Mañueco ofrece todas las infraestructuras sanitarias de Castilla y León para el grado de Medicina en Burgos
El nuevo rector de la UBU y su homóloga de León se reunirán próximamente con los consejeros de Sanidad y Educación para evaluar los costes, ubicaciones, profesorado y formación de sus respectivas facultades

Alfonso Fernández Mañueco junto a Manuel Pérez Mateos (izquierda) y José Miguel García (derecha), nuevo rector de la UBU.
Alcanzado el «necesario consenso» y cumplida la promesa de implantar el grado de Medicina en la Universidad de Burgos (UBU), el presidente de la Junta de Castilla y León, Alfonso Fernández Mañueco, pondrá a disposición todas las infraestructuras sanitarias del servicio público regional, a través de diferentes convenios, para el desarrollo de esta nueva titulación, que comenzará a impartirse en el curso 2026-27 tanto en Burgos como en León.
Aprovechando su intervención con motivo de la toma de posesión del nuevo rector de la UBU, José Miguel García, el mandatario autonómico avanzó que ya se ha empezado a trabajar en la memoria del plan de estudios de Medicina para alcanzar la «necesaria viabilidad y excelencia educativa». Al mismo tiempo, anunció que los consejeros de Sanidad y Educación, Alejandro Vázquez y Rocío Lucas, se reunirán dentro de unos días con García y la rectora de la Universidad de León, Nuria González, con el fin de dar los «pasos necesarios» en materia de «infraestructuras, costes, ubicaciones, profesorado y formación».
Consciente de que la implantación de Medicina en Burgos es fruto de una «gran ilusión colectiva», Mañueco se mostró convencido de que «todos vamos a estar a la altura». Del mismo modo, no dudó en destacar importancia del futuro Centro de Investigación Biosanitaria, que comenzará a operar este mismo año, como «revulsivo» para potenciar el sistema sanitario de la Comunidad.
Como era de esperar, el presidente de la Junta no desaprovechó la ocasión de asegurar que Castilla y León cuenta con un sistema educativo «cada vez más potente y atractivo». «El mejor de España y uno de los mejores del mundo», según sus propias palabras, gracias a universidades como la de Burgos, con «excelentes indicadores de I+D+i» y situada entre las mejores del país si hablamos de investigación y patentes.
Partiendo de esa base, Mañueco sacaba pecho al señalar que su Ejecutivo ha aumentado un 25% la financiación de la UBU hasta alcanzar una dotación de 52 millones de euros, lo que ha permitido sumar 109 nuevas plazas en una plantilla que ronda los 1.300 profesionales. O que la bajada de las tasas universitarias haya contribuido a elevar el número de alumnos, que se acerca a los 9.000 en este curso.
Dispuesto a repasar los aspectos más destacados de su actual mandato, el líder autonómico puso el foco sobre todas aquellas medidas encaminadas a reforzar la investigación académica con el fin de retener talento y, por ende, combatir la despoblación. Por ejemplo, a través del programa Andrés Laguna, cuya modalidad Junior -convocada recientemente- promoverá la contratación de 15 doctores universitarios con «potencial de alto impacto».
También recordó Mañueco la resolución de ayudas para grupos de investigación, un total de 100 en toda la Comunidad y 26 pertenecientes a la UBU. Además, indicó que dentro de poco se habilitará una partida destinada a subvencionar las ciencias aplicadas mientras se siguen respaldando económicamente los planes complementarios de investigación, con la Universidad de Burgos al frente de Energía e Hidrógeno Verde.
Otro punto sobre el que Mañueco se detendría durante su intervención fue la «conexión entre universidades y empresas» a través del Plan de Transferencia de Conocimiento, un «referente nacional» financiado con cerca de 9 millones de euros con el objetivo de garantizar la incorporación de los jóvenes al mercado laboral para reforzar el tejido productivo de Castilla y León.
Por último, el presidente regional volvió a reclamar más fondos al Gobierno central para una «correcta implantación y aplicación» de la Ley Orgánica del Sistema Universitario (LOSU). No sin antes, eso sí, hacer hincapié en la apuesta de la Junta por la implantación de nuevas titulaciones como la del grado de Matemática Aplicada y Computación, cuya llegada supone una «excelente noticia» para Burgos.