El Ayuntamiento alaba la apuesta ciudadana por el reciclaje
Una feria acercará el proceso de recogida y transformación de distintos residuos
L. B. / Burgos
«Aunque los resultados hasta ahora son muy buenos debemos insistir». Con esta frase resumía la edil de Medio Ambiente, Carolina Blasco, el espíritu de la nueva cita municipal que presentaba ayer. Se trata de una Feria del Reciclaje que el Ayuntamiento organiza este mismo fin de semana en el Monasterio de San Juan con el propósito de acercar a los burgaleses el proceso de recogida y transformación de distintos residuos. «Queremos motivar todavía más a los ciudadanos que, no obstante, ya han demostrado que son conscientes de la importancia de reutilizar productos desechados. Los datos lo demuestran y es responsabilidad suya que Burgos ocupe un lugar tan destacado en este ámbito», detalló Blasco.
Este evento -que ha costado 3.255 euros y que podrá visitarse el viernes de 12.30 a 14 horas y de 17. a 21 horas, el sábado de 11 a 14 y de 17 a 21 horas y el domingo de 11 a 14 horas- nace con vocación de continuidad y con aspiración de «crecer», apuntaba la concejal. «Es un primer paso. Queremos que en el futuro se sumen a él particulares interesados en intercambiar productos para que tengan una nueva vida», explicó.
En lo que va de año se han depositado 6.365 toneladas de residuos en los contenedores amarillos, azules y verdes de la ciudad. «Las cifras fluctúan y es complicado sacar conclusiones porque influyen factores externos como la actual coyuntura económica que obliga a alargar la vida de los productos y reduce el volumen de desechos», aclaró.
La feria reunirá a distintas empresas especializadas en el reciclaje de materiales como vidrio, papel, cartón o plástico, entre otros: Vicasa Santa Olalla, Ecoembes, Tetrapak, Signus, Aspapel, Arpal, Cicloplast, Saica, Castellana de Reciclados o GRM.
A ellas se sumarán entidades sociales de la ciudad que trabajan en este sector. A saber, Fundación Lesmes, Cáritas, Aspanias y Autismo. Los representantes de algunas de ellas acompañaron ayer a Carolina Blasco en la presentación de la iniciativa y coincidieron en aplaudir esta idea. Así, Miguel Santos, responsable de Fundación Lesmes, recordó que la posibilidad de asumir la gestión de los puntos limpios surgió en el año 2000. «Consideramos que era la actividad idónea para crear una empresa de inserción pues no requería excesiva cualificación y se trataba de un yacimiento de empleo en desarrollo», relataba. Doce años después mantienen su apuesta y constatan el crecimiento exponencial año tras año de las visitas a unas instalaciones que actualmente dan trabajo a 12 personas, 8 de ellas en riesgo de exclusión.
Según los datos facilitados por el Ayuntamiento, los dos puntos limpios de la capital burgalesa rondan las 3.000 entradas mensuales.
Alfredo Calvo, de Cáritas, detalló que la organización diocesana usará la feria para acercar su proyecto de reciclaje textil, Arropa. «Explicaremos el recorrido de las prendas desde que se depositan en los contenedores hasta que llegan a las dos tiendas solidarias donde se distribuyen a cambio de donativos», señaló para subrayar que a estos establecimientos «acude hoy en día gente de todo tipo y no solo personas con escasos recursos».
Como representante de Aspanias, Lucilo Camarero, se refirió a la vertiente sostenible de esta entidad, «alimentada por la necesidad de diversificar», precisó. En concreto, en el Monasterio de San Juan mostrará la marcha de su empresa de recogida de aceite vegetal que da trabajo a ocho personas con discapacidad.
Tras rubricar acuerdos con 20 mancomunidades y con el Ayuntamiento de Burgos dispone de 200 contenedores, 52 en la capital en lo que recoge una media mensual de 4.848 litros. El producto se traslada a una planta en Villariezo donde se prepara para ofrecerlo a empresas de biodiesel.