Ni angulas ni besugo: Este es el producto que más encarecerá tu cena de Nochebuena
Este año, la cena de Nochebuena será igual de especial, pero también más costosa. En la mesa de los burgaleses el menú puede variar, pero lo que parece inevitable son los altos precios

Ambiente navideño en el mercado provisional de la plaza España.
Quedan pocas horas para que las familias burgalesas se sienten a compartir la cena de Nochebuena y la comida de Navidad. Dos ocasiones en las que es casi obligado que se conviertan en auténticos banquetes con lo mejor de la despensa alegrando una mesa en la que compartir estos tan apreciados momentos familiares. Y, en muchos casos, se nos va la cabeza y no reparamos en gastos.
Eso no quiere decir que las familias burgalesas no se percaten de que en estas fechas todo está más caro. Es lo habitual, pero conviene saber qué es lo que más va a encarecer nuestros menús de Nochebuena y Navidad.
A medida que se acercan las fiestas navideñas, muchos comienzan a planificar el menú de la cena de Nochebuena. Este año, como todos, por otra parte, el dilema en la cocina no será sobre cómo preparar los platos, sino cómo lidiar con los precios desorbitados de algunos de los productos más típicos de estas Pascuas.
La cesta navideña —en la que se incluyen productos tan tradicionales como el cordero lechal, el pavo, la lombarda, las angulas o los langostinos— está más cara que nunca, con subidas que rompen récords históricos.
El protagonista indiscutible de este aumento no es el tradicional besugo ni las exclusivas angulas, sino un marisco que, aunque codiciado, suele mantenerse en un discreto segundo plano: los percebes. Este año, su precio ha escalado un asombroso 78,4%, lo que los coloca prácticamente como el producto más exclusivo de estas fechas.
Un mar de sorpresas en el mercado
Al igual que en años anteriores, las mayores subidas se concentran en pescados y mariscos, mientras que las carnes presentan incrementos más moderados y las frutas y verduras son las únicas categorías que bajan o contienen sus precios.
Las almejas, otro clásico de la Navidad, han experimentado un notable aumento del 53,1%, mientras que la merluza al corte ha subido un 32,8%, y las famosas angulas se han encarecido un 13,9%.
En contraste, algunos productos sorprenden al ir a pagar en caja con bajadas inesperadas. Las ostras, habituales en los menús más sofisticados, han bajado un 7,6% y son el alimento con la mayor reducción de precio este año.
La piña y la lombarda, más humildes pero igual de esenciales en muchas casas, también experimentan una caída del 7,4% y el 1,3%, respectivamente.
Más allá del marisco: subidas moderadas pero persistentes
Aunque el protagonismo de las subidas lo acaparan los productos del mar, otros de los alimentos más típicos y demandados como son las carnes no escapan del encarecimiento. El redondo de ternera, la pularda y el pavo entero han subido un 3,8%, un 5,5% y un 6,2%, respectivamente.
Incluso el jamón ibérico de cebo, ese capricho que no puede faltar en las mesas españolas, ha aumentado un 4%. Por su parte, el besugo, aunque no lidera este ranking, también se ha encarecido un discreto 2,8%.
En general, la OCU alerta de que los precios de los productos navideños han subido un 6,8% respecto al año pasado y se acercan a los niveles más altos registrados en 2021 durante la crisis inflacionista.
Estrategias para sortear la subida de precios
Frente a esta realidad, la OCU insiste en la importancia de planificar las compras con antelación. Adquirir pescados y mariscos semanas antes y congelarlos puede ser una opción para ahorrar, aunque el espacio en los congeladores se convierta en un recurso tan valioso como los propios percebes. Otra recomendación es explorar alternativas más económicas y menos demandadas, que, sin renunciar al sabor, permitan cuidar un poco más el bolsillo.