ELECCIONES 26-M / CIUDADANOS
«El PP y el PSOE generan una maquinaria de personas que viven del erario público»
Vicente Marañón, candidato de ciudadanos a la Alcaldía. Se ve con posibilidades y tiene claro su «proyecto de ciudad» porque «es exactamente lo que Burgos no tiene». Su gran reto: 200.000 habitantes en 2030

Vicente Marañón.-ISRAEL L. MURILLO
Cuando a finales de 2007 se lanzó a la piscina con ese «pequeño partido» llamado Alianza por Burgos que aspiraba a obtener un escaño en el Congreso para regenerar la política, Vicente Marañón desconocía que su programa coincidía en buena parte con el de una joven formación que ahora mismo compite con el PP para hacerse con el mando de la oposición en España. Al final acabó en Ciudadanos por ese «perfil liberal» que confronta con el carácter «eminentemente conservador» de los ‘populares’, a los que conoce bien de cerca porque militó previamente en sus filas. Sin embargo, se desencantó al percibir que la política «clientelar» y «proclive a la corrupción» era marca de la casa. Y tampoco le atraía el PSOE porque cree que también se opone a los cambios, a una sociedad «abierta» en una ciudad que «languidece».Pregunta.- Si hace cuatro años le hubiesen dicho que en los próximos comicios sería el cabeza de lista, ¿qué habría respondido?Respuesta.- Sin duda habría sido una de las posibilidades, porque empezábamos en aquel momento con esa ilusión inicial en la que todo es posible. Aunque no éramos adolescentes, políticamente lo éramos. En esa fase, cuando todavía no tienes las cicatrices que uno va acumulando en su vida política, todo es posible e incluso fácil, así que seguramente me lo habría creído.P.- ¿Se ve con posibilidades de desbancar a Javier Lacalle?R.- Sí. La verdad es que después de los resultados de las últimas elecciones generales del 28 de abril, y analizando los resultados locales en Burgos, yo creo que es factible. No solo por los resultados, sino por la tendencia subyacente. Hay un movimiento muy grande de transferencia de voto del PP a Ciudadanos y también pienso que en territorios como Castilla y León o Burgos son más sensibles a las tensiones territoriales como el separatismo en Cataluña. Eso desgasta al PSOE más que en otras comunidades autónomas y por eso, tanto Tudanca como De la Rosa, tratan deliberadamente de evitar ese debate porque para ellos es muy incómodo. Por eso creo se podría movilizar algo de voto del PSOE que sin duda tenemos, porque hemos analizado las encuestas del CIS de la composición del origen de nuestro voto y el que viene del PSOE es también apreciable.P.- ¿Por qué debería depositar su confianza en usted el votante indeciso?R.- La verdad es que hay un puñado de motivos, y todos bastante poderosos, para cualquier votante indeciso. En primer lugar, la ciudad necesita un cambio y un empujón enorme hacia delante. Durante estos 40 años nos han gobernado los mismos, casi siempre el PP, en una ocasión el PSOE, y también son los mismos que han gobernado en Castilla y León y en España. Pensamos que ha llegado el momento de hacer las cosas de otra manera por parte de personas diferentes. Este es uno de los motivos más importantes porque nosotros no vivimos de la política, hemos desarrollado nuestra vida profesionalmente hablando, no dependemos de esto para pagar la hipoteca. Aspiramos a estar un periodo de tiempo en política y regresar a nuestra vida normal porque tenemos trabajos y carreras profesionales que cuidar.El hecho de que nuestro único interés sea general es muy importante. Yo me pongo en la tesitura de Javier Lacalle, que lleva en política desde 1995, cuando era un veinteañero, y supongo que su prioridad será mantener su fuente de ingresos porque tendrá gastos que cubrir. Lo digo sin acritud, pero como él hay muchos. El PP y el PSOE generan una maquinaria de personas que viven a costa del erario público y no es nuestro caso, aquí no vive nadie de esto.Hace falta un cambio, que siempre es muy saludable. Nosotros no venimos para vivir de esto. Además, tenemos una formación académica y una experiencia profesional y vital muy valiosa que refleja la sociedad en la que vivimos. Por lo tanto, creo que Ciudadanos es un vehículo muy bueno para inocular en la gestión pública lo que sabe la generalidad de la ciudadanía y evitar esa compartimentación. Nos hemos dado cuenta de que las instituciones, especialmente el Ayuntamiento de Burgos, viven en compartimentos estancos. No hay vías de comunicación con la ciudadanía, con la vida normal en la calle. Aunque llegábamos preparados, nos ha sorprendido mucho la distancia que hay entre la vida cotidiana de los vecinos y la de los políticos. Esa distancia se ha acrecentado con la crisis indudablemente porque la sociedad se ha visto obligada a evolucionar, a buscarse la vida, y la política en el Ayuntamiento ha seguido como siempre. Por eso hace falta una catarsis, un ejercicio de regeneración colectiva. Necesitamos gente nueva haciendo las cosas de otra manera.P.- Militó en el Partido Popular y después impulsó Alianza por Burgos. ¿Qué le sedujo de Ciudadanos?R.- Ciudadanos es esa idea que probablemente muchos españoles tuvimos para participar en política pero que ninguno conseguimos concretar, porque montar un partido a nivel nacional con posibilidades de obtener votos y acceder a gobiernos es una tarea hercúlea, algo muy difícil de conseguir. Para mí en particular, Ciudadanos representa un vehículo con el que hacer política regeneradora, que es lo que yo pretendía con Alianza por Burgos, un pequeño partido que monté yo. Revisando las medidas que proponía, me hacía ilusión compararlo con el programa de Ciudadanos y coincidía en buena parte.Hay otro aspecto que a mí personalmente me atrae de Ciudadanos: su perfil liberal. El Partido Popular es eminentemente conservador. A mí me gusta hablar de abrir la sociedad, de que Burgos sea una ciudad abierta. No me asusta, sino que busco proactivamente conocer otras opciones, otras personas, otras ideas... Me parece muy saludable comparar opciones, competir por lo mejor, dar oportunidades... Al final la vida, para las organizaciones, las empresas y las personas, va de tener oportunidades. Y claro, un concepto conservador de la política es un concepto clientelar, proteccionista, muy proclive a la corrupción, reactivo, inerte. Es lo que vemos en Burgos, una ciudad que languidece, donde no crece la población sino que envejece, y tarde o temprano si no hacemos algo caerá la población. Lo podemos ver. Con la crisis la gente joven se ha ido, no vuelve y los padres se van haciendo mayores. Así que o invertimos la tendencia o vamos a tener problemas poblacionales pronto. Por eso queremos ilusionar a la ciudad para que en 2030 haya 200.000 habitantes.P.- ¿Ve factible un trasvase de votos a favor de Cs tras la fragmentación de la izquierda?R.- De Imagina o de Podemos probablemente no, pero del PSOE sí. Tenemos no solo votantes, sino miembros de la lista municipal, compañeros que van a ser concejales, que han militado en el PSOE. Es un reflejo de nuestros votantes. La fundación del partido en Barcelona estuvo a cargo de militantes socialistas. El partido ha desbordado Cataluña, es un partido nacional, y ha evolucionado hacia un ideario algo más liberal, pero es muy apetecible para el votante del PSOE que no sintoniza con el PSOE actual de Pedro Sánchez. Escuchando a líderes históricos del PSOE, y alguno no tan histórico como el presidente de Castilla-La Mancha, me da la sensación de que hay votantes y cargos que comparten buena parte de nuestro ideario. Me parece un fenómeno natural.P.- ¿Entrará Vox en el Ayuntamiento?R.- Creo que Vox es un fenómeno pasajero, que los burgaleses han tirado miles de votos una vez y no lo van a volver a hacer. Votar a Vox es tirar el voto en todos los sentidos. Los burgaleses somos personas recias, serias y bromas las justas.P.- En el más que previsible escenario de pactos, suponiendo que Cs tenga todas las papeletas para gobernar, ¿Lacalle o De la Rosa?R.- La respuesta que tengo que dar es la previsible. Nosotros salimos a ganar y a gobernar. Es una prioridad entrar en gobiernos y no estamos con el modo pacto. Le gusta decir a Igea que es una mentalidad de perdedores y lleva razón. En este momento, hemos salido a ganar y toca ganar. A eso vamos.P.- Entonces, ni hablamos de un posible pacto a la andaluza...R.- (Ríe) No estamos en esa fase. Ni siquiera sabemos si va a estar Vox, que yo lo dudo.P.- ¿Cuál es su proyecto de ciudad?R.- Me alegra que menciones proyecto de ciudad, porque es exactamente lo que Burgos no tiene, no ha tenido nunca, y nosotros queremos aportar un plan de ciudad que exceda estos cuatro años. Por ejemplo, con el horizonte de 2030. Por su propia naturaleza, cuando superas los cuatro años de mandato ya dejas de ser tan partidista y piensas más en el interés general a largo plazo. Tampoco estoy pensando, aunque se podría hacer, en un documento liviano en el que se recojan todos los objetivos y los mecanismos para hacerlos realidad, pero sí que echamos de menos una idea de hacia dónde vamos, lo más consensuada posible, no solo entre partidos políticos, sino también entre agentes económicos y sociales de la ciudad. Un plan realista que no solo comprenda el potencial de Burgos sino también con quien competimos, porque tenemos que comprender que no estamos solos y que casi todas las ideas que se nos ocurran se les van a ocurrir a los demás.Hay que dotar a los burgaleses de un ideal que perseguir. Conseguir 200.000 habitantes va a querer decir que hemos reactivado la industria. A nuestras autoridades se les llena la boca hablando de industria, pero nos damos cuenta de que nadie ha hecho nada por la industria. Hace poco hablamos con el responsable de Villalonquéjar y nos dijo que si viene un constructor o un inversor pensando en comprar algún solar, son ellos los que tienen que pasearle, enseñarle solares, invitarle a comer y explicarle un poco la ciudad. Esa no es la función de los empresarios de Villalonquéjar que se buscan la vida, tiene que ser coordinada y liderada por el Ayuntamiento.También hay que diversificar con firmas nuevas y campos nuevos. La buena ubicación es un valor intrínseco para nosotros y nos gustaría convertir a Burgos en un foco logístico de servicios o transporte, que venga gente que no tenga origen ni destino en la mayor parte de las ocasiones en Burgos. Transferencias de cargas, mantenimiento de vehículos e incluso compraventa, hoteles, moteles, hostales... Nos gustaría articular todos esos servicios. No queremos excluir ninguna iniciativa, pero pensamos que al menos debería haber un centro logístico muy grande y muy completo en la periferia, en algún punto de la circunvalación.P.- ¿Qué fórmulas plantea para que Burgos sea una ciudad atractiva donde establecer un proyecto de vida?R.- La calidad de vida que ofreces a los nuevos habitantes es muy importante. Cada vez hay más flexibilidad a la hora de trabajar y muchos empleos ya no son presenciales. El problema es que Burgos es una gran desconocida. La imagen que se tiene de Burgos es la de una ciudad fría en la que supone un reto vivir. Existe la visión, sobre todo entre los grandes urbanitas, de que vivir en ciudades pequeñas supone un sacrificio porque pierdes oportunidades profesionales y de ocio. Sin embargo, vivir en una ciudad como esta merece la pena. A una gran mayoría de familias jóvenes y no tan jóvenes, potenciales pobladores, trabajadores e inversores; les parecería una ciudad muy habitable. Aquí no pierdes tiempo en ir a trabajar y tienes más tiempo para ti y para tu familia. Burgos es una ciudad muy manejable, limpia, segura y bien ubicada aunque debería estar mejor comunicada. Tiene además un gran potencial. Las primeras inversiones que se establezcan aquí van a tener más fácil prosperar porque están cerca de Europa y de Madrid. Burgos es una ciudad bella con un patrimonio histórico-artístico valioso. Además, tiene algo intangible pero desconocido: ese saber vivir, disfrutar y paladear los placeres de la vida y tener tiempo. Eso en una gran ciudad es muy difícil.P.- ¿Realmente es posible alcanzar los 200.000 habitantes en 2030?R.- Es viable, pero es un reto que implica un gran esfuerzo, deliberado y planificado, para transformar la ciudad. 200.000 habitantes en 2030 no solamente es un reto cuantitativo, que es lo que harían el PP o el PSOE. Es también cualitativo, hay que transformar el perfil de esta ciudad para que sea mucho más dinámica de lo que es, va a tener que haber mucho más emprendimiento, va a ser más joven y va a ser una ciudad mucho más internacionalizada que en la actualidad. Queremos reactivar la ciudad, ponerla en marcha, y la consecuencia lógica sería esa. El reto es alcanzable si nos ponemos manos a la obra ya y para eso es necesario que Ciudadanos que ciudadanos esté en el Gobierno. Me da la sensación de que ni el PP ni el PSOE han mencionado un umbral de población. Es puro darwinismo, no quieren ningún cambio porque en un escenario diferente tienen las de perder.P.- No cabe duda de que el Parque Tecnológico ayudaría a conseguirlo. ¿Baraja su formación fechas concretas para la consolidación definitiva de esta infraestructura?R.- Es tan importante este proyecto para nosotros que presentamos la candidatura en los escombros. No solo es importante, sino también un ejemplo muy vistoso de cómo está la ciudad por la falta de un plan por parte de las autoridades locales. El desarrollo del Parque Tecnológico, con nuevas tecnologías y la nueva economía, es tan importante que ya lo adelantó mi compañera Gloria Bañeres. Si la Junta no quiere o no puede, nos encargamos nosotros. Que nos dejen, que el Ayuntamiento se hace cargo de aprovechar esa infraestructura, terminarla y ponerla en marcha. No nos puede parar ningún burócrata del PP o del PSOE que no sabe qué hacer ni saben qué es un Parque Tecnológico. Además, las nuevas tecnologías son fundamentales porque hay sectores económicos que están cambiando el paradigma y en esos momentos de cambio es cuando tienes más oportunidades de colarte. En este momento, una de las actividades económicas más importantes de la ciudad, la industria auxiliar del automóvil, se va a ver afectada porque es evidente que el modelo va a cambiar hacia los vehículos híbridos, eléctricos, compartidos e incluso sin conducir. Va a ser un cambio notable y existe una oportunidad muy grande para las personas que construyen baterías que pesan poco, que saben trabajar con GPS’s que te llevan sin conductor, o para las firmas como Tesla que están empezando a fabricar coches eléctricos. Estamos preparados porque hay una industria potente en la ciudad para avanzar en el eslabón de la cadena de producción y que el coche salga montado desde aquí. Es un ejemplo de cómo reactivar la ciudad, aprovechar el Parque Tecnológico y conseguir más habitantes. Me gustaría mucho ir por las calles de Burgos y ver a gente de otros países, escuchar otras lenguas. No porque estén de turistas, sino porque es un ingeniero coreano que ha venido a vivir aquí. O un proveedor de Texas que ha venido a vender piezas para nuevos vehículos. Eso nos pondría en el mapa.