La Universidad Isabel I reunió a expertos internacionales para debatir el modelo migratorio europeo
Durante dos días la Universidad Isabel I se convirtió en un punto de encuentro para el análisis académico de las migraciones a través de un congreso que ofreció una mirada multidisciplinar sobre estos movimientos en el contexto europeo actual

Ana Fuentes, Eva Gutiérrez y María José Castaño en la segunda jornada de esta cita.
La Universidad Isabel I convirtió su campus en un espacio de análisis académico y reflexión interdisciplinar sobre la política migratoria en Europa. En su primer Congreso Internacional sobre Política Migratoria de la Unión Europea, la institución reunió a especialistas en criminología, derecho, economía y relaciones internacionales para abordar las consecuencias sociales, jurídicas y humanitarias de los movimientos migratorios, así como las medidas que se están valorando desde las instituciones comunitarias.
Durante dos jornadas, celebradas los días 7 y 8 de abril en formato híbrido, el debate giró en torno a la necesidad de aplicar políticas comunes que garanticen el respeto a los derechos humanos, promuevan la integración y ofrezcan respuestas eficaces ante las crisis derivadas de los desplazamientos forzados, los conflictos armados o el envejecimiento de la población europea.
Las distintas sesiones contaron con la participación de académicos, representantes institucionales y profesionales vinculados a la gestión de la inmigración. Entre las propuestas destacadas se mencionaron la implantación de visados humanitarios, la creación de una reserva europea de talento y el desarrollo de vías legales de entrada que permitan superar el enfoque basado en la seguridad, dominante en muchos países de la UE.
La conferencia inaugural analizó las rutas migratorias desde una perspectiva crítica, con especial atención a la peligrosidad de los trayectos atlántico y mediterráneo. Se cuestionó también la tendencia a tratar la migración como un problema penal, en lugar de priorizar enfoques centrados en la defensa de los derechos fundamentales.
En una de las mesas redondas, celebrada de forma presencial, se abordaron cuestiones como la ausencia de mecanismos para garantizar una migración legal y ordenada, la falta de respuesta institucional ante propuestas de regularización, o la necesidad de asumir la migración como parte estructural de la sostenibilidad social y económica en Europa.
En la segunda jornada, centrada en las migraciones forzadas, se puso el foco en la situación de especial vulnerabilidad que enfrentan mujeres, menores y personas mayores en situación administrativa irregular. También se ofrecieron datos sobre llegadas irregulares a España y las novedades previstas en la normativa sobre arraigo.
El congreso concluyó con una intervención del decano de la Facultad de Ciencias Jurídicas y Económicas, quien destacó el valor del conocimiento como herramienta para generar políticas migratorias más justas. Subrayó, además, la necesidad de mirar la migración desde una dimensión humana, recordando que “emigra quien puede permitírselo” y que cada persona migrante tiene un rostro al que no se puede dar la espalda.