TRADICIÓN SALMANTINA
Charros y lugareños comparten Lunes de Aguas
La Casa de Salamanca abre su sede para celebrar la tradicional fiesta, con el hornazo como primer invitado

-
Fieles a la tradición que les caracteriza desde hace cerca de treinta años, los más de 200 socios de la Casa de Salamanca en Burgos celebraron ayer en su sede el festejo del 'Lunes de Aguas', una de las celebraciones charras más populares desde el siglo XVI. Ésta se ha convertido ya en la excusa perfecta para seguir uniendo lazos entre ambas tierras castellanas. Y de paso, engordar un poquito gracias al contundente relleno del delicioso hornazo tradicional con el que amenizan la cita.
Treinta hornazos traídos para la ocasión de tierras salmantinas sirvieron así de herramienta ideal para volver a conquistar el corazón y el estómago de los muchos socios, amigos y burgaleses que en la tarde de ayer se acercaron a la sede, tras olvidarse de regímenes y dietas por un día. «Es una forma de recordar nuestra tierra al compartir una parte de su historia y su cultura gastronómica con aquéllos que conviven con nosotros aquí», comentaba el presidente de la entidad, Primitivo Cuadrado.
«Además, ya lo dijo una vez un escritor, 'el hornazo es un delicioso libro con las magníficas ilustraciones del bacon, el chorizo, el lomo de cerdo, el huevo y la manteca, que se cierra con la fabulosa encuadernación de la pasta dorada'», añadió, «así que cómo no vas a echarle al menos un vistazo», comentó irónico.
Cuadrado, quien lleva en Burgos desde 1978 y desde 2007 como presidente de la Casa regional, recuerda que en Salamanca el conocido 'Lunes de Aguas' se celebrará hoy pero al ser día no festivo en Burgos, para ellos se ha convertido desde hace casi 30 años en que se fundó la entidad, en su particular 'Domingo de Aguas'.
Con esta festividad, que se celebra también en diversas localidades de la provincia salmantina, se recuerda la prohibición que en el siglo XVI se cernía durante la Semana Santa impuesta por el entonces rey Felipe II, por la cual se prohibía a las prostitutas ejercer su pública profesión -por ser fechas de recogimiento y recato-, y se las obligaba a cruzar el Tormes hasta el siguiente lunes en que podrían volver a la ciudad.
Los hombres del lugar debían entonces aguantarse las ganas hasta ese lunes en que todos acudían al río a recoger a las peculiares doncellas con sus embarcaciones. Y a la vez disfrutar de un día campestre y de algún que otro desliz amoroso si se terciaba. Aunque no era extraño que acabara con algún tortazo al ser pillados in fraganti por el temido vigilante de la moral, el Padre Lucas.
Con el paso de los años, el ir a recoger a las prostitutas ese lunes en que se levantaba la prohibición, se ha convertido en el día en que todos los salmantinos acuden a las orillas del río a pasar un día de comida en el campo, en el que no puede faltar el hornazo.
Cuadrado confiesa que esta celebración es también una forma de mantener viva la tierra en el corazón, «ya que es difícil que podamos acudir allí a celebrarlo, pero si no, cualquier otro es bueno para acercarnos a nuestra tierra». Comenta sentirse muy a gusto en Burgos donde desde el primer día fue acogido con cariño, el mismo que en un día como éste todos ellos devuelven a los burgaleses a los que abren las puertas de su sede, en calle Colón.
Cuadrado afirma que los más de 220 socios se reúnen con frecuencia, ya que a esta cita se suman otras como es la fiesta del patrón salmantino -San Juan de Sahagún el 14 de junio-, y otros actos a lo largo del año como miembros de la Asociación de Casas Regionales que son. De hecho, éste será su año, ya que el viaje que anualmente realizan sus representantes a diversas localidades españolas, tendrá este otoño como destino Salamanca. «Excelente oportunidad de mostrar a todos las bellezas de nuestra tierra natal», aseguró categórico el presidente.