El Centro Enogastronómico para el Asador de Aranda saldrá adelante con o sin fondos europeos
La partida concedida para esta actuación, que se presupone costará unos 780.000 euros, es de 250.000, que deben justificarse en diciembre, pero el proyecto está en fase de redacción y las obras conllevarán unos 8 meses

Vista del edificio municipal que albergó el restaurante Asador de Aranda y donde el PP quiere desarrollar un centro dedicado a la gastronomía y el vino.
El Centro Enogastronómico que el equipo de Gobierno del Partido Popular proyecta para el Asador de Aranda «se hará sí o sí» porque es un compromiso electoral de Cristina Ayala. Así lo defiende el concejal Carlos Niño, encargado de sacar adelante el contrato para la redacción del proyecto, que se ha logrado formalizar, tras tres intentonas, el pasado 30 de enero.
Lo que está en duda es si llegarán a utilizar los fondos europeos asignados a este proyecto, que ascienden a 250.000 euros porque el diseño todavía no está listo y este mes podrían disponer del básico y al siguiente el de ejecución. Además, las obras tienen un plazo previsto de 8 meses para completarse.
La financiación de Europa procede del Plan de Sostenibilidad Turística en Destino que, en conjunto, contaba con un total de 5.138.302 euros. En este sentido, Niño apunta que si no da tiempo a justificar la obra, se podría transferir esta cantidad a alguna de las otras líneas recogidas en la propuesta ‘Jardín Urbano’ con la que concurrió la ciudad a los Next Generation durante el pasado mandato.
Pero, por ahora, el equipo de Gobierno mantiene sus planes y el primer hito a conseguir es contar con un proyecto básico y de ejecución, que se han encargado, a la vez, al estudio de arquitectura Barrio y Cameno, que también llevará la dirección facultativa de la obra cuando está comience. Es posible que a finales de abril se conozcan los detalles de esa redacción de acuerdo al pliego inicial elaborado por los técnicos municipales.
A partir de ese momento, queda un largo camino administrativo, ya que deberán informar las áreas antes de su aprobación y, después, queda el recorrido de redactar los pliegos para contratar las obras, sacar a licitación, adjudicar y desarrollarlas. «Vamos a intentarlo y hacerlo rápido para que las obras empiecen cuanto antes, pero lo importante es que el proyecto lo vamos a hacer y si los fondos europeos no van a esta actuación podrían ir a otra», asegura el edil, que relata que «este es un proyecto de legislatura» para el Partido Popular.
El Plan de Sostenibilidad Turística en Destino tiene de plazo para justificar las intervenciones hasta el 31 de diciembre de 2025 y, por ahora, se desconoce si habrá posibilidad de prórroga, de ahí las dudas de que esta iniciativa pueda gastar esos fondos europeos. Entre las actuaciones contempladas en el proyecto ‘Jardín Urbano’, la más importante por cuantía económica es la rehabilitación sostenible y climatización de zonas de recepción de visitantes del Castillo de Burgos, cuyas obras están previstas que acaben este mes. Otras intervenciones financiadas con 5 millones de euros son la restauración Ambiental Humedal de Fuentes Blancas, la mejora de la ciclabilidad en zonas turísticas (monasterio de las Huelgas), o las mejoras para uso turístico del Monasterio de San Juan. Ambas están adjudicadas y a falta de su desarrollo.
En cuanto al proyecto para el Asador de Aranda, su conversión en un centro de referencia nacional vinculado al vino y la cocina fue, de hecho, una de las primeras medidas del programa electoral que el PP quiso impulsar. Así, al menos, lo anunciaban desde la formación a poco de tomar las riendas del Ayuntamiento con el respaldo de Vox.
Los consabidos vericuetos administrativos municipales y el cambio de responsable político del área de Turismo -tras la dimisión de Fernando De la Varga- contribuyeron a retrasar más de doce meses la contratación de la redacción del proyecto, que también ha requerido más tiempo del normal, ya que hubo que corregir los pliegos para eliminar cualquier mención a la posibilidad de construir una planta más. Y en la segunda ocasión que salió quedó desierto, hasta esta última en la que se consiguió adjudicar al estudio Barrio y Cameno.
Los objetivos del proyecto pasan porque sea un inmueble eficiente energéticamente y, por tanto, de consumo casi nulo, «con las medidas pasivas y activas que sean necesarias, con el fin de favorecer la alta eficiencia energética».
Mantener la estructura
La idea principal es mantener la estructura básica del edificio, cuyo último uso fue el hostelero y que lleva cerrado más de una década, con el número de plantas existente y el volumen del mismo. El inmueble de titularidad municipal cuenta con una superficie aproximada de 448 metros cuadrados y 385 metros cuadrados construidos.
En la planta sótano se instalarán los aseos y diferentes zonas de almacenaje que incluye estantes para uso alimentario y cava para vinos. Para la planta baja, en la que se desarrollarán usos didácticos relacionados con la gastronomía y el vino para promover el conocimiento de los productos de la tierra de Burgos, se ubicará la recepción y el control de acceso, así como una cocina equipada.
En este espacio se encuentra el horno de leña, de la época del asador, que se solicita en el pliego que se mantenga o se cree uno nuevo para desarrollar una zona de demostración y escuela de asado de diferentes productos. Deberá ser una planta con la mayor superficie diáfana posible y, también, reservar una pequeña parte a almacén de material.
La planta primera contará con un espacio multiusos para promover degustaciones y catas realizadas por productores, cocineros, enólogos y sumilleres. Además, se indica la propuesta de crear un lugar para eventos de demostraciones culinarias (showcooking), cursos de cocina y conferencias sobre el ámbito de la gastronomía y la enología. Entre el equipamiento que se plantea, se incluyen una decena de cocinas móviles con ruedas.
Por último, en la planta entrecubierta se especifica que no se actuará más allá de mantener la geometría, uso y volumetría existente.
Desde el área de Turismo existe cierto entusiasmo con este proyecto, ya que como indica Niño, revitalizaría esta zona de las Llanas tras su renovación urbanística, dado que podría acoger actividades en la coqueta plaza exterior.