ENTREVISTA: JESÚS MANUEL GONZÁLEZ - PRESIDENTE DEL COLEGIO OFICIAL DE APAREJADORES, ARQUITECTOS TÉCNICOS E INGENIEROS DE EDIFICACIÓN DE BURGOS
«La rehabilitación, de aquí a unos años, tiene que ser el centro de la construcción»

-SANTI OTERO
Lleva casi 30 años presidiendo el colectivo de arquitectos técnicos de Burgos (Coaatiebu), que en este año 2016 cumple 75 años. Tres cuartos de siglo que han dado para mucho, haciendo que la profesión se adapte a los tiempos que le ha tocado vivir. «A lo largo de este tiempo han cambiado las competencias y se han asumido otros trabajos que la sociedad nos iba requiriendo», afirma. De hecho, el Coaatiebu se acaba de certificar como empresa de mediación mercantil y civil, para resolver todo tipo de litigios entre las partes interesadas que quieran evitar ir a juicio, asumiendo una tarea más de todas las que ya estaba realizando.
Pregunta.- ¿Así que van a asumir una nueva función desde el colegio?
Respuesta.- Si, el colegio está certificado como agencia de formación para ser centro de mediación. Ya hemos formado un grupo de colegiados que han decidido enfocar su línea de actividad por esa vía. Consiste en aligerar el peso a la justicia ordinaria para que aquellas dos partes que tengan un litigio y no quieran ir al juzgado puedan dirigirse a nosotros. Creemos que puede haber ciudadanos interesados en usarlo.
P.- Teniendo en cuenta que están de aniversario, ¿podría hacerme un balance de estos 75 años?
R.- En sus comienzos era lo que venía siendo el maestro de obras. Desde entonces ha habido muchos movimientos, es una profesión muy viva y han cambiado las competencias, asumiendo otros trabajos que la sociedad nos iba requiriendo. Hemos sufrido momentos muy buenos de construcción, también crisis, como la de ahora, de la que empezamos a salir un poco, pero han sido 75 años de mucho movimiento.
P.- Entonces se ha adaptado a las circunstancias...
R.- Si, no queda más remedio. Hasta hace aproximadamente 20 años la profesión funcionaba de una forma muy dependiente del colegio, que era más paternalista. Todos los trabajos tenían que ir visados, todos los pagos se tenían que hacer desde el propio colegio. Eso ahora ya se ha liberalizado y cada profesional funciona como quiere. Digamos que actualmente entre los objetivos fundamentales del colegio está la formación de posgrado, una formación continúa. Están cambiando permanentemente tanto las normativas técnicas como las legales. Por lo tanto, la formación del profesional, tenga los años que tenga, es imprescindible.
P.- Aparte de lo que hace la profesión para adaptarse, ¿qué es lo que realmente le gusta al aparejador?
R.- Le gusta estar en la obra, dirigirla. El aparejador está hecho para pisar el barro y controlar los ladrillos que se ponen.
P.- En la actualidad hay 550 colegiados, ¿es un buen número?
R.- Lógicamente la crisis que llevamos desde el 2008 ha incidido directamente en el número de colegiados. Sobre todo porque la entrada de alumnos en las escuelas técnicas y especialmente en las de construcción, ha tenido un bajón. Los padres de familia se lo piensan dos veces antes de meter a su hijo en una escuela donde van a estudiar una profesión que está en crisis.
P.- Entonces, ¿cómo ve el futuro del sector?
R.- Tenemos que pensar que la rehabilitación de aquí a unos años tiene que ser el centro del sector de la construcción. Habrá obra nueva lógicamente, pero no como la que había antes. Luego rehabilitación será el futuro.
P.- Pero a pesar de la crisis, ¿ve algo de mejora?
R.- En este primer semestre del año se está notando que ha dejado de bajar, era difícil ya bajar más, pero se nota una ligerísima recuperación. Ha empezado a crecer, pero es la alegría del pobre, porque en vez de estar en menos 90 estamos en menos 80. Sí que es cierto que ya se empieza a ver alguna grúa, hay más actividad de rehabilitación, más contenedores por las calles y más fachadas cubiertas con andamios.
P.- ¿Y en Burgos como percibe la situación?
R.- Con mucha cautela. Pero se está viendo que las empresas se han centrado, sobre todo las pequeñas constructoras, en rehabilitar edificios. También la adecuación de los edificios para eliminar las barreras arquitectónicas, la eficiencia energética y las reformas.
P.- ¿¿Y qué habría que hacer para evitar volver a caer en el error de hace unos años?
R.- Habrá que controlar el numero de licencias que se pueden dar, pero también otros parámetros como la natalidad o la industria de la ciudad. Todo esto habrá que tenerlo en cuenta a la hora de poder decidir cuántas viviendas es conveniente hacer.