Burgos estrena Plan Municipal de Adicciones y Conductas de Riesgo
Del Campo señala que los jóvenes se inician de media a los 17 años en el consumo de alcohol, tabaco y cannabis. Llama la atención el consumo de pegamento a partir de los 12 años. El PSOE califica de «insuficiente» la muestra usada para recabar datos

Milagros del Campo y Carlos Niño presentaron el nuevo plan.
Burgos ya cuenta con un nuevo Plan Municipal de Adicciones y otras conductas de riesgo. El documento recoge acciones en el área escolar, familiar y sanitario y tendrá una vigencia de cinco años.
El concejal de Juventud, Carlos Niño, señala que «por fin ve la luz un documento que necesitaba actualizarse», ya que «el último plan databa de 1997» aunque «en 2010 el tratamiento de las adicciones y su prevención se incluía en el Plan General de Salud de la ciudad».
El nuevo documento, que ha costado 15.800 euros, «se ha enmarcado en la actualidad normativa y vivencial y cuenta con estrategias elaboradas por información de agentes sociales y entidades que trabajan con adiciones». Además, «cuenta con aportaciones de los miembros del Consejo de Juventud y de los grupos políticos de la oposición».
A este tenor, la concejal del PSOE, Estrella Paredes, lamentó que «el documento haya tardado tanto tiempo en ver la luz» cuando «el anterior equipo de Gobierno lo dejamos listo para redactar».
Según los datos recogidos en los últimos doce meses, «la edad media de inicio en el consumo de sustancias como el alcohol, el tabaco y el cannabis son los 17 años entre los jóvenes burgaleses», señala la presidenta de la Gerencia de Servicios Sociales, Milagros del Campo. «Los varones consumen más alcohol, mientras que las mujeres son más consumidoras de tabaco y de cannabis», apunta.
En cuanto a otros tipos de sustancias, «el consumo se inicia más tarde y siempre a partir de los 18 años». Llama, sin embargo, la atención el consumo de inhalantes volátiles o lo que es lo mismo pegamento. «En Burgos el consumo de esta sustancia arranca a los doce años, tres años antes de la edad nacional».
Los datos, apunta Del Campo, «se han recogido de encuestas a escolares y de la información ofrecida por asociaciones que trabajan con adicciones y otros agentes sociales», explicó. Unas encuestas que los socialistas consideran «insuficientes» y es que «únicamente se ha preguntado a 245 jóvenes de los 24.000 que hay en la ciudad». Una muestra que Paredes no considera «representativa».
Sin sustancia
La popular asegura que el plan ha mejorado porque «se ha elaborado en un marco teórico que recoge aspecto psicológico y tiene en cuenta la evidencia científica. Además, «se tienen en cuenta otro tipo de adicciones y conductas de riesgo que no se centran en sustancias, pero que pueden generar igualmente un daño importante a la salud como el consumo de prostitución y de pornografía, los videojuegos o el juego y las apuesta».
En este sentido, la concejal socialista celebró que el nuevo documento haya incluido a las adicciones sin sustancia», algo que «no hacía el antiguo plan» y que «es fundamental».
Si bien el plan «se dirige fundamentalmente a los más jóvenes, engloba a todo el ciclo vital porque no solo los jóvenes son víctimas de las adicciones». Eso sí, la mayor parte de las acciones recogidas en el plan se dirigen a ellos porque «se centran en la prevención».
«Son un grupo con una mayor vulnerabilidad porque se encuentran en un momento vital complejo en el que están creando su personalidad y buscan nuevas emociones y sensaciones».
Paredes señaló que «la revisión del plan no puede darse una única vez» y apuntó que los socialistas abogan por «una revisión anual que nos cuente si se está actuando bien o mal o si hay que hacer cambios». Por otra parte, la edil del PSOE señaló que «ahora que el Ayuntamiento cuenta con un nuevo plan» es el momento de «reformar y actualizar la Ordenanza de Drogodependencias, que es del año 2012».
Intervención en mayores
En otro orden de cosas y a petición del grupo socialista, en la comisión de la Gerencia de Servicios Sociales se informó sobre las intervenciones desarrolladas por Policía Local y Bomberos en domicilios de personas mayores. Así, a lo largo del año 2024, ambos cuerpos llevaron a cabo intervenciones con 238 personas mayores de 65 años y actuaron en 12 fallecimientos, tres menos que en el 2023.