¿Eres goloso? Estas son las 6 palmeras de Burgos que no te puedes perder
En la capital burgalesa hay pastelerías y obradores que cuidan con mimo su elaboración y han hecho de la mítica palmera el mejor dulce para compartir o disfrutar en solitario
En la pastelería Silma se vende la palmera gigante.SANTI OTERO
Las palmeras de yema o cubiertas de chocolate son un clásico de la repostería burgalesa y uno de los sabores de la infancia de muchos. En Burgos, varios establecimientos ofrecen este dulce tradicional que en muchos casos se ha industrializado perdiendo la esencia de antaño. Sin embargo, en la capital burgalesa aún hay pastelerías y obradores que cuidan con mimo su elaboración y han hecho de la mítica palmera el mejor dulce para compartir o disfrutar en solitario. Aunque seguro que hay muchas más, aquí te dejamos seis recomendaciones.
Primer plano de una palmera de chocolate de Pastelerías Juarreño. ECB.
Pastelería Juarreño
Una de las pastelerías especializadas en este dulce y un referente en Burgos es la pastelería Juarreño. En el local no solo se venden las tradicionales palmeras de yema o cubiertas de chocolate, de vez en cuando, Fidel López, maestro pastelero de la firma crea palmeras de sabores especiales como la de 'Happy Hippo' o la rellena de 'Pantera Rosa' como el pasado mes de febrero.
Amanda Cámara y Santiago Sanz de Obrador Macadamia.
Obrador Macadamia
Si un obrador puede 'fardar' de palmera ese es Macadamia. Amanda Cámara y Santiago Sanz abrían este establecimiento en la calle Avellanos en el año 2019 y rápidamente se convertían en un referente en cuanto a su oferta de panes. Pero en el apartado dulce no se quedan atrás y sus palmeras son, sin lugar a dudas, una de las mejores de la capital burgalesa gracias a un hojaldre crujiente y un chocolate espectacular. Y si eres de los que prefieren menos cantidad, no te pierdas sus 'ochos' de hojaldre y chocolate.
Las palmeras y raquetas XL de Silma son toda una atracción.
Pastelería Silma
Pastelería Silma es un clásico de la ciudad que ha hecho suyo el dicho de 'renovarse o morir'. Sus vitrinas acogen decenas de dulces de gran calidad, hechos con mimo y con productos de primera calidad, pero hace apenas unos meses las hermanas Patricia y Milagros García Puente se hacían virales gracias a las versiones XL de sus tradicionales palmeras y raquetas. Las palmeras de Silma destacan sin duda por un hojaldre jugoso y un rico chocolate, que harán las delicias de los más golosos.
Las palmeras de yema y cubiertas de chocolate son uno de los dulces más famosos de Burgos.
Pastelería bombonería Astoria
Si eres amante de la pastelería francesa, no puedes dejar de visitar Astoria Pastelería Bombonería, ubicada en la calle Antonio de Cabezón. Tampoco puedes hacerlo si te gustan las palmeras y es que en este mítico establecimiento de la capital burgalesa se hornea una de las mejores de la ciudad. Eso sí, en tamaño 'petit'. Estas minipalmeras de hojaldre crujiente y chocolate ligeramente amargo son una auténtica delicia. Son tan populares que algunos clientes lamentan no encontrar disponibilidad a ciertas horas del día y eso solo puede deberse a la calidad excepcional del producto.
Palmera de chocolate de la Confitería Pinillos. ECB
Pastelería confitería Pinillos
Pasteles, pastas, bombones... En la Pastelería Pinillos todos sus dulces son de gran calidad. En este establecimiento tradicional donde el producto y la materia prima siguen siendo los reyes de la casa, se hornea una de las mejores palmeras de la capital burgalesa. De manufactura tradicional y sabores de siempre, la palmera de Pinillos no defrauda a nadie por su hojaldre crujiente y su riquísimo chocolate.
Félix Ängel Dieste, gerente de la pastelería El Cid. ECB.
Heladería bombonería El Cid
Famoso por sus helados artesanos y sus trufas, la pastelería El Cid también ofrece una cuidada selección de pasteles y bollos. En este pequeño establecimiento de Plaza Vega la tradición pastelera se nota en el ambiente y es que Félix Ángel Dieste es la tercera generación de pasteleros de su familia. Aquí las palmeras también destacan por su hojaldre crujiente y un chocolate de altísima calidad que hacen de este simple dulce un bocado celestial.