es si realmente el verdadero problema está en el inquilino del banquillo. Un proyecto deportivo como el del Burgos CF tiene varias vertientes y cada palo deberá aguantar su vela en el caso de que el enfermo no mejore.
El Burgos CF lleva demasiadas temporadas dando tumbos, aunque la sufrida afición no pierde la esperanza de que alguien sea capaz de encontrar la tecla adecuada para que de una vez por todas el equipo pueda tener aspiraciones reales en Segunda B. Falta acierto, pero no solo en el terreno de juego.
El club sigue cayendo en los mismos errores, en esos en los que insistía Juan Carlos Barriocanal en aquella etapa de austeridad económica. Ahora la mano se ha abierto, la plantilla tiene un mayor caché, pero los resultados siguen siendo similares.
Hoy el equipo afronta un partido importante y quiere lograr ese punto de inflexión que lleva buscando desde que comenzó la Liga. Que hay equipo para más es una frase que en El Plantío se ha oído tantas veces y en distintos proyectos que, cuando la escucho, se me dibuja instantáneamente una sonrisa en la cara.
Son muchos los que piensan que un mal resultado ante el Coruxo puede acabar con el crédito de José Manuel Mateo. El navarro se siente respaldado. Asegura que el club le ha transmitido confianza y en su discurso señala que el equipo hace muchas cosas bien. Aunque posteriormente llega el matiz: también comete errores importantes que la mayoría de las veces acaban en goles en contra.
La de esta tarde es una nueva reválida. Una victoria supondrá un soplo de aire fresco para el vestuario y el cuerpo técnico, aunque de nada servirá si una semana después no se le da continuidad.