El Correo de Burgos

«La nueva variante de viruela del mono se transmite mejor, encontrará cómo instalarse en Europa»

Luis Flores está al frente de la investigación de MPOX en la zona cero de expansión de la nueva variante. El Centro de Investigación de Lwiro cuenta con una PCR financiada por la Junta a través de Proyecto Rubare. «Es un adelanto grandísimo para el diagnóstico en tiempo real» 

Luis Flores en el laboratorio delCentro de Investigación en Ciencias Naturales de Lwiro, en la zona cero de la nueva variante del virus monkey pox  en el Congo

Luis Flores en el laboratorio delCentro de Investigación en Ciencias Naturales de Lwiro, en la zona cero de la nueva variante del virus monkey pox en el CongoLeandre Murhula ICAL

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Estas navidades han sido criticas en la Escuela de Renania-Berg, en la provincia alemana de Colonia. Un positivo de la viruela del mono (virus mpox) en dos niños, tras una infección de toda la familia, obligaba a confinar la escuela. Recuerda tiempos de confinamiento por un desconocido SARS-CoV-2 que expandió el Covid-19 paralizando al mundo.

Muy lejos de allí, en la ciudad de Lwiro, en Kivu Sur, provincia de República Democrática del Congo, un equipo del Centro de Investigación de Ciencias Naturales de Lwiro, sigue el rastro del Clado 1 B del mpox. Ese que ha cerrado una escuela en Alemania. El equipo de investigadores, encabezados por el veterinario jerezano Luis Flores, lleva tiempo siguiendo el rastro de esta nueva variante. «Ahora mismo está más tranquila, una pequeña tanda de vacunación ha mejorado la situación y tenemos 60 ingresos pero hemos llegado a tener 260, porque esta nueva mutación se transmite mejor de persona a persona», explica el investigador veterinario y primatólogo, Luis Flores.

Reconoce que esta variedad se ha instalado muy bien en esta zona con nuevas variantes de contagio que lo hacen fuerte. «Este virus se ha instalado muy bien en África, es cuestión de tiempo que se instale de alguna manera en Europa e iremos viendo como llega y evoluciona», vaticina.

Cuanto más y mejor se conozca el virus, antes llegarán las herramientas para erradicarlo. Y es el esfuerzo que se realiza en centros de investigación como el de Lwiro con más intenciones, tesón y esfuerzo que medios. El Centro de Investigación de Ciencias Naturales de Lwiro que encuentra en la zona cero de expansión del virus mpox instala ahora la máquina de PCR que ha financiado la Junta de Castilla y León a través de la ong burgalesa Proyecto Rubare. «La subvención de la Junta de Castilla y León nos viene como anillo al dedo porque mejorará nuestra capacidad de diagnóstico en tiempo real», explica el científico jerezano.

El nuevo equipamiento permite al laboratorio realizar un diagnóstico de muestras de monkey pox que llegan del hospital al mismo tiempo que se recogen lo que supone «un adelanto grandísimo, esta máquina de PCRva a ser un antes y un después para el centro». En toda la provincia de Kivu Sur solo existe otro equipo similar en la Universidad Evangélica de Bukavu.

El nuevo clado 1b de Monkey Pox tiene «menos mortalidad pero se transmite muy rápido y es una variante que afecta a niños porque la transmisión ha cambiado y nosotros en la escuela de Idji no hemos tenido casos pero en los campos de refugiados de Goma, ahora sobrepasados al recrudecerse la guerra de guerrillas, sí ha habido», reconoce desde Proyecto Rubare, Tomás Martínez. Este verano su equip y la Fundación Kivu Jambo se movilizó para dotar de este equipamiento al centro. Lograron que la empresa burgalesa de automoción Inertim, de capital chino, cuyo director general es el burgalés Francisco Martínez, aportara el 10% del coste total del proyecto. Una condición de la Junta para otorgar la subvención que permitió la adquisición del equipamiento.

Esta máquina permitirá adelantar el diagnóstico en el propio centro y, en los casos positivos, enviar las muestras el equipo de investigación con el que colaboran en Canadá. Se trata del grupo de investigación de enfermedades infecciosas de la Universidad de Dalhousie ubicada en Halifax (Canadá). «Ahora podemos hacer las PCR en Lwiro y enviar las muestras para secuenciar el virus a Canadá», aclara Flores. La investigación trata de identificar la expansión del virus en personas pero también se realizan muestras del medio ambiente, de animales salvajes y de roedores para conocer si «el virus pasa de humanos a animales de nuevo», añade el científico español.

Se trata del sistema One Health en el que está implicado Luis Flores desde el estudio de primates (dirige el Centro de Recuperación de Primates de Lwiro ubicado junto al Parque Nacional Zahuzi Biega, uno de los últimos refugios del gorila oriental de la llanura, en peligro de extinción). Su equipo, integrado por tres médicos del centro hospitalario de la localidad, el director científico del centro de investigación y otro veterinario realizan investigación del virus en personas y animales. El equipo, además, no se centrara solo en el mpox, también realizarán diagnósticos de malaria, «para saber qué variedad infecta a la gente y a los animales»; tuberculosis; y otras enfermedades como el Sida o el virus sincitial (Gripe A, Gripe B y Covid).

A este respecto lamenta la diferencia de medios y posibilidades entre Europa y África. «En Europa se ha resuelto un gran problema con el virus sincitial sacando una vacuna, pero esa capacidad aquí no la tenemos contamos con equipos de trabajo en África y en otro país, en nuestro caso Canadá». Lamenta, la «incongruencia de este mundo» porque en Europa cuentan con grandes laboratorios para hacer diagnóstico de enfermedades tropicales cuando no hay trópico. Así «resulta que vas al trópico, no hay capacidad de hacer diagnostico de enfermedades cuando es donde se muere la gente por ello», lamenta. Esta PCR que llega desde Burgos yCastilla y León a la zona cero de la viruela del mono y sus nuevas variantes «trata de revertir eso».

En el centro de Lwiro también cuentan con el apoyo de One Health Conservation Unity, tienen una campaña con la organización vasca Coopera ong y han recibido fondos de Ibermed, organización de médicos para Latinoamérica de Cádiz que ha permitido instalar paneles solares y dotar de medicamentos al hospital con el que colabora. Aunque a los Reyes Magos solicita más ayuda. «No puede ser algo material, porque cruzar la frontera es muy complicado y es casi imposible que llegue, pero nos hace falta ayuda económica que nos permita comprar más material de análisis y medios para el hospital y para el centro y poder tener más capacidad de diagnóstico y técnicas de laboratorio». Y es que los virus, como demostró el SARS-CoV-2 no entienden de fronteras.

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